
Con la información ya en mano de lo que esperan producir, exportar e importar las empresas, el Gobierno comenzó a convocarlas para hacerles una devolución y adelantarles cuál será la pauta para este 2022 que acaba de arrancar, que luce tan o más difícil que el año pasado en materia de disponibilidad de dólares.
El Gobierno avanzó con un principio de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que incluiría fondos frescos, pero también una meta bastante ambiciosa de acumulación de reservas, por lo que todo indica que seguirán los controles a las importaciones. Al mismo tiempo, este año no estarán ni los Derechos Especiales de Giro (DEG) del organismo ni los recursos adicionales del campo producto de la suba de los precios internacionales tras la pandemia, por lo que el escenario se avecina más complejo. Aunque las autoridades confían en el crecimiento y el aumento de las exportaciones.
El equipo de la Secretaría de Industria, que dirige Ariel Schale, comenzó a enviar las clásicas planillas de proyecciones a las empresas ni bien comenzó el año, pero recién ahora arrancaron las devoluciones. Y no hubo sorpresas. Las pautas no difieren demasiado de las de 2021, con alguna expectativa de mejora en algunos sectores, como el automotriz, que promete producir y exportar más este año.
De hecho, es uno de los primeros sectores al que están recibiendo. Fuentes del sector afirmaron que hubo un primer encuentro general hace dos semanas, en el que se les anticipó el panorama previsto, y este miércoles empezaron los encuentros individuales. Según pudo saber Infobae, los funcionarios les aseguraron a las automotrices que no habrá ningún tipo de limitación de dólares para todo lo que tenga que ver con inversiones y el proceso productivo, en tanto que para autos terminados el valor será el mismo que el año pasado. De todos modos, les plantearon que podría incluso ser algo mayor, si las empresas cumplen con los planes previstos de incrementar las exportaciones.

“En 2021 tuvimos un mercado de 380.000 autos y este año prevemos 400.000, pero hasta que no entren los dólares de la cosecha va a estar difícil estimarlo con exactitud”, dijeron fuentes del sector. Los números que le presentó la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa) al Gobierno anticipan 570.000 unidades de producción, 360.000 de exportación y un mercado de 400.000. Este número podría ser mayor, en función de la demanda, pero por la falta de dólares y de micro chips (que también afecta a la producción nacional), “las estimaciones son prudentes”, agregaron las fuentes.
El mensaje es el mismo para todas las empresas. Y las que están en peores condiciones son las importadoras netas, ya que el objetivo del Gobierno es priorizar a la industria nacional, no sólo de bienes finales sino también de insumos. En estos casos, dijeron fuentes de la Cámara de Importadores de la Argentina (CIRA), también se les está planteando un cupo similar al del año pasado, “sin chances de poder discutir ningún plan de negocio para crecer”. “Hay poca posibilidad de explicar cualquier necesidad puntual. Simplemente, te atiende alguien y te informa un monto sin posibilidad de discutir nada”, agregaron desde CIRA.
Por otra parte, en una de estas empresas importadoras de bienes finales afirmaron que hay llamadas del Gobierno a las firmas que presentaron amparos para poder lograr la liberación de los permisos para importar (las famosas SIMI) para ofrecerles renunciar a la presentación judicial contra la promesa de negociar un determinado cupo. Hoy suman 900 las compañías que recurrieron a los amparos de un universo de unas 4.000 que compra insumos o producto final en el exterior. Según la fuente, algunas aceptan el trato, pero otras no lo hacen por desconfianza.
Aún con las restricciones que hubo, las importaciones crecieron durante 2021. De USD 42.356 millones que habían alcanzado durante el año de la pandemia, treparon a USD 63.184 millones, lo que implica un alza del 49,2%. Pero no todos los rubros aumentaron en la misma proporción. Aunque hubo períodos con inconvenientes para importar insumos, los rubros como bienes intermedios y piezas y accesorios para bienes de capital son los que más aumentaron en el año, con alzas de 53,6% y 56,6%, respectivamente. La importación de maquinaria creció 38,1% y los bienes de consumo, apenas 20%. Pero lo más afectado el año pasado fueron los vehículos, cuyo ingreso al país creció apenas 4,8% respecto del año anterior. Y el panorama para este año se presenta similar, con chances de mejorar si se cumplen las proyecciones oficiales de un mayor crecimiento. Un objetivo que todavía conlleva muchas dudas.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Flexibilización del cepo: en lo que va del año las empresas giraron al exterior USD 3.300 millones en dividendos
El BCRA destacó el fenómeno en su último Informe de Política Monetaria. Ocurre dentro de un proceso de mayor fortaleza de la posición externa de la entidad y mayor libertad cambiaria para el sector privado

Mate, vino y asado: los números que reflejan la crisis en 3 consumos clásicos de los argentinos
El primer semestre reveló una retracción generalizada en tres productos idiosincráticos, con excepciones puntuales dentro de cada mercado

Semana financiera: las acciones argentinas cayeron hasta 10% en Wall Street y el riesgo país subió a un máximo en dos meses
El S&P Merval descotó un 6% y también cedieron los bonos, marginados de las marcas récord de las bolsas de Nueva York. El índice de JP Morgan superó los 450 puntos. El dólar mayorista se acercó a los $1.500 y el BCRA compró USD 111 millones en el mercado
“Desalojo exprés”: en cuánto tiempo se podrá pedir desde que el inquilino deja de pagar si se aprueba la ley de propiedad privada
El proyecto del Gobierno busca agilizar los procesos de desalojo, beneficiando a los propietarios. Aún requiere la aprobación de la Cámara de Diputados

Hernán Lacunza: “El 2,9% de inflación en CABA es consistente con un 2,2% a nivel nacional”
El exministo de Economía, hoy precandidato presidencial del PRO, dijo que no cree que la inflación mensual empiece con cero durante la gestión de Milei. “Los procesos de desinflación son largos”, explicó. Además, señaló que la economía está funcionando con un solo motor, basado en sectores que generan poco empleo



