Sean Connery pudo ser Hannibal Lecter: el sorprendente motivo por el que rechazó el personaje

El mítico actor se negó a interpretar el protagónico de “El silencio de los inocentes” tras leer el guion

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Sean Connery rechazó el papel
Sean Connery rechazó el papel de Hannibal Lecter en "El silencio de los inocentes", calificando el guion como repugnante (REUTERS/Metro-Goldwyn-Mayer)

La oferta de interpretar a Hannibal Lecter provocó una reacción inesperada en Sean Connery, uno de los primeros actores considerados para el papel central de El silencio de los inocentes (1991).

El actor escocés rechazó de plano el guion, una decisión que definió el destino de la película y dio lugar a que Anthony Hopkins interpretara al asesino caníbal que quedaría en la memoria del público.

“La respuesta llegó pronto: pensó que era repugnante y que no soñaría con interpretar ese papel”, evocó Jonathan Demme, director del icónico largometraje, al recordar el rechazo de Connery.

El estudio había elegido inicialmente a Connery por su “inteligencia feroz y esa seriedad física”, aunque Demme admitía su admiración por Hopkins.

La estrategia de enviar el guion primero a Connery respondía, según el cineasta, a motivos estrictamente comerciales: buscar “el camino más rentable, porque Connery estaba en la cima en ese momento”.

Jonathan Demme eligió inicialmente a
Jonathan Demme eligió inicialmente a Connery por razones comerciales, pero su admiración por Hopkins fue clave para el éxito del filme (REUTERS/David Moir)

La negativa de la famosa estrella fue tan clara que, en palabras de Demme, ni siquiera evaluaron insistir.

Al descartarse Sean Connery, la atención se dirigió a Anthony Hopkins, a quien Demme visualizaba como el “buen doctor que se vuelve malo”.

Jonathan Demme viajó a Londres para reunirse con su segunda opción, que entonces trabajaba en M. Butterfly.

“Acordamos trabajar juntos”, rememoró Demme sobre aquel primer encuentro.

La primera lectura del guion dejó una impresión inmediata: describió que había “electricidad en esa sala, emanando de lo que Hopkins estaba haciendo. Había encontrado a Lecter”.

La negativa de Connery abrió
La negativa de Connery abrió la puerta a Anthony Hopkins, quien se convirtió en el icónico asesino caníbal del cine (Metro-Goldwyn-Mayer)

Y agregó: “Recuerdo el momento en que pronunció la última frase; la sala quedó en un silencio absoluto”.

La atmósfera de El silencio de los inocentes se construyó a partir de una dinámica inusual entre sus protagonistas.

Anthony Hopkins relató en sus memorias que comprendió cómo abordar a Hannibal “al instante”.

Instintivamente entendí cómo interpretar a Hannibal. Tengo al diablo dentro de mí. Todos tenemos al diablo en nosotros. Sé qué asusta a la gente”, afirmó.

Desde los primeros ensayos, Hopkins eligió adoptar por completo la personalidad de Lecter.

Anthony Hopkins encontró instantáneamente la
Anthony Hopkins encontró instantáneamente la forma de interpretar a Hannibal Lecter, creando una atmósfera de tensión en el set (Metro-Goldwyn-Mayer)

Nos lanzamos de lleno”, explicó el artista de Hollywood, decidido a mostrar “lo más aterrador” de sí mismo.

Hopkins describió cómo, apenas empezó a hablar como Lecter, “vi cómo Jodie se ponía tensa; podía escucharse el silencio en la sala”.

Esa incomodidad se mantuvo durante toda la filmación. Por tal motivo, la relación entre Anthony Hopkins y Jodie Foster fue distante, casi tanto como la de sus personajes.

El actor confesó que “la mayor parte del tiempo nos mantuvimos alejados el uno del otro”, y rememoró el momento en que Foster admitió haberle tenido miedo.

Su reacción fue inmediata: también él, dijo, “le tenía miedo a ella”.

La relación distante entre Anthony
La relación distante entre Anthony Hopkins y Jodie Foster durante el rodaje reflejó la dinámica psicológica entre sus personajes (Metro-Goldwyn-Mayer)

Para Hopkins, esa “sensación extraña de distancia” se debía al poder del guion y a la dinámica de persecución psicológica entre Clarice y Hannibal.

Por su parte, Foster confesó en una charla de 2019 que “la película no me asustó, pero Anthony Hopkins sí”.

La actriz explicó que Jonathan Demme buscó potenciar esa incomodidad al pedir que los actores miraran directamente a la cámara, en lugar de entre sí, lo que acentuaba el desconcierto en cada escena compartida.

El propio diseño del set reforzaba la separación física y psicológica: la actriz detalló que “tomaba 20 minutos meter y sacar a Hopkins del complicado sistema de barrotes y cristales que protegía a Clarice de Hannibal”, una barrera que, tanto literal como simbólica, aumentaba la incomodidad en pantalla.

La dirección de Demme potenció
La dirección de Demme potenció el desconcierto al pedir que los actores miraran a cámara y usar un set que reforzaba la separación entre Clarice y Hannibal (Metro-Goldwyn-Mayer)

El resultado fue un referente en el cine de terror psicológico. El silencio de los inocentes recaudó más de USD 270 millones y ganó los principales premios de la Academia de Hollywood, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y los galardones de actuación para Hopkins y Foster.