Así fue como Denzel Washington negoció cada puñetazo en El Invitado” con Olivier Schneider: “No me toca ni una vez más”

El coordinador de especialistas, actor y director francés Olivier Schneider recordó esta curiosa exigencia del actor durante la filmación de una de sus películas

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La colaboración entre Olivier Schneider y Denzel Washington tuvo lugar durante el rodaje de El Invitado

Olivier Schneider se ha consolidado como uno de los coordinadores de especialistas más destacados en la industria cinematográfica, desarrollando una carrera que le ha permitido colaborar con figuras de renombre y participar en grandes producciones internacionales. Su labor principal consiste en diseñar, coordinar y supervisar las escenas de acción, asegurando tanto la seguridad como la calidad visual y narrativa de las secuencias. En el set, Schneider no solo dirige a los dobles de riesgo, sino que también establece una comunicación directa con los actores principales, quienes requieren integrarse de manera convincente en las complejas coreografías de combate.

La función de un coordinador de especialistas implica mucho más que la mera ejecución de escenas peligrosas. Schneider debe comprender el guion, anticipar necesidades del director y, sobre todo, adaptar cada movimiento a las capacidades y estilo de los intérpretes. Esta dimensión creativa y técnica ha sido clave para que productores y directores de Hollywood confíen en su criterio y habilidades, permitiéndole trabajar junto a estrellas de la talla de Denzel Washington, Ryan Reynolds y Robert Patrick, entre otros.

En cada proyecto, Schneider se enfrenta al reto de equilibrar el realismo de la acción con la espectacularidad que demanda el público, sin perder de vista la coherencia narrativa. Su experiencia le ha enseñado a negociar y dialogar con actores y directores, buscando siempre la mejor manera de integrar la acción en la historia. Así, su trabajo no solo se refleja en la espectacularidad de las escenas, sino también en el ambiente de colaboración que logra establecer en el set.

El encuentro y la interacción inicial entre Olivier Schneider y Denzel Washington durante el rodaje de “El Invitado”

La colaboración entre Denzel Washington
La colaboración entre Denzel Washington y Schneider destacó la importancia de la preparación, la comprensión del guion y la construcción de personajes en películas de acción (Captura de video)

La colaboración entre Olivier Schneider y Denzel Washington tuvo lugar durante el rodaje de El Invitado, un thriller de acción dirigido por Daniel Espinosa. En esta película, Washington compartió protagonismo con Ryan Reynolds y Robert Patrick, encarnando a un fugitivo que debe ser protegido por un agente de la CIA. La trama, cargada de persecuciones y enfrentamientos físicos, exigía un trabajo minucioso en las escenas de combate, donde la autenticidad y el ritmo resultaban fundamentales.

El primer contacto entre Schneider y Washington ocurrió en un contexto de presentación profesional, donde el coordinador debía mostrarle al actor una serie de previsualizaciones. Estas previsualizaciones consistían en grabaciones previas de las secuencias de lucha, realizadas por dobles y especialistas, que permitían anticipar cómo se desarrollarían las peleas en la filmación definitiva. Antes de ver las escenas, Washington decidió poner a prueba a Schneider con una serie de preguntas sobre el guion, buscando confirmar si el coordinador había estudiado el material y comprendía la historia en profundidad.

Esta dinámica inicial reflejó la profesionalidad de Washington y su deseo de involucrarse activamente en todos los aspectos de su personaje. Schneider supo responder a las expectativas, demostrando no solo conocimiento técnico, sino también una comprensión integral de la narrativa y los matices de la historia que se iba a contar.

