
Joshua Velázquez ha cerrado su etapa en Supervivientes 2025 como se cierran las mejores aventuras: con emociones, confesiones y mucha comida. Tras dos meses y medio en los Cayos Cochinos en los que ha pasado todo tipo de penurias, pero especialmente hambre, el diseñador canario vivió tres momentos icónicos dentro del reality al ser expulsado: su primer vistazo al espejo, una ansiada ducha con agua caliente y un banquete.
Velázquez, que se ha ganado al público como uno de los grandes favoritos del público y mejor pescador de la edición, no pudo evitar el asombro al ver su reflejo después de semanas de sol, salitre y barba salvaje. “¿En qué momento me salieron los pelos de la nariz? ¡Parecen dos floreros, madre mía!”, exclamó entre risas mientras la tela del espejo se alzaba poco a poco, revelando su nuevo yo. Sin embargo, lejos de horrorizarse, el diseñador se reconcilió con su imagen de náufrago y ya tiene planes estéticos: “Lo que sí voy a dejar es de raparme tanto... El bigote y la barba me los voy a dejar así”, sentenció.
PUBLICIDAD

Con el ritual del espejo superado, llegó otro de los momentos más esperados por cualquier superviviente: la ducha. Agua dulce, jabón, champú y... ¡desodorante! Joshua no escondió su felicidad ante esta experiencia casi espiritual. “Ay, por favor, echaba de menos el olor a champú y gel, pero lo que más necesito es un desodorante, que llevo oliendo a sobaca”, bromeaba mientras sentía el agua correr por su cuerpo. “Es otra sensación cuando sales de la playa y te duchas por primera vez, es lo más rico del mundo”, dijo con la sonrisa de quien vuelve a sentirse limpio.
Pero la noche no terminó ahí y, ya limpio, volvió a emocionarse al tener frente a sí todo un banquete. Era una mesa rebosante de pizza, hamburguesas y fruta ante la que el canario apenas podía contener las lágrimas. “No sé por dónde empezar”, murmuró, con la mirada clavada en los platos. “Qué ganas tenía, qué hambre... qué mala es el hambre”, añadió, al borde del llanto. Tantos días comiendo con las manos le pasaron factura: “No me lo creo, estar comiendo...”, balbuceó, olvidando por un momento el uso de los cubiertos.
PUBLICIDAD

Durante la comida, hubo tiempo para los sentimientos. El diseñador reflexionó sobre su paso por el concurso y sobre las sorpresas que le dio la convivencia. “Compartiría esta recompensa con Montoya y Carmen Alcayde. Me han sorprendido mucho últimamente, para bien, son dos personas con las que no pensaba conectar, y los elegiría a ellos sin duda”, afirmó. También tuvo palabras de cariño para sus compañeras Laura Cuevas y Nieves Bolós, asegurando que disfrutarían de la comida “como niñas pequeñas”.
Sin embargo, no todo fue dulzura en sus declaraciones. Cuando le preguntaron con quién no compartiría su cena, no lo dudó: “Me atrevería a decir que es Álex (Adrover), mi mayor decepción”, sentenció. Una afirmación que deja abierta la puerta a futuras conversaciones fuera de los focos.
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La psicología lo confirma: cometer alguno de estos errores te estanca emocionalmente
El médico psiquiatra Javier Quintero explica cómo reconocer y afrontar emociones difíciles

La UE contradice a Pedro Sánchez: cree que Rusia “ha sacado partido” de la crisis migratoria en Ceuta, pero no tiene pruebas de que la provocara
El líder del Gobierno advirtió de la participación de “redes rusas e israelíes” propagaron bulos durante la crisis migratoria, que terminó con la entrada de 70.000 personas

El día que Beatriz Luengo se hizo pasar por C. Tangana para entrar en la fiesta de los Grammy: “Dije que me llamaba Carmen Tangana y me dejaron pasar”
La cantante ha ganado ‘Maestros de la Costura Celebrity 2′ y no ha dudado en compartir todas sus anécdotas

Qué significa que aparezca una ortiga en tu jardín y por qué es bueno para tu suelo
Aunque suele considerarse una mala hierba, su presencia puede revelar información sobre el estado de tu terreno

Celebran un cumpleaños con más de 80 invitados y hacen un “simpa” de 7.000 euros en un restaurante de A Coruña: “Me dijo que iba a hacer una transferencia”
La fiesta, que incluía comida, marisco, barra libre e hinchables, terminó con los responsables del restaurante interponiendo una denuncia ante la Guardia Civil



