
En “Del rigor en la ciencia”, Borges imaginó un imperio donde la cartografía alcanzaba tal precisión que el mapa tenía el tamaño del territorio. La fábula, breve y perfecta, decía algo sobre los límites de la representación: ningún mapa puede confundirse del todo con aquello que busca mostrar. La geomática parece ubicarse hoy en ese punto de tensión. No pretende reemplazar el territorio por sus datos, sino aprender a leerlos, cruzarlos e interpretarlos para entender mejor cómo se organiza, se transforma y se decide sobre un espacio.
La geomática es una disciplina que reúne herramientas digitales, conocimiento espacial y capacidad de análisis para comprender cómo se organiza, se transforma y se decide sobre un espacio. La Universidad del Salvador incorporó la Licenciatura en Geomática, un ciclo de complementación curricular de dos años que se dicta en la Facultad de Arte y Arquitectura.
PUBLICIDAD
La carrera está pensada para quienes ya tienen una formación previa vinculada con áreas como geografía, cartografía, arquitectura, agrimensura, topografía, sistemas de información geográfica, teledetección, geodesia, ambiente, urbanismo, ingeniería en sistemas, ciencia de datos o ciencias sociales. Busca completar una trayectoria ya iniciada y darle un marco universitario más amplio.

El programa propone formar profesionales capaces de analizar, interpretar y gestionar información geoespacial. La definición puede sonar técnica, pero se trata de trabajar con datos que permiten entender problemas urbanos, rurales, ambientales y productivos: cómo crece una ciudad, qué impacto tiene una obra, cómo se ordena el suelo, qué variables intervienen en una zona de riesgo, qué información necesita una política pública para tomar mejores decisiones.
PUBLICIDAD
Entre las herramientas centrales de la carrera aparecen los Sistemas de Información Geográfica, la teledetección, la cartografía digital, la geodesia, las infraestructuras de datos espaciales y los sistemas GNSS. A eso se suma una materia que marca el tono de época: Geointeligencia Artificial. No es un detalle menor. La lectura del territorio ya no depende solo de la observación directa; también se apoya en modelos, sensores, imágenes satelitales, bases de datos y plataformas que permiten combinar escalas distintas.
El plan de estudios avanza desde los fundamentos de la geomática hasta la formulación y evaluación de proyectos geoespaciales. En el primer año aparecen materias como Teledetección y Sensores Remotos, Cartografía Digital y Visualización Geoespacial, Análisis Geoestadístico Aplicado, Sistemas de Información Geográfica y Gestión Estratégica de Información Territorial. En el segundo, la formación se orienta hacia la planificación territorial, el ordenamiento ambiental, la geomática aplicada y un taller integrador como proyecto final.
PUBLICIDAD

La carrera se dicta a distancia, con clases sincrónicas y asincrónicas. Las clases en vivo están previstas de lunes a viernes, de 19 a 21. Esa organización parece responder a un perfil de estudiante que probablemente ya trabaja o tiene experiencia profesional. La inscripción exige antecedentes académicos específicos y una entrevista previa, individual o grupal, para verificar la pertinencia de la formación de base.
El título habilita un campo laboral amplio, aunque no necesariamente disperso. La geomática puede tener lugar en organismos públicos, instituciones científicas, consultoras, empresas privadas y organizaciones que necesitan producir o interpretar información territorial. En todos los casos, la pregunta de fondo es similar: cómo convertir datos espaciales en conocimiento útil para intervenir sobre problemas complejos.
PUBLICIDAD

La geomática nombra una forma contemporánea de mirar el espacio. No reemplaza a la geografía, la planificación, la arquitectura o el ambiente, pero conversa con todas esas áreas. Allí está quizá su rasgo más interesante: no trabaja con el territorio como una evidencia, sino como una construcción que debe ser leída, interpretada y discutida. En tiempos en que casi toda decisión deja una huella espacial, aprender a leer esa huella también se vuelve una forma de intervenir en el presente.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Gabriel Brener: “No hay que tenerle miedo al límite, sino que hay que poder construir límites que realmente sirvan para la convivencia en las escuelas”
Ticmas conversó con el asesor y especialista en educación, Gabriel Brener, para reflexionar sobre la autoridad y la importancia de transformar a la queja en un dispositivo estratégico de soluciones

Río Negro busca que la transformación productiva también llegue a la escuela secundaria
A partir de una iniciativa realizada junto con GDFE y el acompañamiento técnico de la OEI, buscan que más de once mil estudiantes secundarios puedan vincular su formación con el mundo del trabajo y los estudios superiores

Ticmas y ¡A leer en vivo! proponen un desafío especial para el día del lector: ir “más allá de leer a Borges”
Cada 24 de agosto, la Argentina celebra el nacimiento del autor de “Ficciones” invitando a apasionarse por la lectura

María Martha Avilez: “Es necesario preparar a nuestros jóvenes para el mundo del trabajo”
La secretaria de Trabajo de Río Negro analiza cómo el avance de Vaca Muerta está transformando la demanda laboral de la provincia y explica por qué la capacitación, la certificación de competencias y la articulación con empresas, gremios y el sistema educativo serán claves para que las nuevas oportunidades lleguen a los trabajadores locales

La escuela de Chubut que lleva 20 años reforestando el bosque: sus alumnos ya plantaron más de 32.000 árboles
En Villa Futalaufquen, dentro del Parque Nacional Los Alerces, los estudiantes de la Escuela N° 25 mantienen un vivero de especies nativas: siembran, cuidan y plantan ejemplares para recuperar zonas afectadas por los incendios. Esta semana participarán en un seminario sobre “aprendizaje-servicio”


