Descubren en Mallorca cerámicas prehistóricas y estructuras medievales que evidencian la estrategia de la isla en el Mediterráneo

Los alfareros de las Baleares crearon una “receta” para elaborar recipientes que les servían para crear una identidad social entre islas

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Los antiguos habitantes de las Islas Baleares compartían mucho más que un territorio insular; compartían una manera idéntica de fabricar sus objetos cotidianos
Descubren en Mallorca cerámicas prehistóricas y estructuras medievales que evidencian la estrategia de la isla en el Mediterráneo (Montaje Infobae, Medgreenrev)

Hace más de tres mil años, los antiguos habitantes de las Islas Baleares compartían mucho más que un territorio insular; compartían una manera idéntica de fabricar sus objetos cotidianos. Un estudio demuestra que la asombrosa estandarización en la fabricación de cerámicas durante la prehistoria no respondía únicamente a cuestiones técnicas, sino que era un poderoso mecanismo de cohesión social y de identidad comunitaria.

Este fascinante fenómeno es el eje central de la investigación titulada ’Práctica, cohesión social e identidad en la producción alfarera en las Islas Baleares’, liderada por el investigador Daniel Albero Santacreu. Para entender el alcance del descubrimiento, debemos remontarnos a la cultura Naviforme (Edad del Bronce, entre el 1550 y el 850 a.C.) y a la cultura Talayótica (Primera Edad del Hierro, entre el 850 y el 500 a.C.). Durante esta extensa etapa de más de mil años, los alfareros de islas como Mallorca, Menorca y Formentera adoptaron de forma ininterrumpida una misma “receta” para elaborar sus ollas y recipientes.

Una “receta” tecnológica compartida

La gran innovación consistió en mezclar la arcilla con altas cantidades de un mineral muy específico: cristales machacados de calcita espática. Estas vasijas se horneaban mediante una técnica sumamente meticulosa, a temperaturas relativamente bajas (por debajo de los 800 grados) y en hornos cerrados con poco oxígeno, conocidos como ambientes reductores, lo que solía darles un color oscuro. Fabricar este tipo de cerámica era un riesgo, ya que un mal cálculo térmico provocaría que la calcita reaccionara de forma química, agrietando y destruyendo el cuenco por completo. Esto nos indica que la alfarería exigía verdaderos especialistas.

Descubren en Mallorca cerámicas prehistóricas y estructuras medievales que evidencian la estrategia de la isla en el Mediterráno
Fotomicrografías de secciones delgadas tomadas con luz polarizada cruzada que muestran la presencia de calcita espática como tempero en cerámica de la Edad del Bronce procedente de diferentes yacimientos arqueológicos. (A) Illot des Porros (Muestra: IP79-28bis; Ancho de la imagen = 3,4 mm); (B) Closos de can Gaià (Muestra: CLG-1233; Ancho de la imagen = 4,7 mm); (C) Puig de Sa Morisca (muestra: SM-473; anchura de la imagen = 2,7 mm); (D) Cap de Barbaria II (muestra: CB231; anchura de la imagen = 3,4 mm) (figura: D. Albero Santacreu).

Lo más sorprendente para los investigadores es el grado extremo de estandarización tras analizar cerca de 300 muestras de yacimientos icónicos como Puig de Sa Morisca o Closos de Can Gaià en Mallorca, Cova des Càrritx en Menorca y Cap de Barbaria II en Formentera. La cantidad de mineral, el tamaño del grano y el amasado eran prácticamente idénticos en comunidades muy alejadas o separadas por el mar, independientemente de si la vasija se usaba en una casa o en un ritual funerario.

Más allá del barro: la construcción de la identidad

Tradicionalmente, este fenómeno se explicaba como una mera adaptación al medioambiente o por pura utilidad práctica. Sin embargo, la investigación propone que estas elecciones tecnológicas iban mucho más allá de lograr una olla duradera: eran el pegamento de la sociedad. Al compartir una misma técnica ancestral, los alfareros formaban lo que los antropólogos denominan “comunidades de práctica”.

La adopción inamovible de estas rutinas compartidas a lo largo de un milenio generó un “habitus”, un sentido inconsciente de pertenencia y unidad. Crear, usar y reparar las vasijas de la misma manera que tus vecinos, generación tras generación, ayudaba a mantener el orden social y construía una identidad de grupo cohesionada y pacífica. Este espíritu comunitario y cooperativo se reflejaba también en la enorme arquitectura ciclópea (navetas y talayots) o en las tumbas colectivas, demostrando un fuerte esfuerzo colectivo por minimizar las desigualdades sociales.

Descubren en Mallorca cerámicas prehistóricas y estructuras medievales que evidencian la estrategia de la isla en el Mediterráneo
Conjunto de cerámica «talayótica» hallado en la zona ritual del túmulo escalonado de Son Ferrer. Cabe destacar la presencia de superficies negruzcas que evidencian el uso de condiciones de cocción en ambiente reducido (Grupo de Investigación ArqueoUIB, ilustración: D. Albero Santacreu)

El poder del aprendizaje en común

Pero, ¿cómo se lograba transmitir este conocimiento tan preciso a nivel regional? La respuesta está en la constante movilidad costera de los antiguos pobladores y en la existencia de espacios públicos donde se trabajaba y horneaba el barro de manera comunal. Al compartir enormes hogueras para cocer sus cerámicas, los alfareros intercambiaban ideas, unificaban la tradición tecnológica y afianzaban sus relaciones humanas.

Tal y como rescata el estudio, apoyándose en la visión de investigadores anteriores sobre estas sociedades prehistóricas: “Los grupos que habitaban las estructuras naviformes mantuvieron relaciones de cooperación… Sin duda, dichas relaciones implicaron la movilidad de individuos y la transmisión de conocimientos, ya que, en un contexto no centralizado políticamente, solo constantes contactos intergrupales aseguran la transmisión del saber social en aspectos tan cotidianos como la tecnología cerámica”.

En conclusión, la próxima vez que veamos un modesto fragmento de arcilla en una vitrina, deberíamos recordar que no es un simple resto del pasado. Es el testimonio tangible de unas comunidades que, mediante el fuego y el barro compartidos, forjaron y aseguraron su hermandad a lo largo de los siglos.