El líder de Groenlandia reacciona a las presiones de Trump para anexionarse: “Basta de insinuaciones. Basta de fantasías”

Los países nórdicos y bálticos, tradicionalmente alineados con Estados Unidos en materia de defensa, han expresado su respaldo a Dinamarca y Groenlandia

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El primer ministro de Groenlandia,
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ofrece un discurso el miércoles 8 de octubre de 2025 en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, en el este de Francia. (AP Foto/Pascal Bastien)

La escalada de la tensión diplomática entre Estados Unidos y Dinamarca por el futuro de Groenlandia no hace más que crecer. Donald Trump, desde que capturó al dictador Nicolás Maduro, no ha parado de reiterar su intención de anexionarse la isla ártica. El presidente estadounidense ha defendido que necesita “a Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional”. Estas afirmaciones, realizadas durante su regreso a Washington a bordo del Air Force One, han generado un considerable malestar en Copenhague y en la propia Groenlandia. Además, el mandatario ha aludido a un presunto respaldo por parte de la Unión Europea, llegando incluso a bromear acerca del aumento de la seguridad en la isla: “Dinamarca aumentó la seguridad en Groenlandia, agregaron un trineo de perros más”.

Ante estas palabras, tanto la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, como el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, han reaccionado con firmeza. Frederiksen ha exigido públicamente el fin de las amenazas por parte de Estados Unidos, mientras que Nielsen ha emitido un comunicado a través de Facebook en el que ha exigido: “Basta de presiones. Basta de insinuaciones. Basta de fantasías sobre la anexión”. Nielsen también se ha mostrado abierto al diálogo con Washington, pero ha dejado claro que las conversaciones deben realizarse sin ningún tipo de presión externa. El líder groenlandés ha recalcado la disposición al diálogo, pero ha puesto límites firmes a cualquier especulación sobre una posible anexión.

Los países nórdicos y bálticos, tradicionalmente alineados con Estados Unidos en materia de defensa, han expresado su respaldo a Dinamarca y Groenlandia ante las pretensiones de Trump. El presidente finlandés, Alexander Stubb, ha defendido que “nadie decide sobre Groenlandia y sobre Dinamarca, salvo Groenlandia y Dinamarca por sí mismas”. Por su parte, el presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, ha señalado en redes sociales que “Dinamarca es una democracia sólida y un aliado confiable de la OTAN. Groenlandia es parte integral del Reino de Dinamarca. Al comprender las legítimas necesidades de seguridad de Estados Unidos, creo que estas pueden abordarse mediante un diálogo directo entre Dinamarca y Estados Unidos y dentro del marco de defensa colectiva”.

La Comisión Europea, sin embargo, ha optado por mostrar un tono más comedido y ha evitado condenar expresamente las palabras de Trump. Solo ha manifestado su “solidaridad” con Dinamarca y ha recordado la “inviolabilidad de las fronteras”. “La UE seguirá defendiendo los principios de soberanía nacional, integridad territorial e inviolabilidad de las fronteras, así como la Carta de Naciones Unidas”, ha afirmado una portavoz este lunes.

Posicionamiento internacional y situación geoestratégica de Groenlandia

El contexto internacional añade complejidad a la disputa, dado el peso estratégico de Groenlandia, un territorio rico en tierras raras y clave para las operaciones militares. Este lunes, Johann Wadephul, ministro de Asuntos Exteriores alemán, ha abierto la puerta a que la Alianza Atlántica debata sobre la conveniencia de reforzar la protección de la isla si la situación lo requiere.

Esto ha generado incertidumbre respecto a quién y de qué habría que proteger Groenlandia. Tanto Dinamarca como Estados Unidos forman parte de la OTAN (España también es miembro desde 1982), y ambos países mantienen un acuerdo de seguridad. Además, Estados Unidos cuenta con la base militar de Pituffik en Groenlandia, un vestigio de la Guerra Fría que sigue siendo relevante desde el punto de vista estratégico. El foco mediático, pese a estas condiciones políticas y militares, sigue puesto en la isla tras la insistencia de Trump.

Respuesta contundente de Groenlandia a Washington

Jens-Frederik Nielsen ha querido recordar la trayectoria de cooperación entre Groenlandia y Washington. “Hemos sido amigos cercanos y leales de Estados Unidos durante generaciones. Hemos permanecido unidos en tiempos difíciles, asumido la responsabilidad de la seguridad del Atlántico Norte y, sobre todo, de Norteamérica”, ha subrayado. Sin embargo, ha tachado de “total y absolutamente inaceptable” la retórica repetida de Estados Unidos sobre la isla.

FOTO DE ARCHIVO. La bandera
FOTO DE ARCHIVO. La bandera de Groenlandia ondea en una playa de Nuuk, Groenlandia. 30 de marzo de 2025. REUTERS/Leonhard Foeger

Nielsen ha criticado duramente que “cuando el presidente de Estados Unidos dice ‘necesitamos Groenlandia’ y nos vincula con Venezuela y la intervención militar, no solo está mal, sino que es una falta de respeto”. Además, ha insistido en que “las amenazas, la presión y los rumores de anexión no tienen cabida entre amigos. Así no se le habla a un pueblo que ha demostrado responsabilidad, estabilidad y lealtad una y otra vez. Ya basta”.

Por último, desde la Comisión Europea se ha enfatizado nuevamente que “Groenlandia no es una propiedad que alguien pueda comprar”. La postura comunitaria se ha limitado a subrayar el principio de soberanía nacional y respeto a las fronteras, una posición que cierra el círculo en la actual crisis diplomática.