El Ayuntamiento de Barcelona está diseñando un plan para eliminar en un periodo de cinco años los pisos turísticos con el objetivo de que pasen a ser de uso residenciales y paliar el problema de vivienda que existe en la Ciudad Condal, según ha informado su alcalde, Jaume Collboni, en una rueda de prensa.
Se trata del ‘Plan Viure’, que reunirá de forma transversal todas las políticas y actuaciones que hará el gobierno municipal para favorecer el acceso a la vivienda. En concreto, proyecta recuperar para uso residencial los 10.000 pisos turísticos que existen en Barcelona, para que en 2029 desaparezca “la figura del piso turístico tal como hoy la conocemos”, ha señalado el primer edil.
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Con esta medida, el consistorio pretende solventar la escasa oferta de vivienda que ha provocado una subida a máximos históricos del precio del alquiler y de las compraventas. El coste de la vivienda ha aumentado un 68% en Barcelona en los últimos 10 años, mientras que la venta ha crecido un 38%. Por ello, el alcalde considera que “lo mínimo que se puede hacer es pensar cómo poner más vivienda pública y privada. Eso quiere decir “más oferta”.
Con este propósito ha anunciado la intención de que el 30% de vivienda pública se desbloquee para que también salga al mercado: “Abrimos nuevas vías para sacar el 30% de los edificios únicos y acumularlos en espacios disponibles en los mismos barrios”, ha informado.
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Precios batiendo récords mes a mes
El ‘Plan Viure’ del Ayuntamiento intenta hacer frente a la subida en espiral del precio de la vivienda en Barcelona que no se frena. En mayo volvió a superar máximos históricos hasta colocar el precio del metro cuadrado en los 4.417 euros, un 7,7% más caro que en el mismo mes del año pasado, y más del doble de los 2.120 euros que se pagan de media en España.
Estas diferencias también se aprecian dependiendo del barrio de la Ciudad Condal en que esté situada la vivienda. Así, un piso ubicado en el barrio más caro de Barcelona, el de Diagonal Mar i el Front Marítim del Poblenou, donde metro cuadrado se paga a 7.232 euros, es casi cinco veces más caro que uno situado en el barrio más barato, Ciutat Meridiana-Torre Baró-Vallbona, donde el coste es de 1.542 euros, lo que supone 5.690 euros de diferencia, según datos de idealista.
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Esta diferencia de precios hace que una vivienda de 90 metros cuadrados en Diagonal Mar cueste a su comprador 650.880 euros, mientras que un piso del mismo tamaño en Ciutat Meridiana valga de media 138.780 euros, 512.100 euros menos.
En cinco barrios de la capital catalana, el precio del metro cuadrado supera los 6.000 euros. Por detrás del mencionado Diagonal Mar i el Front Marítim del Poblenou, donde se paga a 7.232 euros, se sitúan La Dreta de l’Eixample, con 7.171 euros el metro cuadrado; Pedralbes, con 6.767 euros; Sarrià, con 6.551 euros, y Les Tres Torres, con 6.339 euros. Casi superando la barrera de los 6.000 se encuentra Sant Gervasi - Galvany, donde el coste alcanza los 5.994 euros.
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