
La apertura del sistema SUBE en el subte de la Ciudad de Buenos Aires ya empieza a mostrar sus frutos y un tercio de los pasajes ya se abonan con un medio de pago diferente a la tradicional tarjeta del sistema de transporte.
Durante julio, el sistema de subtes vendió casi 20 millones de pasajes. Un 66% de ellos (13,1 millones de boletos) se pagaron con la tarjeta SUBE. Otro 27% (5,3 millones) se pagó usando algún mecanismo “contactless”, ya sea una tarjeta de crédito, de débito o prepaga, usada con el plástico o bien directamente arrimando el teléfono celular con la tarjeta cargada en una billetera digital. Por último, un 7% (1,3 millones) de los pasajes se abonó utilizando un pago QR. Los datos provienen de un informe oficial al que accedió Infobae.
Todas las estaciones del subte porteño tienen al menos un molinete multipagos, un acceso en el que se permite el pago con medios diferentes de la SUBE. De los 645 molinetes del sistema, ya hay 275 que son multipagos, un 43% del total.
La línea que más molinetes multipagos tiene es la E, con un 53% del total. El resto de la red tiene una proporción importante en la línea A (39%), la línea B (44%), la línea C (43%), la línea D (46%) y la línea H (48%). En el Premetro no hay molinetes multipagos.
Desde el inicio de la apertura del sistema SUBE, el 1 de diciembre de 2024, las tarjetas, los bancos, las billeteras digitales y todo el sistema financiero lanzó promociones para captar a los clientes con descuentos, que en algunos casos llegaron al 100%. En algunos casos, se combinaron las promociones: al beneficio de una tarjeta se le sumó el de un determinado banco.
El 12 de mayo se habilitó el pago con código QR, hasta ahora con una participación menor en su elección por parte de los pasajeros. La comodidad del sistema contactless, que resuelve el pago arrimando una tarjeta o directamente el celular tuvo hasta ahora más aceptación que el QR.

Muy difundidos en la Argentina por la red de Mercado Pago, los pagos QR no son muy utilizados a nivel internacional para el transporte público. Aún cuando el mecanismo utilizado es más rápido que el QR que se utiliza en los comercios y no requiere conexión a Internet, el pago contactless es el elegido en la mayoría de los países del mundo.
Al mismo tiempo, hay que destacar que la tarjeta SUBE tiene todavía mucha aceptación ya que es utilizado para la tarifa social y para distintos descuentos. A pesar de la ola de promociones, todavía gran parte de los viajeros preferirán el sistema tradicional.
Cómo pagar el subte
La elección del pasajero del subte es un capítulo más de la dura competencia en el mercado argentino de medios de pago. Más allá del negocio que implica el pago de los 250 millones de boletos que los subtes porteños cobran cada año, bancos, tarjetas y billeteras virtuales dan la pelea por la “principalidad”, esto es, generar el hábito en el usuario de utilizar un determinado medio de pago.
Allí está la verdadera pelea del sistema financiero. En la Argentina cada adulto tiene, en promedio, cerca de 8 cuentas, bancarias o virtuales. A eso hay que sumar las tarjetas. Por ello, cada vez que mete la mano en el bolsillo para sacar una determinada tarjeta o su celular, tiene muchas opciones, de distintas empresas y tecnologías. La “principalidad” consiste en acostumbrarlo a pagar su gasto más cotidiano, el boleto del transporte, de una forma que puede empujarlo a utilizarla en el resto de las transacciones del día.

Para las empresas que promueven el “contactless”, la clave está en que se vuelva habitual el pago acercando el celular o la tarjeta. Quien lo haga cada día en el subte, podría hacerlo también en mostrador de un comercio o frente al mozo de un bar.
Por otra parte, la pelea por los medios de pago del subte es el anticipo de lo que ya está ocurriendo en el resto del sistema de transporte, ya que el plan del gobierno es romper el monopolio de la SUBE para los subtes, los trenes y los colectivos. Paulatinamente, todos los medios de transporte del país incorporarán otras formas de pagar.
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