
La gastronomía es un mundo complejo y cada cultura tiene sus propias normas. Algunos ingredientes que para nosotros son impensables, son habituales en las cocinas de otros países. Ocurre, por ejemplo, con los insectos. Las hormigas son un ingrediente más en la cocina mexicana, especialmente variedades como la hormiga chicatana. Incluso platos de nuestra propia cocina, como los caracoles o algunos mariscos, hacen a algunos extranjeros echarse las manos a la cabeza.
En la cultura filipina cuentan con uno de esos platos que puede impresionar a más de uno, y no precisamente por su buena pinta. Se trata del balut, un huevo de pato a medio incubar que se cuece, dando como resultado un embrión que se degusta directamente de la cáscara junto con el líquido que lo rodea. Este plato ha sido votado como la peor receta de huevo en todo el mundo, según los usuarios de TasteAtlas, una lista en la que también se encuentran algunos platos españoles.
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El balut es un huevo de pato que se deja incubar durante aproximadamente 15 días, el tiempo justo y necesario para que este huevo haya sido incubado hasta que el feto o embrión haya desarrollado su carne, pero el cartílago sea todavía tierno. Entonces, los huevos son hervidos con el feto vivo. Los balut se sirven calientes en los puestos callejeros y mercados de lugares como Filipinas, China, Camboya y Vietnam y se suelen acompañar de una bebida alcohólica como puede ser una cerveza.
Cómo se come el ‘balut’
Degustar estos huevos fertilizados tiene su propia técnica. Para empezar, se golpea la cáscara del huevo con una cuchara, para abrir un hueco a través del cual sorber el caldo caliente que se ha creado con los fluidos del huevo cocidos. Introducir este líquido en los labios suele compararse con sorber una sopa de pollo. Algunos lo condimentan con sal, pimienta, vinagre, guindilla o cebolleta, mientras que otros prefieren el sabor natural del caldo.
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A continuación, se continúa abriendo la cáscara algo más para consumir el embrión y la yema que se encuentran en su interior. En esta fase, los comedores avezados de balut suelen espolvorear una pizca de sal o añadir un chorrito de vinagre, a veces con ajo picado, cebolleta y guindilla, para realzar los intensos sabores del plato. Navegando entre los componentes del interior balut, los comensales encontrarán la yema cremosa, y el embrión, que tiene una textura tierna y gelatinosa y puede revelar algunos rasgos definidos del feto de pato. Algunos prefieren utilizar cuchara o tenedor, mientras que otros se limitan a morderlo.
Aunque pueda parecer sorprendente e incuso asqueroso para algunos, el balut es considerado una verdadera delicia. Es considerado un alimento saludable y una gran fuente de proteínas, incluso algunos filipinos aseguran que es afrodisíaco.
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