Los medicamentos lideraron el comercio intrarregional de Centroamérica con más de USD 800 millones, según FIFCA

La presidenta de FIFCA e INQUIFAR señaló que los medicamentos a dosis fija superaron a la categoría de alimentos y otras preparaciones dentro del comercio intrarregional centroamericano

Fábrica con trabajadores, máquinas industriales, cintas transportadoras que mueven píldoras y cápsulas de múltiples colores, y cajas apiladas en el fondo.
El comercio intrarregional de medicamentos en Centroamérica superó los 800 millones de dólares en 2025 gracias a la integración económica y la armonización normativa. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La integración económica regional, las normas técnicas comunes y el aumento de la producción farmacéutica han acompañado el crecimiento del intercambio de medicamentos entre los países centroamericanos, que superó los USD 800 millones en 2025, según afirmó Carmen Estela Pérez, presidenta de FIFCA e INQUIFAR.

Pérez también planteó que la industria debe prepararse ante el vencimiento de patentes de medicamentos biotecnológicos entre 2026 y 2030. Sus declaraciones fueron brindadas durante una entrevista en Frente a Frente.

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La dirigente explicó que la partida arancelaria 30.04, correspondiente a preparaciones de medicamentos a dosis fija, se convirtió en la categoría con mayor comercio dentro de Centroamérica. Según indicó, hace dos años superó a la partida 21.06, vinculada con alimentos y otras preparaciones.

“Lo que más fabricamos y más nos vendemos entre los centroamericanos son medicamentos”, afirmó Pérez. Para la presidenta de FIFCA, esa dinámica muestra que los laboratorios de la región ya no ven únicamente a su país como mercado, sino a Centroamérica en su conjunto.

Pérez señaló que El Salvador tiene una participación en la partida 30.04 y que algunos laboratorios del país fabrican medicamentos para otras empresas bajo contratos de marca. Esa modalidad es conocida en el sector como maquila.

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La entrevistada indicó que Guatemala ha crecido en exportaciones, mientras El Salvador mantiene un crecimiento constante. Afirmó que Honduras ha despuntado en exportaciones farmacéuticas y que Costa Rica trabaja en otros segmentos de la industria.

Frascos de medicamentos, blísters y cajas sobre una mesa metálica junto a un contenedor de transporte industrial abierto.
La partida arancelaria 30.04, dedicada a preparaciones de medicamentos a dosis fija, se consolidó como el rubro de mayor intercambio comercial en la región. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sobre Costa Rica, mencionó la partida 30.02, que incluye preparaciones derivadas o que contienen plasma humano. En el caso de República Dominicana, sostuvo que el país se convirtió en una plataforma desde la cual se envían productos hacia 90 países.

Pérez planteó que los países de Centroamérica y el Caribe no deben producir los mismos medicamentos. Según explicó, la apuesta consiste en identificar nichos de producción y construir capacidades que permitan complementar la oferta regional.

COMIECO y normas para la industria farmacéutica

La presidenta de FIFCA destacó la incidencia del Consejo de Ministros de Integración Económica Centroamericana (COMIECO) en las normas que aplica la industria farmacéutica regional.

Pérez explicó que las regulaciones se discuten en mesas de trabajo donde participan representantes de la industria, la academia, las autoridades sanitarias, instituciones económicas y entidades vinculadas con la protección de los consumidores.

En el caso del sector farmacéutico, esas mesas abordan normas para medicamentos, cosméticos, productos naturales, productos afines e higiénicos. La dirigente indicó que uno de los instrumentos en desarrollo es el Reglamento Técnico Centroamericano de Estabilidad de Medicamentos.

La estabilidad de un medicamento, según explicó, implica que el producto conserve su potencia y sus condiciones durante el tiempo establecido. Pérez señaló que también se han trabajado reglamentos sobre buenas prácticas de manufactura y etiquetado.

Las buenas prácticas de manufactura incluyen controles de calidad antes, durante y después de la fabricación de un medicamento. La entrevistada sostuvo que estas exigencias han permitido elevar los estándares de producción de los laboratorios regionales.

Pérez relató que los textos técnicos pasan por diferentes niveles de negociación antes de llegar al COMIECO. Una vez aprobados por los ministros, se emite un decreto que debe publicarse en los diarios oficiales de los países firmantes.

