
Es paradójico pero la economía argentina suele presentar aparentes contrasentidos: en uno de los períodos más críticos de la historia en términos de nivel de reservas netas en el BCRA y a pesar de las fuertes restricciones a las importaciones, este año se perfila como uno de los años de mayor monto importado de los 30 años.
En esa estadística influye el fuerte salto de los precios internacionales, particularmente de la energía y de los fletes, pero también en cantidades, las cifras muestran un sostenido nivel de compras al exterior para las cuales, ahora, ya no hay prácticamente más divisas.
“A pesar del fuerte deterioro de las exportaciones por la sequía en 2023 se registra el segundo año con más importaciones desde 1990 según el Indec. La existencia de una brecha muy alta favorece este tipo de conductas”, identificó la consultora económica Aurum.
Ese incentivo a incrementar importaciones, combinado con la dramática escasez de divisas, anticipa un mayor endurecimiento de las condiciones para importar y también el fuerte aumento de la deuda comercial que acumula en los últimos dos años el Banco Central y que fue advertido por el Fondo Monetario en el staff report difundido al cierre de la semana.
En ese texto, el organismo anticipó que serán necesarias mayores restricciones. “Dado el gran sobreendeudamiento comercial y los precarios niveles de reservas, ahora se requerirán grandes esfuerzos para racionalizar las importaciones y garantizar una reducción gradual y ordenada de la financiación de las importaciones a fin de llevarlo a niveles normales”, advirtió el Fondo.

Los técnicos del FMI que elaboraron el documento incorporaron en su diagnóstico las preocupantes cifras que heredará la próxima administración de gobierno en la Argentina.
Según sostuvieron, las restricciones a las importaciones se centraron, principalmente en diferir el acceso de los importadores al mercado oficial de divisas, obligándolos a recurrir al financiamiento propio a corto plazo, lo que provocó un aumento significativo de la acumulación de pagos pendientes.
“En concreto, desde junio de 2022, mientras que las importaciones acumuladas mensuales han promediado USD 6.600 millones, los pagos mensuales en divisas han sido de USD 5.400 millones en promedio”. Como resultado -acotaron los funcionarios del organismo- la deuda a corto plazo de los importadores creció en unos USD 16.000 millones entre finales de 2021 y julio de 2023, mientras que el stock de financiación de las importaciones alcanzó un máximo histórico de USD 38.000 millones (alrededor del 60% de las importaciones totales).
La cifra recabada por el FMI es incluso mayor a la que difundió durante la semana un estudio privado, que calculó la deuda comercial por importaciones de bienes alcanzó al cierre del primer trimestre a USD 34.300 millones, la cifra más alta que se tenga registro. Es decir que, en apenas tres meses, el monto se abultó en casi USD 4.000 millones.
Según el informe, elaborado por la consultora Ecolatina, ese resultado “es producto de un alza de USD 12.200 millones durante 2022, más un nuevo incremento de USD 2.700 millones entre enero y marzo de este año”.
En línea con la advertencia del FMI, la consultora también destacó que la deuda comercial por importaciones de bienes “es la más elevada de la historia argentina, incluso medida en moneda constante”.
El trabajo a cargo de Santiago Manoukian consideró que “el elevado stock representará una carga para el próximo gobierno, dado que constituye una demanda de divisas reprimida. Este factor será una de las claves a considerar al momento de resolver si el desarme del cepo cambiario será más rápido o gradual en el tiempo”.

El stock de reservas negativos y la falta de acceso al crédito internacional serán, en ese sentido, los grandes escollos para normalizar el enorme pasivo del BCRA.
Sin embargo, el economista también puntualizó algunos factores positivos que mitigarían las enormes dificultades. Es que, desde diciembre, se contaría con flujos favorables en el frente externo: el fin de la sequía y el mayor impacto de la puesta en marcha del Gasoducto Néstor Kirchner, que permitirá revertir el déficit estructural del balance energético.
A eso sumó Ecolatina “una corrección cambiaria -y con ello una menor brecha- o una eventual unificación que desalentaría la demanda por importaciones”, en sentido inverso al estímulo que recibieron durante los últimos años.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
Los principales bancos brasileños recortaron sus previsiones de crecimiento para 2027
La rebaja de las proyecciones de crecimiento redujo los ingresos que el Gobierno esperaba recaudar y dejó a Lula con menos recursos para sostener el gasto público y cumplir sus promesas

El riesgo país subió por sexta rueda consecutiva, rozó los 940 puntos básicos y marcó un nuevo máximo en más de un año
Los bonos Globales cayeron 0,3% y el indicador de JP Morgan avanzó a 939 puntos. El índice Nasdaq rebotó 1,1%, pero los ADR tuvieron mayoría de bajas y el MSCI Merval cedió 0,6%
Malas noticias para el consumo online: el CyberMonday vendió un 20% menos que el año anterior
La baja es en términos reales, descontando la inflación del mismo período. Tomaron mayor protagonismo categorías con tickets promedios más bajos. Además, participaron 100 empresas menos que en la edición anterior

La industria mostró un leve crecimiento mensual en septiembre pero cayó 1,8% en el último año
El incremento de 0,7% frente a agosto no alcanzó para compensar el retroceso acumulado en 2026, mientras la tendencia-ciclo descendió 0,4% y diez de los 16 sectores anotaron descensos interanuales
La construcción registró la mayor suba mensual del año en septiembre y volvió a crecer frente a 2025
Según el Indec, la actividad marcó un avance mensual de 7,8%. A la vez, el indicador oficial arrojó un crecimiento de 5,1% respecto al mismo mes del año pasado


