Los nuevos 1.800 coches camuflados de la Guardia Civil: así se distinguen

El Consejo de Ministros aprobó recientemente la compra de una flota de vehículos sin distintivos para su uso de paisano

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Coche de la Guardia Civil
Coche de la Guardia Civil de Tráfico actuando como radar móvil (Europa Press)

La Guardia Civil recibió el visto bueno del consejo de Ministros hace unas semanas, para la puesta en marcha de un procedimiento de compra de 1.800 vehículos para el cuerpo. Tal y como es habitual en estas compras, se realizará bajo un sistema de concurso público al que podrán acceder las marcas de coches que lo deseen y tengan vehículos que se adapten a las necesidades del servicio.

Esta compra, que tendrá lugar a lo largo de este año, será bajo un modelo de arrendamiento financiero, es decir, una fórmula de renting o similar que se haga cargo también del mantenimiento de los vehículos, que en último caso podrían ser adquiridos por la Administración, aunque es poco probable por su estado al final del periodo de acuerdo.

Estos más de 1.800 vehículos, tal y como se indica en el pliego de condiciones, deben ser nuevos y prestar servicio a las unidades de investigación e información no uniformadas de la Guardia Civil, lo que significa que los agentes de Tráfico recibirán algunos de estos modelos para sus labores de control de las carreteras.

Modelos camuflados

El coste de estos coches debe estar en torno a los 25.000 euros, ya que hay que tener en cuenta la partida presupuestaria que autorizó el Consejo de Ministros en junio por un valor de 39,2 millones de euros. Este contrato también establece unas condiciones básicas que hay que tener en cuenta.

Los vehículos deben tener colores comerciales, para que no se distingan con facilidad de cualquier otro vehículo y deben ser a su vez sostenibles, lo que quiere decir que deben contar con etiqueta Eco o Cero a ser posible, en línea con las adquisiciones del Gobierno en los últimos años.

El nuevo Ford Kuga híbrido
El nuevo Ford Kuga híbrido enchufable. (FORD)

En este caso, vehículos como el Ford Kuga híbrido enchufable es uno de los candidatos más firmes al estar fabricado en España, en Almussafes, y tener etiqueta Cero, así como vehículos de la marca Toyota, BMW o Renault. También es posible que algunos de estos vehículos sean de tipo furgoneta, pues hace años que la Benemérita las usa como vehículos camuflados.

Entre los modelos que más utiliza este cuerpo policial se encuentran el SEAT Exeo, el Alfa Romeo Stelvio, los Citroën C4 y C5, el Opel Insignia, el Renault Laguna o el Ford Mondeo. En cuanto a fuegonetas, los modelos más frecuentes son la Renault Master, la Mercedes Sprinter o la Citroën Berlingo, generalmente en colores blanco, negro o azul.

Cómo identificarlos

El primer indicio para reconocer estos vehículos es que normalmente no llevan el portamatrículas publicitario, también conocido como “babero”, lo que los distingue de los turismos particulares. Además, en algunos casos, las matrículas incluyen las siglas PGC, correspondientes a Parque Guardia Civil.

Otro aspecto a considerar es que suelen tener las lunas traseras tintadas y transportar en su interior objetos voluminosos asociados al radar móvil. También es común que dispongan de antenas adicionales, empleadas para mantener la comunicación con la central.

Por último, su comportamiento en carretera suele ser especialmente prudente, pues circulan de forma discreta, sin realizar maniobras bruscas y respetando estrictamente los límites de velocidad, e incluso, en ocasiones, desplazándose por debajo de ellos.

Sin duda, reconocer un vehículo camuflado de la Guardia Civil puede ahorrar más de un disgusto y una multa. Sin embargo, lo fundamental pasa por respetar en todo momento las normas de tráfico correspondientes y evitar así posibles sorpresas.