Comer semillas de chía secas puede ser perjudicial: estas son 3 formas en que puedes prepararlas para sacar todo su beneficio

Consumir una gran cantidad de semillas secas puede provocar riesgo de asfixia

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Comer semillas de chía secas
Comer semillas de chía secas puede ser perjudicial. (iStock)

El consumo de chía se ha popularizado en los últimos años gracias a su perfil nutricional, que incluye fibra, proteínas, omega-3 de origen vegetal y diversos micronutrientes. Sin embargo, la forma en la que se incorporan a la dieta puede marcar una diferencia en sus beneficios y en la seguridad. El Dr. de Harvard, Saurabh Sethi, gastroenterólogo, ha advertido que consumir semillas de chía secas puede suponer un riesgo para la salud y que hidratar las semillas antes de ingerirlas es fundamental, según ha recogido Times of India.

Según ha explicado el experto, ingerir semillas de chía sin hidratarlas previamente puede provocar que estas absorban líquidos y se expandan en el esófago, generando molestias e incluso riesgo de asfixia en casos poco frecuentes. La capacidad de absorción de estas semillas es notable: pueden retener hasta 27 veces su peso en agua, formando una masa gelatinosa. Incluso, existen casos clínicos documentados en los que la expansión de semillas secas en el esófago ha causado instrucciones que requirieron atención médica.

Tres formas saludables de consumir semillas de chía

Para aprovechar al máximo los nutrientes de la chía y minimizar riesgos, el Dr. Sethi ha recomendado tres formas óptimas de consumo. En primer lugar, está el pudin de chía. Para su preparación, se debe remojar una cucharada de semillas en media taza de leche vegetal (almendra, coco u otra) durante al menos dos horas. Es ideal para la noche. Como resultado se obtiene una textura cremosa y gelatinosa, convirtiéndose en un pudin espeso natural. Después, condimentar al gusto con frutos rojos o plátano, para aumentar el valor nutricional. Este método combina fibra, proteínas y omega-3, potenciando la absorción de nutrientes.

Pudin de chía con frutos
Pudin de chía con frutos rojos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En segundo lugar, la chía fresca. Para ello se debe mezclar una cucharada de semillas en una taza de agua y dejar reposar unos 15 minutos hasta que se forma una textura ligeramente gelatinosa. Es entonces cuando se puede añadir un chorrito de limón para que aporte vitamina C y favorezca la digestión. El Dr. Sethi ha destacado que esta bebida hidrata y mejora el tránsito intestinal.

Semillas de chía. (Freepik)
Semillas de chía. (Freepik)

Por último, la tercera fórmula es el batido de chía. Se debe remojar una cucharada de semillas en agua o leche durante 10-15 minutos y batir con frutas, leche vegetal o yogur. Este batido aumenta el contenido de fibra, ácidos grasos omega-3 y proteínas, a la vez que realza el sabor del batido.

Batido de chía. (Imagen Ilustrativa
Batido de chía. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Dr. Sethi ha enfatizado en que combinar las semillas de chía con otros alimentos no solo mejora su sabor, sino que también facilita la absorción de nutrientes por parte del organismo.

Riesgos de la chía seca

El principal riesgo de la chía es que consumir una gran cantidad de chía seca puede provocar riesgo de asfixia al tragar. Esto se debe a que al mojarse aumenta considerablemente su tamaño, por lo cual, sin o se calcula cuánta expansión tendrá la cantidad de este ‘superalimento’ que se ingiere, este podría generar un bloqueo antes de lograr pasar por el esófago.

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Sin embargo, es importante mencionar que este riesgo se enfoca prácticamente de manera exclusiva a personas que presenten alguna condición que les genere problemas para tragar o que dificulten su proceso de deglución, la cual es conocida como disfagia y puede presentarse como síntoma de otras enfermedades, tales como tumores, acalasia, anillo esofágico, entre otros. Para ellos, siempre será mejor remojarla previamente antes de consumirla.