Hipertiroidismo: la enfermedad silenciosa que puede confundirse con el estrés y la ansiedad

Debido a la similitud de sus síntomas con los de otras dolencias, muchas personas que la sufren obtienen diagnósticos tardíos

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Hipertiroidismo (Adobe Stock)
Hipertiroidismo (Adobe Stock)

En el pequeño espacio que ocupa en la base del cuello, la glándula tiroides regula algunos de los procesos más esenciales del cuerpo humano: desde el ritmo cardíaco hasta el metabolismo, pasando por la temperatura corporal o el estado de ánimo. Cuando esta glándula trabaja más de la cuenta y produce un exceso de hormonas tiroideas, el cuerpo se acelera de forma anormal, tal y como señala la Clínica Universidad de Navarra.

A este trastorno se lo conoce como hipertiroidismo, una condición que puede afectar seriamente la calidad de vida si no se detecta y trata a tiempo. Se diferencia del hipotiroidismo en que, pese a que ambas enfermedades afectan a la misma glándula, en este caso ocurre exactamente lo contrario: la producción hormonal es insuficiente, lo que provoca un enlentecimiento generalizado, lo que puede derivar en fatiga, aumento de peso, piel seca, depresión y sensibilidad al frío, síntomas muy distintos a los del hipertiroidismo.

¿Por qué se produce el hipertiroidismo?

La principal causa del hipertiroidismo es la enfermedad de Graves-Basedow, un trastorno autoinmune en el que el sistema inmunológico ataca por error la tiroides y la obliga a trabajar en exceso.

Esta enfermedad también puede estar provocada por tiroiditis, que es una inflamación temporal de la glándula, lo que ocasiona que libere más hormona de la normal, o por nódulos tiroideos hiperfuncionantes, que son bultos o masas que se forman en la glándula tiroides y que, a diferencia de otros tipos de nódulos, producen hormonas tiroideas por sí solos, sin control por parte del organismo.

Las alteraciones de funcionamiento de la tiroides más conocidas son el hipotiroidismo y el hipertiroidismo (Shutterstock)
Las alteraciones de funcionamiento de la tiroides más conocidas son el hipotiroidismo y el hipertiroidismo (Shutterstock)

Un consumo excesivo de yodo o ciertos medicamentos ricos en este mineral pueden provocar también hipertiroidismo, así como la sobredosificación de la hormona tiroidea en personas tratadas por hipotiroidismo. En todos los casos, el resultado es el mismo: un exceso de hormonas tiroideas (T3 y T4) en la sangre, lo que desequilibra el sistema.

¿Cuáles son los síntomas del hipertiroidismo?

Los signos varían según cada persona, pero tienen un denominador común: el cuerpo se siente como si estuviera en un estado de sobreexcitación constante debido a que este se acelera. Por ello, se pueden experimentar síntomas como:

  • Palpitaciones, taquicardia o sensación de “latido fuerte”.
  • Pérdida de peso sin dieta, incluso con aumento del apetito.
  • Sudoración excesiva, así como intolerancia al calor.
  • Temblores finos, especialmente en las manos.
  • Irritabilidad, nerviosismo, ansiedad o insomnio.
  • Debilidad muscular, sobre todo en las piernas.
  • Menstruaciones escasas o ausentes.
  • Bocio, que es el aumento del tamaño del cuello.

Además, en personas mayores los síntomas pueden ser menos evidentes y confundirse con ansiedad o incluso deterioro cognitivo, lo que retrasa el diagnóstico, que se realiza con un análisis de sangre que mide los niveles de TSH (la hormona estimulante de la tiroides).

¿El hipertiroidismo tiene cura?

El hipertiroidismo puede considerarse curable en muchos casos, aunque esto depende de la causa específica por la que se ha producido, así como del tratamiento elegido, que será uno u otro en función de la edad del paciente y la gravedad del caso.

Así, existen fármacos antitiroideos, que reducen la producción de hormonas, o el yodo radiactivo, que destruye parte del tejido de forma controlada. En casos de bocio grande, de intolerancia al tratamiento o sospecha de malignidad, será necesaria una cirugía.

Episodio: El cansancio y el hipotiroidismo.

Además, también pueden emplearse betabloqueantes, que, aunque no actúan sobre la tiroides en sí, alivian síntomas como las palpitaciones o la ansiedad. En muchos casos se requiere de control médico y tratamiento hormonal de por vida.