Los beneficios de comer avena a diario, según los expertos: “El cuerpo empieza a funcionar de forma más eficiente”

Los nutricionistas explican por qué este cereal, lejos de ser aburrido, puede transformar la saciedad, la microbiota, la inflamación y hasta el colesterol

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Avena. (Freepik)
Avena. (Freepik)

Comer siempre lo mismo puede parecer monótono, pero hay alimentos en los que merece la pena. La avena es uno de ellos. Este cereal, cada vez más popular en desayunos y meriendas, acumula evidencias científicas y el respaldo de expertos que destacan su impacto en la saciedad, el metabolismo, la salud digestiva y la inflamación.

María Casas, dietista, entrenadora y profesora en la Academia Fit Generation, lo resume de forma clara en una entrevista con la revista Elle: “El efecto más inmediato de tomar avena, casi desde el primer día, es una mayor sensación de saciedad”, asegura. Esto explica por qué quienes la incluyen en su rutina suelen reducir el picoteo y controlar mejor su apetito.

Juan Giménez, nutricionista de Dia, destaca en la misma revista que la avena es uno de los cereales más completos desde el punto de vista nutricional. “Es un alimento interesante y beneficioso en el contexto de una alimentación saludable. Aporta fibra, especialmente β-glucano soluble, minerales como manganeso, magnesio, hierro o zinc, además de grasas y proteínas”, detalla.

El β-glucano es precisamente el responsable de muchos de sus beneficios. Al mezclarse con agua o con cualquier líquido, forma un gel viscoso que ralentiza el vaciado gástrico, prolonga la digestión y mantiene la avena más tiempo en el estómago. Esto no solo alarga la saciedad, sino que también suaviza los picos de glucosa después de las comidas al reducir la velocidad de absorción de los carbohidratos.

Además, estudios comparativos indican que un consumo diario y constante de avena está asociado con un menor riesgo de diabetes tipo 2 y con menor mortalidad por todas las causas, probablemente por su composición más equilibrada que la de otros cereales. “La avena no solo aporta carbohidratos: su grano es rico en proteínas y en ácidos grasos insaturados”, añade Casas.

Un impulso directo para la microbiota

Avena. (Freepik)
Avena. (Freepik)

Otro de los efectos más potentes de la avena ocurre en el intestino. El betaglucano funciona como un prebiótico natural, es decir, sirve de alimento para las bacterias beneficiosas del colon. Cuando estas bacterias fermentan la fibra, producen ácidos grasos de cadena corta.

Según Casas, estas pequeñas moléculas “nutren a las células intestinales y participan en procesos que regulan el metabolismo y la inflamación”. Por eso se dice que si comes avena, tu microbiota lo agradece.

Propiedades antioxidantes y antiinflamatorias

La avena es el único cereal que contiene avenantramidas, compuestos con gran capacidad antioxidante y antiinflamatoria, similares a los polifenoles. A estas sustancias se añaden micronutrientes claves —magnesio, zinc, hierro, silicio— que participan en cientos de procesos celulares, desde la producción de energía hasta la defensa frente al estrés oxidativo.

Cuál es el cereal sin gluten que reduce el colesterol, ayuda a bajar de peso y previene el estreñimiento.

Cuando su consumo se vuelve casi diario, la avena también ayuda a modular los niveles de colesterol gracias a su fibra soluble. Juan Giménez recomienda elegirla “en su forma integral o lo menos procesada posible”, para conseguir una mejor respuesta metabólica.

María Casas lo resume así en Elle: “Si se come avena todos los días, el cuerpo no solo recibe menos colesterol, sino que además empieza a funcionar de forma más eficiente en su regulación interna”. Un alimento sencillo, pero con un gran impacto en nuestro cuerpo.