Un excursionista se cae en una grieta de un glaciar y se salva gracias a su chihuahua: su comportamiento fue clave para que los rescatistas le encontraran

Tras la caída de su propietario en la grieta, el perro permaneció en la superficie, negándose a alejarse del lugar del accidente

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Cuando alguien se va de excursión, lo que menos espera es acabar cayéndose en un glaciar y menos aún, que su rescatista vaya a ser un chihuahua, según recoge el medio francés La Dépêche. Tras la caída de su propietario en la grieta, el perro permaneció en la superficie, negándose a alejarse del lugar del accidente. Un comportamiento que fue clave para que las personas que fueron a salvarle le encontraran, ya que el agujero donde estaba atrapado era prácticamente indetectable entre la vasta extensión helada.

El incidente tuvo lugar cerca de Saas-Fee en Suiza. Acorde al comunicado difundido por la empresa especializada en rescates aéreos, Air Zermatt, el animal, visiblemente agitado, se movió ligeramente en el borde de la grieta, lo que llamó la atención de uno de los trabajadores de la compañía. El perro se convirtió en un guía inesperado y demostró ser un compañero leal, al no abandonar en ningún momento el lugar donde se había precipitado su dueño.

Las dificultades del rescate

El rescate fue coordinado por un equipo especializado y se distinguió como una operación inusual por varios factores. Una vez recibida la señal de socorro, Air Zermatt movilizó rápidamente a tres especialistas mediante un helicóptero en dirección al glaciar Fee. Al llegar a la zona, el equipo encontró dificultades notorias para identificar la ubicación específica de la caída, debido a la homogeneidad visual y a la cantidad de grietas que suelen presentarse en la superficie helada.

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La intervención del chihuahua resultó decisiva en la superación de esta dificultad. Una vez localizado el punto exacto del accidente, los rescatistas descendieron en rápel por la grieta, enfrentándose al reto de operar en un entorno estrecho, frío y peligroso. El procedimiento exigía precisión, tanto por la limitada visibilidad como por la inestabilidad de la nieve y el hielo. A pesar de los riesgos, el equipo realizó la maniobra con éxito, extrayendo al excursionista que se encontraba en el fondo de la fisura. Esta operación fue descrita como “extraordinaria” debido al papel inusual del animal y la dificultad inherente del terreno.

Una vez consiguieron sacar al excursionista de la grieta, el equipo lo trasladó, junto a su perro, al hospital de Visp en helicóptero con el propósito de que ambos recibieran la atención médica necesaria.

No es el único perro que ha salvado la vida de su dueño

Otro suceso parecido tuvo lugar hace unos días, aunque esta vez, el héroe fue un yorkshire. El pequeño animal de dos kilos guio a una patrulla de la Guardia Civil hasta el lugar donde su dueño, herido y desorientado, había sufrido una caída en una zona rural de Bulbuente (Zaragoza). Se cruzó en la trayectoria del vehículo oficial y comenzó a ladrar de forma insistente, lo que llevó a los agentes a detenerse y seguirlo.

Según informó la Guardia Civil, los hechos ocurrieron la madrugada del miércoles 2 de julio, en torno a las 02:45 horas, cuando una patrulla de Tarazona recorría un camino rural cercano a Bulbuente. Al detenerse ante la presencia del perro, los agentes observaron que este no se alejaba, sino que los conducía hacia una zona de vegetación.

Allí, encontraron a un hombre con múltiples traumatismos, lesiones en cara, rodillas y codos, además de sangrado nasal y bucal. La víctima se encontraba al pie de un talud de unos tres metros cubierto de zarzas y maleza, en un lugar de difícil acceso y escasa visibilidad. La intervención del perro fue clave para su localización.