Operarios en una planta farmacéutica inspeccionan blísteres de pastillas en una línea de producción con cinta transportadora, maquinaria y cajas "Hecho en El Salvador".
El Consejo de Ministros de Integración Económica Centroamericana elabora reglamentos técnicos de estabilidad y buenas prácticas de manufactura para la industria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la presidenta de INQUIFAR, esos instrumentos se incorporan a la normativa nacional y pasan a ser obligatorios para la industria. Por ello, afirmó que el sector ha dado seguimiento a las reuniones del COMIECO y a los procesos de integración económica.

La entrevistada vinculó ese trabajo con las dificultades registradas durante la pandemia de COVID-19, los cierres de fronteras, la crisis de contenedores y el aumento de los fletes internacionales.

Pérez sostuvo que esos factores encarecieron el traslado de materias primas y medicamentos. Frente a esas situaciones, consideró que la producción local y el comercio entre los países de la región pueden contribuir a complementar el abastecimiento.

Patentes biotecnológicas entre 2026 y 2030

Pérez afirmó que entre 2026 y 2030 vencerán patentes de varios medicamentos que han tenido una alta demanda internacional. La dirigente indicó que este fenómeno es conocido en la industria como patent cliff.

Una vez que concluye la protección patentaria, otros laboratorios pueden desarrollar versiones de esos productos. Sin embargo, Pérez aclaró que los fabricantes deben cumplir con la normativa, realizar investigación y desarrollo, y demostrar ante las autoridades sanitarias que el medicamento es seguro, eficaz y de calidad.

La presidenta de FIFCA señaló que gran parte de los productos que perderán patente son biotecnológicos. Explicó que se trata de medicamentos elaborados con estructuras distintas de los productos de síntesis química convencional.

Pérez mencionó como ejemplo la semaglutida, asociada a medicamentos como Ozempic. Según describió, los productos biotecnológicos pueden incluir ADN recombinante o material vivo, por lo que requieren capacidades técnicas e inversiones diferentes.

Diversos medicamentos biotecnológicos de alta demanda internacional perderán la protección de sus patentes entre los años 2026 y 2030. (REUTERS/Shelley Christians/File Photo)
Diversos medicamentos biotecnológicos de alta demanda internacional perderán la protección de sus patentes entre los años 2026 y 2030. (REUTERS/Shelley Christians/File Photo)

“Se tiene capacidad y hay que construir”, respondió la entrevistada al ser consultada sobre la posibilidad de producir este tipo de medicamentos en El Salvador.

Pérez sostuvo que la región cuenta con una base industrial y de conocimiento, aunque planteó que debe ampliar su infraestructura, formación técnica y capacidad de producción para participar en ese mercado.

La dirigente identificó al Instituto Nacional de Capacitación y Formación de El Salvador como un aliado para elevar el conocimiento técnico dentro del sector. Según explicó, la formación permite que la industria y las autoridades regulatorias trabajen con criterios comunes frente a las exigencias sanitarias.

Origen de FIFCA y patentes farmacéuticas

Pérez ubicó parte de la trayectoria de FIFCA en su creación, el 8 de febrero de 2002 en San Salvador. Según relató, la federación surgió en un período marcado por negociaciones sobre integración económica, comercio y propiedad intelectual que involucraban al sector farmacéutico regional.

La organización fue constituida por asociaciones de Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y República Dominicana. La declaración inicial también contempló la posibilidad de incorporar a entidades de Panamá, Nicaragua y Belice.

Nicaragua llegó a tener participación en FIFCA, aunque Pérez indicó que la asociación farmacéutica de ese país dejó de existir. Añadió que la federación conserva contacto con representantes de la industria nicaragüense.

Sobre Panamá, la presidenta de FIFCA señaló que la industria farmacéutica local es de menor escala. Describió al país como un centro orientado, principalmente, al empaquetado final y la distribución, con referencia a la Zona Libre de Colón.

Pérez explicó que FIFCA fue una plataforma para coordinar posiciones de la industria privada durante la negociación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos. Entre los asuntos discutidos, mencionó la aplicación de los Acuerdos sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC).

La dirigente recordó que, antes de la armonización regional, los plazos de protección de las patentes farmacéuticas diferían entre los países. Según indicó, en Costa Rica era de un año y, en El Salvador, de 15 años.

“Y llegamos a veinte”, afirmó Pérez sobre el plazo que se consolidó para las patentes. Durante la entrevista, describió ese mecanismo como un período de exclusividad para el titular de una invención, a cambio de que el conocimiento pueda utilizarse una vez que concluye la protección.

Pérez afirmó que El Salvador y Centroamérica no cuentan con patentes farmacéuticas propias. Según su explicación, la industria regional participa en el mercado mediante la producción de alternativas después de que vencen las patentes de medicamentos innovadores.

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