
La inflación del año pasado terminó en 36,1% anual, lo que marcó el número más bajo de los últimos tres años. La suba de precios del último mes del año fue la cifra más alta de todo 2020, con una variación de 4%. Como balance, algunos bienes medidos por el Indec llegaron a aumentar hasta casi 180%, principalmente verduras y frutas.
La tendencia con la que la inflación terminó el año muestra una aceleración de los precios que están fuera de los esquemas de control del Gobierno. En ese sentido, los precios regulados tuvieron durante 2020 un incremento de solo 15%, contra un 64% anual de aquellos bienes considerados estacionales.
La inflación núcleo, aquella que no incluye los precios de productos o servicios estacionales y regulados, aceleró hasta 4,9% mensual y mantiene un ritmo ascendente.
Según el Poder Ejecutivo, la suba pronunciada que tuvieron las carnes en el último tramo del año (+15%) respondió al “consumo estacional y al aumento de precios internacionales que aumenta el costo de producción”, consideraron en el Ministerio de Economía. “Lo específico de este punto también representa una dinámica coyuntural, no una cuestión macro”, apuntaron.
Por otra parte, el rubro alimentos y bebidas tuvo una variación de 4,4% durante diciembre, lo que implica que pesó 1,2 puntos porcentuales en el nivel general de precios. Según Hacienda, esa suba “estuvo motorizada por una combinación de factores, como el proceso de retención de hembras, la suba del precio internacional del maíz y la estacionalidad propia del mes de diciembre cuando se celebran las fiestas. El resto de los rubros dentro de la división desaceleró respecto a noviembre, con fuerte caída en verduras (-12% promedio nacional) y desaceleración de frutas (6,5% promedio nacional)”, continuó el balance oficial.

De acuerdo a un relevamiento realizado por Infobae en base a datos oficiales, a lo largo del año hubo productos con incrementos de hasta casi 180% entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020. Es el caso del kilo de naranja, que pasó de costar $26,41 hace un año a $73,49, lo que implicaría así un incremento de su valor de 178,3%. El relevamiento del Indec incluye precios promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
En segundo lugar, el kilo de manzana tenía un valor de $72,99 en diciembre de 2019 y experimentó un aumento de 154% hasta los $185,56 actuales. Completó el podio de los bienes con mayor nivel de incrementos a lo largo del año el kilo de limón, que subió 135% desde los $56,49 hasta $133,12, midió el Indec.
Más atrás, siempre entre productos con fuerte componente estacional, el kilo de papa pasó de valor $27,6 a $61,10, lo que representa un incremento diciembre-diciembre de 121,4%. La batata también llegó a más que duplicar su precio en un año. Hacia finales de 2019 tenía un costo de $45,73 y terminó 2020 a $96,44 el kilo. La suba anotada, así, fue de 110,9%.
Más allá de frutas y verduras, el principal bien con aumento fue el kilo de asado, que comenzó el año a $289,11 en el AMBA y lo cerró a $528,67, un aumento acumulado en doce meses de 82,9%. También muy por encima del promedio general, el tomate en conserva fue remarcado en 81% ya que inició el 2020 a $45,35 y lo terminó a $82,22.
Por otra parte, otros tres bienes comestibles con aumentos considerables fueron el salame (51% entre el $641,72 por kilo a $968,95), el kilo de azúcar ($44,18 hasta 66,12, es decir, una suba de 49,7%) y la yerba ($97,47 al inicio del año contra $142,87 al final en su versión de paquete de medio kilo, lo que implica un 46,6% de incremento).
Según el informe publicado este jueves por el Indec, en los últimos 12 meses la inflación acumuló un total de 36,1 por ciento. Con este número, la inflación acumulada durante todo el 2020 fue menor en 17,7 puntos porcentuales que la que registró el Indec durante 2019 cuando alcanzó el 53,8 por ciento.
Los resultados del IPC de diciembre se muestran en línea con lo que venían adelantando las consultoras privadas que pronosticaron un alza del costo de vida de 4% en promedio y un 2020 con un incremento total de 36 por ciento. También quedó en línea con lo que publicó el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que realiza el Banco Central, en donde se estimó el mismo nivel de inflación que las consultoras privadas y se señaló que el aumento había sido impulsado por la suba de combustibles y alimentos.
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