
Más de 15.000 salvadoreños participan en festival deportivo nacional impulsado por la Dirección de Integración y el INDES
La convocatoria de más de 15.000 personas al Festival Deporte para el Florecimiento Salvadoreño, organizado por la Dirección de Integración y el Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES), transformó las instalaciones de FUSALMO San Miguel en el epicentro de la integración comunitaria a través de la práctica deportiva. El evento, realizado el 18 de abril de 2026, marcó un nuevo momento de apertura social tras décadas de aislamiento comunitario, según destacó el medio organizador.
El festival reunió a familias procedentes de seis departamentos —San Miguel, Usulután, La Unión, Morazán, San Vicente y La Paz— con el objetivo de fomentar vínculos entre comunidades previamente distanciadas y acercar a los participantes a más de veinticinco federaciones deportivas, según informó la organización. La iniciativa incluyó clases prácticas, charlas impartidas por especialistas y actividades de integración, integrando a jóvenes, adultos mayores y niños en un ambiente de recreación y aprendizaje.
PUBLICIDAD
Este esfuerzo institucional, desarrollado en un contexto de transformación social, permitió que, por primera vez en años, cientos de comunidades recorrieran el territorio nacional para crear lazos y arraigar amistades en distritos que antes permanecían cerrados por la violencia, de acuerdo con la Dirección de Integración.

Una experiencia multitudinaria y la búsqueda de nuevos talentos deportivos
En cada stand dentro de las instalaciones de FUSALMO San Miguel se ofrecieron demostraciones y asesoría personalizada en disciplinas como gimnasia, patinaje, esgrima, hockey sobre césped y judo. Figuras del deporte nacional, entre ellas Herbert Aceituno, múltiple medallista paralímpico, compartieron experiencias con los asistentes.
El presidente de la Dirección de Integración, Alejandro Gutman, agradeció a las autoridades y federaciones presentes, subrayando el cambio profundo que ahora permite la interacción entre comunidades antes aisladas: “Hoy hay quince mil personas que han llegado: jóvenes, abuelos, vecinos de seis departamentos del país. Es la posibilidad que tiene el pueblo salvadoreño de conocer, de descubrir, de integrarse con lo que tiene el país para ofrecer, con estas veinticinco federaciones que están mostrando todo el deporte y que la gente y las familias pueden involucrarse, descubrir, anotarse, participar”, afirmó Gutman durante el acto inaugural, según la organización.
PUBLICIDAD

Voces del deporte y de la comunidad sobre el impacto del festival
El testimonio de Herbert Aceituno reflejó el impacto emocional y formativo de la experiencia: “Es muy bonito poder compartir con muchas personas, muchos padres y sobre todo, pues que se toque eso tan importante que es el deporte, que el deporte te abre muchas puertas. Son momentos que uno luchó y soñó en su momento poder ser alguien en la vida y hasta el día de ahora estamos marcando esa historia y sobre todo abriendo esa brecha de que sí se puede”, declaró Aceituno en el evento, destacando la capacidad de superación personal y colectiva.
Para la atleta Melani Zavala, el festival representó una oportunidad de aprendizaje y socialización: “Me parece bastante fabuloso porque así uno va aprendiendo más y conoce más a otras personas. Los animo a que practiquen un deporte. Yo sé que al principio les puede parecer aburrido, pero con el tiempo se van a ir acoplando. Y no solo piensen en divertirse, también en lo físico, porque ayuda, más cuando uno ya va a tercera edad, eso le ayuda bastante a que uno esté sano”.
PUBLICIDAD
Adolescentes y jóvenes asistentes destacaron la diversidad de disciplinas ofrecidas, la oportunidad de representar a sus instituciones y la contribución de la actividad deportiva al desarrollo emocional y psicológico. “Estos eventos son importantes para los jóvenes porque los ayuda a crecer más como persona y también los anima a hacer más deporte, a ser más activos y a cuidar su salud”, expresó una estudiante consultada durante la jornada.

El festival como puente hacia el florecimiento social y deportivo
La iniciativa de la Dirección de Integración y el INDES crea un modelo replicable que, de acuerdo con Gutman, busca reducir la pobreza mediante la integración social: “Las condiciones de pobreza se van superando en la medida que uno tiene relaciones integradoras con otras personas y con otras instituciones. Y de esa manera disminuye realmente la pobreza y tenemos menos pobres, y no de mejores pobres”.
PUBLICIDAD
El festival, parte de un conjunto de propuestas impulsadas por el Gobierno de El Salvador, promueve el acercamiento entre ciudadanos, instituciones y valores compartidos, abriendo posibilidades para que la práctica deportiva se convierta en motor de desarrollo emocional, social y cultural para todo el país.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Salvadoreña encontrada dentro un barril tras 30 años de su desaparición, el crimen que estremeció a EE.UU. en los noventa
Durante décadas, nadie imaginó que el misterio de una joven migrante terminaría en un hallazgo escalofriante y un rodeado de secretos

Gobierno en Honduras proyecta inversiones de hasta 2 mil millones de dólares en sectores estratégicos
Autoridades aseguran que Honduras busca atraer capital extranjero con énfasis en energía y parques industriales para generar empleo y dinamizar la economía.

Queso de Nicaragua, ajo de Asia y maíz importado: el viaje silencioso detrás de las pupusas y lo que se come en El Salvador
En mercados y tiendas, lo cotidiano llega con acento extranjero. La dependencia de lácteos, condimentos y granos explica por qué la mesa local mira hacia varios países a la vez

“Los sueños sí se cumplen”: la historia de Rakele Menjívar, modelo y actriz salvadoreña
Rakele habló sobre su infancia, la final del Miss Cosmo y aprendizaje que marcó su carrera, la confianza que construyó con preparación y las oportunidades que hoy impulsa como actriz y modelo

Desde el jardín de la muerte: El asesinato de un costarricense destapó la casa de los horrores de Dorothea Puente
El viaje que Álvaro González Montoya comenzó a sus 16 años desde Costa Rica hacia los Estados Unidos terminó de la forma más trágica e imprevista: en el jardín trasero de una asesina en serie




