
El desarrollo de software es una actividad que requiere de creatividad, innovación, colaboración y resolución de problemas. Sin embargo, en este campo hay una notable brecha de género que limita la participación y el reconocimiento de las mujeres. Según un informe de la UNESCO, solo el 28% de los investigadores en ciencias de la computación son mujeres, y esta cifra es aún menor en algunos países de América Latina y el Caribe. subrayando la necesidad urgente de tomar medidas ya que esta situación no solo limita las oportunidades para las mujeres sino que también impacta negativamente el ámbito tecnológico.
Ximena Duque Alzate, Presidenta Ejecutiva de Fedesoft, resaltó la participación históricamente limitada de las mujeres en las áreas de ingeniería y tecnología, atribuyendo que se tiene la percepción errónea de que estos campos no son aptos para ellas. Alzate argumentó que la tecnología es un ámbito naturalmente femenino, destacando que se trata de un sector donde las cualidades como la creatividad, la innovación, el cuidado y el instinto, son características extremadamente valiosas e innatas en las mujeres. Identificando que el problema radica en la falta de interés de las mujeres por explorar y participar en el sector tecnológico, atribuyendo esta situación a barreras sociales, estereotipos sobre el rol y el acceso de las mujeres en estas áreas.
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Entonces, es importante que existan más mujeres desarrolladoras de software y que puedan aportar sus talentos, habilidades y perspectivas a la solución de problemas, para que, desde la mirada femenina aporten al diseño de productos y servicios que respondan a las necesidades de la sociedad.
Por otro lado, Stephanie Medina, desarrolladora de software en HealthTech Biofile y recientemente ganadora del premio de innovación social otorgado por PWC y CINTEL, sostuvo que muchas mujeres ingenieras y desarrolladoras de software ven la brecha de género como un obstáculo principalmente mental. Según Medina, gracias a su determinación y conocimientos, las mujeres han logrado progresar satisfactoriamente en el sector tecnológico, ganando terreno no solo en el ámbito laboral sino también en la igualdad salarial, abriendo así nuevas oportunidades en estos puestos de trabajo emergentes.
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Destacó que el soporte de las empresas ha sido clave para este avance, especialmente aquellas que ofrecen flexibilidad mediante opciones de trabajo a medio tiempo o remoto, permitiendo así que las mujeres puedan desarrollarse tanto profesional como familiarmente.
Para Medina, es esencial que al postularse a un trabajo, la selección se base en las habilidades, formación y competencias requeridas para el puesto, independientemente del género del candidato. La profesional aboga por un equilibrio en el que se valoren opiniones diversas en pro de la igualdad, lo cual, a su juicio, refleja positivamente en la sociedad y establece un legado valioso para las futuras generaciones.
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“Las mujeres aportamos una visión diferente, una sensibilidad distinta, una forma de resolver problemas más colaborativa y holística. Creo que eso enriquece el trabajo y lo hace más atractivo para los usuarios”, señaló.
Sin embargo, para lograr una mayor presencia femenina en el desarrollo de software, Medina considera que es necesario romper con los estereotipos y prejuicios que existen sobre esta profesión, que se fomente la igualdad entre hombres y mujeres de manera natural, con eso se promueve el interés y la confianza de las niñas y jóvenes por la tecnología desde temprana edad.
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“Hay que mostrarles que la programación no es algo aburrido o difícil, sino algo divertido y creativo, que les permite crear cosas increíbles y cambiar el mundo. Hay que motivarlas a que sigan sus sueños y no se dejen intimidar por nadie”.

Asimismo, es importante ofrecer más recursos y oportunidades para las mujeres que quieran aprender o mejorar sus habilidades en el desarrollo de software, como cursos, becas, mentorías, redes de apoyo, etc. “Hay muchas iniciativas y organizaciones que están trabajando para empoderar a las mujeres en este campo, como Girls Who Code, Women in Teh, Mujeres Programadoras, etc. Hay que difundir su labor y aprovechar sus servicios”, recomendó.
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Finalmente, invitó a las mujeres que se sienten atraídas por carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) para que “no tengan miedo, no se limiten, no se conformen. El desarrollo de software es un mundo lleno de posibilidades y oportunidades, donde pueden expresar su potencial y hacer la diferencia. No hay nada que no puedan lograr si se lo proponen”, concluyó.
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