
Alexandra Reid, que pasó casi dos años como integrante de un grupo femenino de K-pop, compartió detalles sobre su experiencia dentro de la industria musical surcoreana, describiendo su adaptación, el ritmo de trabajo y las dificultades derivadas de la barrera del idioma.
La artista, de 36 años, se convirtió en la primera idol afroamericana del K-pop cuando se unió en 2015 al grupo Rania, posteriormente reconfigurado como BP Rania.
Según su testimonio para el Daily Mail, el contacto inicial surgió a través de un representante de la industria que le propuso integrarse al grupo en un proceso de renovación. “Me dijeron que sería como las Pussycat Dolls y que yo sería la Nicole Scherzinger”, recordó.
Diez días después de la audición, se trasladó al país para incorporarse oficialmente. Sin embargo, señaló que se encontró con una realidad distinta a lo imaginado debido a la barrera del idioma.

“No te das cuenta de lo que realmente es una barrera lingüística hasta que estás en un estudio de danza de K-pop donde nadie habla inglés y tú no hablas coreano”, dijo.
La famosa también indicó que no contó con un traductor proporcionado por la agencia durante sus primeros días, lo que dificultó su integración inicial con el equipo.
Reid añadió que su llegada al grupo estuvo acompañada por diferencias culturales en la interacción cotidiana. Explicó que intentó acercarse a sus compañeras de manera habitual, pero que descubrió rápidamente que las normas sociales eran distintas.
“Yo las abrazaba, pero eso no es algo que se haga allí. Probablemente debí hacer una reverencia y quitarme los zapatos”, aseveró.
En cuanto a la dinámica interna, la artista señaló que, al ser la nueva integrante, ocupaba el lugar más bajo dentro de la jerarquía del grupo. Según explicó, “eran educadas, pero era incómodo. Sentía que no querían conocerme”.

Durante su permanencia en la agrupación, Alexandra Reid describió que la preparación para los lanzamientos musicales era limitada en tiempo. Según explicó, en una de las promociones importantes recibió la coreografía pocos días antes del estreno.
“No me enseñaron la coreografía hasta cinco días antes del regreso con el sencillo”, dijo.
Como resultado, su papel durante la promoción de la canción se redujo a un cameo glorificado, con Reid desfilando para rapear unas pocas líneas durante la introducción, antes de abandonar el escenario mientras el resto de BP Rania interpretaba la canción completa juntas.
Finalmente, la situación llegó a un punto crítico y la artista tuvo un enfrentamiento con el coreógrafo durante un ensayo de baile.
“Hubo una fuerte discusión en la que, básicamente, ella había hecho algo totalmente inaceptable, no para mí, sino para otra persona. Al final, terminé defendiendo a la chica y protegiéndola. Nos hicimos muy amigas porque creo que el hecho de que yo defendiera a otro miembro era algo que no habían visto antes”, comentó.

La artista también relató que la rutina diaria incluía jornadas que comenzaban muy temprano. Indicó que el día podía iniciar entre las 3 y 4 de la madrugada, seguido de sesiones de maquillaje, ensayos y actividades promocionales.
Sin embargo, a menudo se veía obligada a maquillarse ella misma mientras sus compañeras de banda acudían a profesionales, ya que los estilistas coreanos no estaban familiarizados con la textura de su cabello ni con los estilos de maquillaje occidentales, especialmente en lo que respecta a tonos de piel más oscuros.
“Si nosotras nos levantábamos a las cuatro, yo me levantaba a las dos para lavarme y secarme el pelo, y luego me sentaba en la peluquería durante tres horas mientras las demás se arreglaban al estilo K-pop”, explicó.
En relación con la alimentación, Alexandra Reid señaló que la disponibilidad de comida estaba determinada por la agenda de la agencia. “Los ídolos están a disposición de sus managers; lo que te dan, eso comes”, afirmó.
Respecto a la movilidad y privacidad, indicó que los integrantes del grupo eran acompañados por personal de la agencia en todo momento. Con el tiempo, Reid afirmó que la combinación de presión laboral, diferencias culturales y dificultades de comunicación generó desgaste.

“No vas a ningún lado sin el mánager. Estaba constantemente ansiosa y sentía que no tenía aliados”, señaló.
Finalmente, la artista regresó a Estados Unidos tras su salida del grupo. Posteriormente, la formación fue reorganizada y relanzada como Blackswan, con una nueva alineación internacional.
Reid, por su parte, trabaja actualmente en proyectos creativos basados en su experiencia dentro de la industria del K-pop.
Últimas Noticias
Caleb Ellsworth-Clark reconoce la presión de interpretar a Dewey en el regreso de “Malcolm in the Middle”
El actor señaló que sintió nervios al integrarse al elenco y asumir un personaje previamente interpretado por Erik Per Sullivan durante siete temporadas

El creador de ‘Euphoria’ defiende la trama de Sydney Sweeney en la nueva temporada de la serie
La historia de Cassie Howard en OnlyFans provocó debate entre los espectadores en redes sociales

De los marines al stand-up: la historia de Rob Riggle, el comediante que conquistó Saturday Night Live
En Club Random Podcast, el actor relató que su paso por el entrenamiento militar lo impulsó a superar el miedo escénico y a reinventarse en la televisión, destacando el poder de la confianza y el arte de reinventarse tras los rechazos
De rechazar Ace Ventura a perderse Seinfeld: los grandes “no” de David Alan Grier
El actor confesó que no supo anticipar el impacto de dos comedias legendarias y compartió las lecciones que aprendió en el camino

Lena Dunham afirma que Allison Mack la invitó a un grupo vinculado a su secta
El testimonio aparece en el libro de memorias “Famesick”, donde la artista relata un encuentro con la actriz durante el proceso de casting de la serie “Girls”


