Una argentina que vive en España desde hace tres años cuenta su experiencia: “No crean que esto es el primer mundo”

Esta madre revela las múltiples trabas legales a las que se ha enfrentado (y aún se enfrenta) para poder sacar a su familia adelante

Guardar
Google icon
Vale, una madre soltera argentina que lleva tres años viviendo en España. (@_estresada_/TikTok)
Vale, una madre soltera argentina que lleva tres años viviendo en España. (@_estresada_/TikTok)

La experiencia que supone mudarse a otro país puede variar mucho de una persona a otra. Cuestiones como el dinero, el apoyo con el que se cuente o incluso la suerte pueden ser decisivas en casos como el de Vale, una mujer argentina que lleva en Barcelona desde 2021.

También puedes seguirnos en nuestro canal de WhatsApp y en Facebook

PUBLICIDAD

Valeria ya había vivido en España antes, cuando en 2001 una crisis económica golpeó con fuerza Argentina y su padre decidió mudarse. “Le iba muy bien. Había mucho trabajo". Sin embargo, “la situación del país era completamente distinta a la que es ahora“. Valeria creía que podría ”trabajar igual que él”, pero se ha dado cuenta de que no cuenta ni con profesión ni con estudios que pueda darle un buen trabajo. “No empecé de la misma manera, y tampoco la situación en España es la misma que en el 2001″.

Más difícil que en Argentina

Vale, separada hace seis años de su marido, cuenta con el apoyo de sus padres. “Vinieron los dos a ayudarme a mí con mis hijas para yo poder trabajar, poder salir adelante y ver si lograba este cambio que quería de vida con más seguridad”. Sin embargo, también ha contado con importantes contratiempos, como la causa judicial en la que está inmersa desde hace dos años para sacarse el carné monoparental. “Me permitiría ayuda para el alquiler, ayudas para el comedor de mis hijas y me permitiría ayudas para las actividades extraescolares, como también poder acceder a las casas y a los pisos de vivienda de protección oficial con prioridad”.

PUBLICIDAD

El problema de Valeria es que el padre de sus hijos no le quiere dar la autorización para ello. “En España las cosas parece que son más fáciles, pero son más difíciles que en Argentina”, reflexiona. “Uno se viene con toda la ilusión de que se van a conseguir las cosas, de que si el padre está lejos, mejor... Pero no es así”. En términos burocráticos, esta mujer se siente tan desprotegida que, afirma, “es como si no tuviera a mis hijas”. “En un principio ni me dejaban anotarlas al colegio”, de nuevo por falta de la autorización paterna.

No es “el primer mundo”

De este modo, esta madre se ve “luchando porque el padre me dé algo”, cosa que hasta ahora parece no haber hecho y que tampoco hará en un futuro. “La vida es difícil. Hoy, tres años después, puedo decir que aunque él lo escuche, lo vea y su familia también y estén gozando de este video que yo estoy haciendo, les puedo decir que no logré nada”. Siente, de hecho, que lo único que ha conseguido es separar a sus hijas y separarse a sí misma de su familia. “Trabajo todo el día, solamente me alcanza para el alquiler y apenas para la comida”.

“No crean que esto es el primer mundo”, sentencia Valeria, “porque lejos está de todo eso”. Su mayor deseo, ahora mismo, es “poder salir adelante para poder sacar adelante a mis hijas”. No piensa detenerse. “Si me tuviera que volver, que me vuelva con alguna batalla ganada”.

Prestación universal por hijo y protección a familias monoparentales: así es la ley de familias anunciada por el Gobierno.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD