
El cuerpo humano sufre cambios a medida que envejece: poco a poco, se pierden facultades que hasta ahora se habían dado por sentadas y aparecen dolores antes no identificados. En las mujeres, la menopausia es una etapa clave en la vida, un cambio rápido en la fertilidad según pasan los años. Pero los hombres no están exentos de cambios: con el tiempo, ellos también pasan por su propia menopausia, conocida como andropausia o síndrome de deficiencia de testosterona.
Según el urólogo Alessandro Fiorillo, a medida que los hombres envejecen, sus testículos producen menos testosterona, hormona sexual masculina que interfiere en su deseo, su estado de ánimo y masa muscular. De media, el cuerpo del varón disminuye su testosterona a un ritmo de un 1% al año una vez alcanzados los 30 años. El estrés, la obesidad o el consumo de alcohol y tabaco pueden contribuir a su llegada temprana, así como condiciones médicas como la diabetes. los
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Entre los 40 y 50 años, muchos hombres empiezan a notar las consecuencias de la andropausia, también llamada hipogonadismo de inicio tardío. No existe un único cuadro sintomático, ya que puede variar según la persona, pero de forma general quienes la padecen sufren fatiga y falta de energía, cambios en el estado de ánimo y una disminución del deseo sexual. La andropausia puede también alterar el descanso nocturno, con dificultades para conciliar el sueño; y provocar cambios en la composición corporal, que suele provocar un aumento de la grasa corporal y una pérdida de músculo.
A diferencia de la menopausia femenina, la andropausia no implica el cese completo de la producción de espermatozoides ni de la función reproductora, aunque la fertilidad puede verse afectada. Los conductos que transportan el semen pueden volverse menos elásticos, aunque los testículos continúen produciéndolo, y las vesículas seminales (epidídimo) y la próstata pierden parte de sus células superficiales.
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Tratamientos

Aunque la andropausia, como la menopausia, es un proceso natural que llega poco a poco con el envejecimiento, existen algunos tratamientos que alivian los síntomas y mejoran la calidad de vida de los hombres que la padecen.
Primero, se pueden realizar cambios en el estilo de vida, como mantener dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente, dormir lo suficiente y reducir el estrés, que ayudan a mejorar la salud en general y minimizan los síntomas de la andropausia. La terapia, ya sea individual o en pareja, también puede ser útil, especialmente en aquellas personas para las que este proceso suponga un desafío emocional y psicológico. Respecto al deseo sexual, los hombres mayores tienen más probabilidades de tener buenas relaciones sexuales si siguen siendo sexualmente activos durante la edad madura.
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Los hombres también pueden pasar por una terapia de reemplazo de testosterona o TRT. Implica la administración de testosterona sintética o natural, lo que puede aliviar síntomas como la disminución del deseo sexual, la fatiga y la depresión. Sin embargo, puede tener efectos secundarios y no es adecuada para todas las personas, por lo que es importante consultarlo siempre con un urólogo o endocrinólogo.
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