
Maison Claude Darroze es un restaurante francés que lleva cuatro generaciones a la espalda. Hoy, pasa a la historia como uno de los restaurantes que renunciaron a su estrella Michelín. Parece una locura, pero Claude Darroze dice tener sus motivos. Además, ha tomado la decisión de bajar los precios un 30%, lo que cuenta que ha sido complicado de digerir para sus empleados.
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ean-Charles Darroze, propietario del restaurante, hace declaraciones acerca de la decisión que tomó. Tal y como cuenta, para él no es tan importante el reconocimiento que te aporta una estrella Michelín como lo es el bienestar de su negocio y sus clientes. Así, hace referencia a la drástica bajada de precios. A pesar de resultar complicado convencer a su equipo, cuenta que era una decisión necesaria. “Nos habíamos vuelto inaccesibles para gran parte de la clientela local”, afirma. Es por esto, por lo que ha tenido que priorizar el bienestar de sus comensales, a los que dice que quiere tener cerca.
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Cocina emocional e intuitiva
El restaurante Maison Claude Darroze no deja de ser un negocio dentro de un pueblo francés. Es por esto, por lo que el chef reafirma que valora más el sentido emocional de la comida que su contenido más refinado. De esta manera, a pesar de mantenerse como un restaurante bistronómico (establecimiento que ofrece comida de alta calidad), no deja de querer acercarse todo lo posible a sus comensales. Así, su carta cuenta con platos típicos de la comida francesa, accesibles para todos, pero de una gran calidad“Arraigada en la transmisión de gestos, el respeto por el producto y el abastecimiento local, La Table de la Maison combina tradición y modernidad para ofrecer una experiencia gourmet y accesible, donde cada plato celebra la autenticidad y la generosidad de la cocina local", explica en su web.
Además, Darroze no solo piensa en sus clientes de paladar más refinado. En su menú podemos encontrarnos con platos típicos como el pato a la naranja o huevos al estilo meurette; pero también cuenta con los más pequeños. Es por eso, por lo que dispone de un menú infantil que puede costar o 13 o 19 euros, en caso de querer un menú algo más elaborado; nada mal para tratarse de un restaurante de estrella Michelín.
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La ciudad de Langon
“Son personas que quiero tener cerca. Crecí aquí”, cuenta Darroze acerca de la ciudad que le vio crecer. Tal y como añade, él es habitante de la ciudad de Langon, Gironda (Francia). Lleva toda la vida rodeado de las mismas personas, además de mantener el negocio familiar que lleva en pie desde 1895. La ciudad de Langon cuenta con algo más de 7000 habitantes, unas cifras bastante pequeñas. Es por esto, por lo que en ella, los habitantes se conocen entre sí, aportando una sensación de familiaridad. Este es uno de los motivos por los que el propietario del restaurante no quiere alejarse de la que lleva toda la vida siendo su gente.
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