
La agenda del rey Felipe terminó la semana pasada en el Museo Reina Sofía, donde presidió la inauguración del 150º aniversario de la Intervención General de la Administración del Estado. Acabada la cita, comenzó un fin de semana libre que ha disfrutado a fondo, pues ha vuelto a disfrutar de uno de sus deportes preferidos, el esquí. El mismo viernes por la noche el monarca llegó al Pirineo Catalán, donde se sitúa la estación de Baqueira-Beret.
Así lo ha desvelado el diario ilerdense Segre, que cuenta en su versión digital que el monarca eligió el mejor fin de semana del año para practicar esta afición, pues la misma noche de su llegada hubo una nevada que dejó de 10 a 20 centímetros en las pistas. Pero antes de ponerse los esquís, el Rey se reunió con varios amigos con los que cenó en un restaurante de la localidad de Vielha, El Fogón del Valle.
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El sábado por la mañana fue el turno de esquiar y otros deportistas vieron al jefe del Estado deslizarse primero por las pistas de Baqueira y después por las de Beret, donde paró a comer en un restaurante de la zona. Como era de esperar, su presencia no pasó desapercibida y es que, si bien se sabe que es una de las zonas favoritas de los Borbón para esquiar, estos no se suelen dejar ver mucho. Por la tarde estuvo en las otras pistas, que también tenían una buena calidad de nieve.
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De hecho, hacía justo un año que no se veía a Felipe esquiando en la zona. Su último viaje a Lleida fue en 2023 y, como en esta ocasión, también acudió con amigos. Si bien no han trascendido los nombres de sus acompañantes, el año pasado esquió junto a su primo Beltrán Gómez-Acebo, y Pedro López-Quesada, marido de su prima Cristina de Borbón Dos Sicilias. Si bien podría ir con sus hijas o su mujer, Letizia, de momento es un plan de chicos y es que es sabido que este no es uno de los deportes preferidos de la Reina.
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La última vez que se vio a la asturiana sobre los esquís fue en 2017 y, aunque su marido ha intentado hacerle compartir su pasión en varias ocasiones, lo cierto es que antes de conocerle ella no esquiaba y podría no sentirse del todo cómoda practicando un deporte que se basa en una técnica buena.
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Casa en Beret
Otro dato que tampoco ha trascendido es dónde se ha alojado el rey Felipe durante su viaje al Valle de Arán, pero cabe que recordar que desde hace décadas -concretamente desde el año 1984- la familia real española tiene a su disposición una vivienda cedida por varios empresarios de la estación para que puedan disfrutar de ella siempre que quieran. Se encuentra en la urbanización La Pleta de Beret, en el Alto Arán, consta de 200 metros cuadrados y está distribuida en tres alturas.
Y si bien su uso es para los miembros de la familia Borbón, el año pasado se pudo ver en ella a Iñaki Urdangarin y su novia, Ainhoa Armentia, lo cual generó especulaciones.
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