La curiosa petición de Denzel Washington respecto a las escenas de combate en la película

La petición de Denzel Washington
La petición de Denzel Washington de no recibir más golpes que su antagonista evidenció la importancia del prestigio de su personaje en 'El Invitado' (Captura de video)

Según contó Schneider en una reciente entrevista con Legend, durante la revisión de las previsualizaciones, surgió una anécdota que ilustra el nivel de exigencia y control que Washington ejerce sobre su trabajo. En una de las secuencias analizadas, el actor notó que su personaje recibía más golpes de los que propinaba: el especialista lo había tocado seis veces, mientras que él solo había logrado conectar cinco. Ante esta situación, Washington expresó con humor y determinación: “Me ha tocado seis veces y yo le he tocado cinco. Yo soy la estrella de la película, no me toca ni una vez más”.

La petición, aunque formulada de manera divertida, ponía de manifiesto la importancia que el actor otorga a la imagen y el prestigio de su personaje en pantalla, así como a la representación justa y equilibrada de las fuerzas en conflicto. Para Washington, el conteo de golpes no era un simple detalle técnico, sino un elemento central en la percepción y el desarrollo de su rol protagónico.

Este tipo de demandas no resulta inusual en el cine de acción, donde la construcción de los personajes a través del combate puede tener un impacto directo en la narrativa y en la recepción del público. La intervención de Washington obligó a Schneider a reflexionar sobre la dinámica de las peleas y a buscar una solución que respetara tanto la integridad del personaje como la lógica de la historia.

La justificación de Olivier Schneider sobre la importancia del equilibrio en la coreografía de las peleas

Olivier Schneider, coordinador de especialistas,
Olivier Schneider, coordinador de especialistas, supervisó minuciosamente las secuencias de acción junto a estrellas como Washington y Ryan Reynolds

Ante la petición de Washington, Olivier Schneider hizo hincapié en la importancia de mantener el equilibrio en la coreografía de las peleas. Desde su perspectiva como coordinador de especialistas, no tenía sentido que el protagonista derrotara sin dificultad a su antagonista en el primer enfrentamiento, ya que eso restaría tensión y expectativa al desarrollo posterior de la trama. Schneider explicó al actor que el adversario al que enfrentaba era su principal antagonista, y que la progresión de los combates debía reflejar una evolución en la rivalidad, reservando el clímax para el desenlace de la película.

Este enfoque respondía a una lógica dramática esencial en el género de acción: si el héroe se impone de manera abrumadora desde el principio, la narrativa pierde fuerza y el público deja de percibir el peligro o la dificultad de la empresa. Para Schneider, la acción debía servir a la historia, no solo al lucimiento individual de los intérpretes. Su argumentación buscó convencer a Washington de que el equilibrio en el combate era un recurso narrativo que beneficiaba al conjunto de la película.

La resolución de la situación y cómo se implementó la petición de Denzel Washington en el rodaje

El acuerdo final permitió que
El acuerdo final permitió que la escena mostrara cinco golpes de cada lado, resaltando la negociación y el trabajo en equipo detrás de cámaras (Captura de video)

Finalmente, tras escuchar la explicación de Schneider, Denzel Washington aceptó la lógica propuesta, aunque decidió matizarla con una condición: “Entonces él me va a tocar cinco veces y yo lo voy a tocar cinco veces”. De este modo, el actor logró que la coreografía reflejara un equilibrio perfecto entre los golpes recibidos y los propinados, manteniendo la tensión narrativa y, al mismo tiempo, preservando la integridad de su personaje.

La resolución de esta situación ilustra la capacidad de negociación y adaptación que caracteriza a los equipos de especialistas en grandes producciones. Schneider, lejos de imponer su criterio, supo encontrar un punto medio que respetara tanto las necesidades del guion como las demandas del protagonista. El resultado fue una escena de combate ajustada, que combinó realismo, espectacularidad y una representación justa de ambas partes.

Este episodio revela las complejidades del trabajo detrás de las cámaras y el grado de implicación de actores como Denzel Washington en los detalles más minuciosos de sus interpretaciones. La anécdota también pone de relieve el papel fundamental de los coordinadores de especialistas en la creación de escenas memorables, donde cada golpe y cada movimiento contribuyen a construir la personalidad y el destino de los personajes en pantalla.