Crisis en Bolivia: las fuerzas de seguridad desbloquearon sin incidentes una ruta clave hacia La Paz

El operativo conjunto de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas avanzó desde Lipari hasta Carreras, a 37 kilómetros al sur, y retiró piedras, troncos y tierra con maquinaria pesada

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Agentes de policía se enfrentan a miembros de la comunidad que tomaron la instalación petrolera Humberto Suárez para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, mientras las continuas protestas han provocado escasez de combustible y alimentos, en Santa Rosa del Sara, Bolivia, 3 de junio de 2026. REUTERS/Ipa Ibáñez
Agentes de policía se enfrentan a miembros de la comunidad que tomaron la instalación petrolera Humberto Suárez para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, mientras las continuas protestas han provocado escasez de combustible y alimentos, en Santa Rosa del Sara, Bolivia, 3 de junio de 2026. REUTERS/Ipa Ibáñez

Las fuerzas del orden de Bolivia desbloquearon este viernes la ruta que conecta La Paz con la región agrícola de Río Abajo, al sur de la capital, en una operación encabezada por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, que comenzó de madrugada desde la zona de Lipari y avanzó unos 37 kilómetros hasta Carreras. Policías y militares retiraron piedras, troncos y montículos de tierra con maquinaria pesada mientras vecinos los aplaudían a su paso.

La apertura de esa vía representa un alivio parcial para una ciudad sitiada desde el 6 de mayo por bloqueos que se extendieron a ocho de las nueve regiones del país. Desde principios de semana, cientos de habitantes de La Paz y de la vecina El Alto debían caminar hasta tres horas para conseguir verduras, hortalizas y tubérculos cuyos precios llegaron a quintuplicarse en los mercados locales.

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El presidente Rodrigo Paz, que lleva poco más de seis meses en el gobierno, se presentó al término del operativo y afirmó que desbloqueará las carreteras “con diálogo y con los instrumentos legales de la Constitución para defender a las mayorías”. Su administración ha evitado desplegar fuerzas con armamento letal para no agravar el conflicto, según declaraciones oficiales.

En paralelo, el Ejecutivo analiza una salida legal que amplíe sus herramientas de respuesta. El miércoles envió al Congreso un proyecto de ley para reglamentar los estados de excepción; la norma ya fue aprobada en el Senado y ahora aguarda tratamiento en la Cámara de Diputados. Paz calificó esa medida como el “último recurso” que le permite la Constitución y reiteró su llamado al diálogo a los sectores movilizados.

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Miembros de la comunidad que se apoderaron de las instalaciones petroleras de Humberto Suárez para pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz se enfrentan con agentes de policía, ya que las protestas en curso han provocado escasez de combustible y alimentos, en Santa Rosa del Sara, Bolivia, el 3 de junio de 2026. REUTERS/Ipa Ibanez
Miembros de la comunidad que se apoderaron de las instalaciones petroleras de Humberto Suárez para pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz se enfrentan con agentes de policía, ya que las protestas en curso han provocado escasez de combustible y alimentos, en Santa Rosa del Sara, Bolivia, el 3 de junio de 2026. REUTERS/Ipa Ibanez

El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, había advertido días atrás que el país atraviesa “un momento de inflexión entre la democracia y la dictadura”, en referencia al cambio de ciclo político tras los 20 años de gobiernos de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025). El viernes, el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, fue más directo: “Está en marcha un golpe de Estado”, declaró.

Los cortes de carreteras son impulsados por la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del expresidente Morales, quien desde su cuenta en X acusó este viernes a Estados Unidos de recurrir “al discurso del ‘narcoterrorismo’ para estigmatizar la protesta social y desacreditar las demandas legítimas” de los manifestantes. Campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros presionan al gobierno desde hace más de un mes por una salida a lo que describen como la peor crisis económica del país en cuatro décadas.

Agentes de policía detienen a un manifestante mientras desalojaban a miembros de la comunidad que habían tomado la instalación petrolera Humberto Suárez para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio de protestas que han provocado escasez de combustible y alimentos, en Santa Rosa del Sara, Bolivia, 3 de junio de 2026. REUTERS/Ipa Ibáñez
Agentes de policía detienen a un manifestante mientras desalojaban a miembros de la comunidad que habían tomado la instalación petrolera Humberto Suárez para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio de protestas que han provocado escasez de combustible y alimentos, en Santa Rosa del Sara, Bolivia, 3 de junio de 2026. REUTERS/Ipa Ibáñez

Los resultados de los operativos han sido limitados: tras el paso de las fuerzas del orden, los cortes se reinstalan. Manifestantes reforzaban este viernes el bloqueo en los accesos a una planta estatal en El Alto que abastece de combustible y gas licuado doméstico, ciudad por donde ingresan suministros desde las regiones agrícolas de Santa Cruz y Cochabamba.

El saldo humano del conflicto, que se prolonga por 36 días, asciende a 10 fallecidos según el vocero presidencial José Luis Gálvez, quien atribuyó las muertes a la falta de auxilio médico por los cortes de ruta. La Defensoría del Pueblo precisó que siete de esas personas murieron por falta de atención oportuna y tres en el contexto directo de las protestas, entre ellas un manifestante que recibió un disparo durante un operativo de desbloqueo.

Los hospitales de La Paz reportaron escasez de oxígeno medicinal, y las ciudades de Cochabamba, Oruro y Potosí también resienten la falta de alimentos, medicamentos y combustibles. El sector empresario estimó en USD 2.000 millones las pérdidas acumuladas por las protestas.

Miembros del ejército boliviano descargan alimentos no perecederos enviados por Paraguay con destino a las ciudades de La Paz y El Alto, debido a la escasez de alimentos provocada por los continuos bloqueos de protesta, en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz, Bolivia, el 29 de mayo de 2026. REUTERS/Ipa Ibanez
Miembros del ejército boliviano descargan alimentos no perecederos enviados por Paraguay con destino a las ciudades de La Paz y El Alto, debido a la escasez de alimentos provocada por los continuos bloqueos de protesta, en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz, Bolivia, el 29 de mayo de 2026. REUTERS/Ipa Ibanez

El gobierno boliviano recibió apoyo explícito de Estados Unidos. El secretario de Estado, Marco Rubio, habló por teléfono con Paz para reafirmar el compromiso de Washington de apoyar la democracia boliviana y al gobierno de Paz “en la reconstrucción del país tras 20 años de políticas socialistas fallidas”. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, publicó el jueves en X que su país sigue de cerca la situación y advirtió: “Bolivia no debe permitir que el viejo statu quo de dominio narco‑terrorista en la región vuelva a imponerse”.

Paz había firmado en marzo el Escudo de Américas, una iniciativa multinacional impulsada por el presidente Donald Trump para coordinar esfuerzos contra organizaciones criminales.

(Con información de AFP, EFE y AP)

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