‘La mala familia’, una oda a la amistad frente al desarraigo y una pieza pura de cine outsider

El tándem formado por Nacho A. Villar y Luis Rojo nos acercan a las dinámicas de un grupo de amigos marcados por los prejuicios y la marginalidad

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'La mala familia', de Nacho A. Villar y Luis Rojo
'La mala familia', de Nacho A. Villar y Luis Rojo

Nacho A. Villar y Luis Rojo se conocieron en el entorno de la música urbana, formaron un colectivo, BRBR y comenzaron a hacer videoclips. Les unía una sensibilidad común y una misma búsqueda creativa a partir de las imágenes. Después de 12 años en la escena del audiovisual se decidieron a dar un paso más allá al emprender una andadura cinematográfica. Su ópera prima, se llama La mala familia y ha pasado por los Festival de Sevilla, de Róterdam y recientemente en el BAFICI de Buenos Aires, convirtiéndose en una de las sorpresas del cine independiente de la temporada en nuestro país.

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El proyecto surgió cuando a uno de sus amigos y compañeros, Andresito, le llegó una carta del juzgado por haber participado en una pelea seis años atrás, cuando acababa de cumplir los 18 años. Desde entonces, su vida había cambiado por completo, también la de todos aquellos que participaron en aquella reyerta, pero ahora era cuando le tocaba saldar cuentas con la justicia. “Nos dimos cuenta de que queríamos documentar los hitos que iban ocurriendo, porque muchas de las cosas que les estaban ocurriendo a estos chavales tenían interés a la hora de compartirlas”, cuenta a Infobae España Nacho A. Villar. “Así que decidimos hacer una película de manera colectiva, donde todos tuvieran la oportunidad de expresarse con libertad y exteriorizar sus miedos e inquietudes”.

El estigma frente a la amistad

Ese punto de arranque sirve para acercarnos a la realidad de ese grupo de jóvenes de clase obrera e hijos de inmigrantes a los que siempre les ha acompañado, de alguna manera, el estigma, el señalamiento y la condena social. La cámara se acercará a ellos de manera orgánica siguiendo sus pasos hasta que todos se reúnen en una jornada campestre que servirá de alguna manera para fortalecer sus lazos de amistad, también como forma de liberarse durante una jornada de fiesta de hermanamiento de ese peso que ha condicionado sus vidas.

'La mala familia', de Nacho A. Villar y Luis Rojo
'La mala familia', de Nacho A. Villar y Luis Rojo

A partir de este dispositivo se abordan muchos temas, desde los problemas de la clase trabajadora, a la marginalidad, pasando por el racismo estructural, el dudoso sistema penitenciario, los prejuicios, la supervivencia dentro de un entorno hostil y, por supuesto, la amistad, el sentimiento de integración a través del entorno y las personas que uno elige.

Cine de guerrilla político y social

La mala familia es un documental, pero también puro cine de guerrilla, hecho con conciencia y que adquiere una dimensión no solo social, sino también profundamente política. “Teníamos la vocación de retratar la realidad, de registrarla de una manera muy inmediata y urgente. Para nosotros el cine posee una función importantísima a la hora de tender puentes entre las distintas partes de la sociedad, nunca desde el privilegio”, añade Luis Rojo.

Así, la cámara se funde con los cuerpos de los personajes casi a modo de catarsis. La camaradería masculina se apropia de la pantalla y hay risas, pero también desahogo, así como un sentimiento de profunda vulnerabilidad frente al sistema. Una película valiente, de espíritu outsider, que revuelve y conmueve, que nos acerca de forma sincera y nada paternalista a una realidad que forma parte de un país, el nuestro, que sigue dando la espalda a las clases más necesitadas.

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