Por qué aumentan los incendios domésticos durante las Navidades y cómo reducir el riesgo: ya van 19 muertos en viviendas en España en estas fechas

Adornos, luces, estufas y cocinas elevan el peligro de incendios domésticos durante la Navidad, mientras los expertos advierten que la prevención y el mantenimiento de las instalaciones eléctricas resultan claves para evitar tragedias

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El 42% de los incendios
El 42% de los incendios en viviendas tiene origen eléctrico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al menos 19 personas han muerto en incendios domésticos durante estas fiestas navideñas. La combinación de adornos, aparatos eléctricos, calefactores y chimeneas convierte este periodo en uno de los más delicados del año para la seguridad en el hogar.

Según indican desde el Cuerpo de Bomberos de Benalmádena a través de su perfil oficial en Facebook, el riesgo de incendios domésticos aumenta considerablemente durante la época navideña, con un incremento de entre el 25% y el 35% respecto a otras épocas del año.

Por otro lado, de acuerdo con un informe de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos y Fundación MAPFRE, 151 de las 172 muertes en viviendas por incendio que tuvieron lugar el pasado año ocurrieron entre noviembre y febrero.

Los expertos recomiendan “extremar la prudencia” en Navidad

Salvador Varea, delegado de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios de los Bomberos, asegura que muchos de estos incendios podrían evitarse con medidas de prevención y concienciación sobre el uso de aparatos eléctricos y el fuego en casa.

Llorenç Domingo, del Comité Sectorial de Ingeniería, Instalación y Mantenimiento de Sistemas de Protección Pasiva de Tecnifuego, señala: “La Navidad es un periodo para disfrutar, pero también para extremar la prudencia. La elección de materiales seguros, el buen estado de las instalaciones eléctricas y la supervisión de velas, luces y adornos marcan la diferencia entre una celebración tranquila y una tragedia”.

Y añade: “Solo desde una visión completa de la seguridad, que incluya protección activa, resistencia al fuego y una adecuada reacción al fuego de los materiales, podremos garantizar espacios realmente seguros”. Fernando Carballo, director de Siniestros de AXA España, por su parte, coincide en que “la prevención es fundamental en Navidad, cuando aumenta el uso de cocinas, luces decorativas, chimeneas y velas”.

Tres personas mueren en el incendio de una vivienda en el distrito de Madrid de Carabanchel. Según Samur-Protección Civil, dos de las víctimas han fallecido por inhalación de humo y la tercera por las quemaduras sufridas

Por qué hay más incendios en Navidad y cómo evitarlos

Según un análisis de AXA, las sartenes olvidadas al fuego son el origen más común de los incendios domésticos en España durante la Navidad. Además, entre las causas más habituales de los incendios navideños destacan las fuentes de calor, las estufas, chimeneas, cigarrillos y cerillas mal apagadas.

Las reuniones familiares suelen concentrarse en el salón, que se convierte en el principal punto de riesgo. Prácticamente la mitad de los incendios domésticos tienen su origen en esta estancia, donde es habitual conectar varios dispositivos eléctricos a la misma regleta, junto a árboles de Navidad iluminados, estufas y calefactores.

El 42% de los incendios en viviendas tiene origen eléctrico, muchas veces por falsos contactos que no detectan los sistemas de protección. El exceso de adornos cerca de enchufes, cables en mal estado o instalaciones antiguas incrementa el peligro. Varea recomienda evitar la sobrecarga de tomas, mantener los adornos alejados de fuentes de calor y revisar el estado de las luces, en especial si son antiguas o reutilizadas.

La cocina representa otro foco habitual de riesgo, casi siempre por dejar fogones o electrodomésticos encendidos sin vigilancia. El uso de temporizadores y la supervisión constante se presentan como medidas eficaces para reducir incidentes.

El árbol de Navidad también es un foco de riesgo: los naturales se secan rápido y sus ramas se vuelven muy inflamables. Para reducir el peligro, conviene mantener el tronco en agua, colocarlo lejos de fuentes de calor y sustituirlo si la base acumula muchas agujas caídas. Lo recomendable es no tener el árbol natural en casa más de cuatro semanas. En el caso de árboles artificiales, aunque suelen ser menos inflamables, pueden contener plásticos combustibles. Lo ideal es elegir modelos ignífugos y revisar que las luces tengan certificación CE y estén en buen estado.

Más allá de esto, desde la Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (Tecnifuego) aconsejan evitar aerosoles decorativos o nieve artificial cerca de fuentes de calor, no colocar adornos sobre ramas secas o junto a velas y chimeneas, mantener las salidas despejadas y prestar especial atención a las velas. Respecto a la iluminación, la opción más segura es utilizar luces de bajo voltaje y bombillas LED, comprobar que no haya cables dañados y apagar todas las luces antes de acostarse o salir de casa.

Los servicios de emergencias insisten en que la prevención es la mejor aliada frente al fuego: revisar instalaciones eléctricas y evitar sobrecargarlas, apagar velas, vigilar fuentes de calor y contar con medios básicos de protección puede marcar la diferencia.