
Al tiempo que los exportadores y el Gobierno buscan encauzar el ingreso de divisas del dólar soja para equilibrar el mercado de cambios y fortalecer las reservas del Banco Central, los vencimientos de deuda que tiene por delante el gobierno de Alberto Fernández hasta la finalización de su mandato no son menores. Considerando los compromisos entre abril y diciembre de este año, la Argentina deberá pagar deuda por el equivalente a USD 81.266 millones y algo más de la cuarta parte de ese monto deberá afrontarse en moneda extranjera, según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
La lista de compromisos para desglosar ese monto, enorme para un país con reservas escasas, contiene ítems muy diversos. El primer descuento debe hacerse por las Letras Intransferibles en poder del Banco Central y otros organismos que suman USD 3.715 millones. Esos documentos, verdaderos pagadiós que en algún momento emitió el Gobierno, serán renovados y por tanto “no implicarán erogaciones por parte del Tesoro”, explicó la OPC.
De los USD 22.486 millones de vencimientos en moneda extranjera, “la mayor parte corresponden a los pagos al FMI por un total de USD 14.635 millones, USD 12.529 millones por amortizaciones y USD 2.106 millones por intereses”. Esos pagos al Fondo Monetario serán cubiertos por los desembolsos del propio organismo internacional, tanto en el caso del capital como de los intereses. Abril fue un mes duro, con obligaciones por USD 2.657 millones de los cuales todavía restan pagar USD 689 el próximo viernes 28. Mayo será más liviano, con pagos por USD 731 millones.

El informe de la OPC explicó que la suba de tasas de interés de referencia dispuesta por los bancos centrales de los principales socios del FMI para contener la inflación tuvo una réplica en la tasa que el Fondo cobra a sus deudores. Eso encareció el costo del préstamo a la Argentina, ya que la tasa de los Derechos Especiales de Giro (DEG) se ubica en un nivel superior del que regía al momento de firmar los acuerdos, el de 2018 en el gobierno de Mauricio Macri y la renegociación de 2022 bajo la administración actual.
De mantenerse este nivel de tasas, “los pagos de intereses de Argentina al FMI sobre el stock de deuda al 31 de marzo (es decir, sin considerar desembolsos futuros) totalizarían USD 2.800 millones en 2023 (USD 695 millones pagados en el primer trimestre y USD 2.106 millones entre abril y diciembre de 2023)”. La suba de tasas implicaría “pagos adicionales por USD 991 millones en 2023″ sobre los estimados al momento de la renegociación cerrada por Martín Guzmán.
Los vencimientos en pesos representan el 72% de la deuda total para el resto del año y también tienen por delante un cronograma más que complejo, ante los límites que pone la inflación. Para renovar esa deuda y seguir consiguiendo financiamiento, la secretaría de Finanzas enfrentará varios obstáculos.
Uno de ellos es que las tasas de interés que ofrece al mercado han subido mucho y ya no hay tanto margen para incrementarlas más. En la licitación de deuda de ayer, una letra con vencimiento en julio se colocó a una tasa nominal del 95,08%, que equivale a una tasa efectiva del 132,6%. Ese rendimiento abre expectativas sobre la reunión de directorio que hoy celebrará el Banco Central, donde se analizará una suba de la tasa de referencia. “En términos de tasas, le prestamos mucha atención a la tasa de la LEDE de julio dado que nos pareció una buena señal para inferir los próximos pasos del BCRA mañana”, estimó Portfolio Personal Inversiones.

Otra piedra en el camino de la secretaría de Finanzas para renovar la deuda es, justamente, la enorme masa de pasivos remunerados del Banco Central que ya supera los 12 billones de pesos. Si el BCRA hoy sube la tasa de las Leliq, las volverá más atractivas para los bancos, cuyos fondos tienen que optar entre títulos del Central y títulos públicos. La coordinación entre el BCRA y Economía en este sentido será puesta a prueba.
Según el detalle que ofrece el informe de la OPC (que no contempla los movimientos de la licitación de ayer), un 72% de la deuda total hasta el final de 2023 se pagará en pesos: “Los vencimientos en moneda nacional ascienden al equivalente de USD 58.780 millones conformada por deuda ajustable por CER (19%), dollar linked (5%), bonos duales con ajuste variable dependiendo de la evolución del CER y el tipo de cambio (28%), y títulos en pesos sin ajuste (21%)”.
De esa masa de compromisos, el equivalente a USD 15.124 millones (30%) vencen en los próximos tres meses y el equivalente a USD 15.959 millones (31%) se acumulan solamente en julio, que asoma como el mes crucial: con la inflación y el dólar en alza, hay títulos por más de USD 13.000 millones en bonos “duales”, en los que el acreedor podrá elegir en cuál de las dos maneras prefiere cobrar. El roll over de esos títulos deberá hacerse en plena carrera electoral y muchos de los nuevos vencimientos le caerán al gobierno que viene.
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