
La cifra final no sorprendió a Alberto Fernández y su ministro Martín Guzmán: menos del 20% de los bonistas aceptaron la propuesta de canje de sus títulos soberanos emitidos por la Argentina.
La operación financiera hubiera sido un éxito si alcanzaba un porcentaje cercano al 70 por ciento. Y no ocurrió: la propuesta era agresiva -por los plazos de pago y las quitas de capital e intereses que establecía-, y los fondos de inversión no se sintieron cómodos con Guzmán al frente de la negociación.
El Presidente no quiere caer en default y busca un ecuación política-financiera que le permita cerrar la negociación y a la vez respetar el concepto de sustentabilidad de la deuda que acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Alberto Fernández se comprometió con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y no tiene intenciones de faltar a su palabra.
El jefe de Estado decidió respaldar y proteger a su ministro de Economía como único negociador ante los acreedores privados. Guzmán fue cuestionado adentro y afuera del Gobierno, y la posición de Alberto Fernández es exactamente la misma desde que se inscribió la oferta en la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
“Negocia Martín (Guzmán), y nadie más”, repite el Presidente como una letanía.

La deuda con los fondos de inversión es de 66.000 millones de dólares. Y la oferta presentada por la Argentina implica un formidable recorte en los intereses, una quita más leve de capital y tres años de gracia para pagar.
Los acreedores privados dijeron que no en casi un 82 por ciento -acorde a la información que maneja la cartera de Economía-, y ahora al Presidente y a su ministro no le queda otra camino que remozar la propuesta para no caer en default.
Alberto Fernández aprovechará el desayuno en Olivos para ajustar la oferta hacia los bonistas que aún están afuera del acuerdo. Ese ajuste en las condiciones apunta a cuatro variables básicas:
1. Reducir a menos de tres años el período de gracia previsto en la propuesta inscripta en la SEC.
2. Con la reducción del periodo de gracia, elevar el porcentaje del cupón a pagar.
3. Fijar un “premio” a los nuevos bonos que podría atarse al crecimiento del PBI.
4. Eliminar la quita de capital.
El jefe de Estado pretende evitar el default y apunta a “endulzar” la propuesta argentina. Pero no está dispuesto a “rifar” el acuerdo de sustentabilidad de la deuda que cerró con el FMI y su directora Georgieva. “Ese es nuestro límite”, repitió en Olivos.
Desde esta perspectiva, la intención de Alberto Fernández es “endulzar” la oferta y que Guzmán se tome todo el fin de semana para reencauzar la negociación con los principales fondos de inversión. El ministro ya acordó videoconferencias con Pimco, Fidelity y BlackRock, tres poderosos acreedores privados que rechazaron la primera oferta inscripta en la SEC.

En términos formales, la propuesta de la Argentina vence el próximo lunes a las 9 de la mañana. Y la intención de Economía consiste en acercar posiciones con los principales fondos y cerrar un acuerdo antes del vencimiento de la oferta en la SEC.
Tarea compleja y ardua: las diferencias aún son importantes, y los bonistas tendrán pocas horas para revisar los números de la futura iniciativa de la Argentina.
Y si no se llega a acordar en la mañana del 11 de mayo, ya está la decisión tomada de prorrogar el plazo de negociación hasta el próximo 22 de mayo. Sería el plazo de gracia: si no hay el deal el 22, Argentina vuelve a caer en default.
Anoche explicaron en Olivos que la intención es negociar, y llegar a un acuerdo, sin violar los límites de la sustentabilidad de la deuda. E insistían en ratificar que Alberto Fernández no desea un nuevo default de la Argentina. “Será un fin de semana largo. Y con final abierto”, pronosticó un miembro del gabinete que conoce de memoria la quinta presidencial.
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
Reservas, deuda y elecciones: los cuatro frentes que condicionan el plan económico rumbo a las elecciones 2027
Inflación contenida, deterioro fabril, pagos externos e incertidumbre política definen un escenario todavía complejo para Javier Milei durante los próximos meses

Se acelera la inflación de alimentos y podría presionar el dato de septiembre
Las consultoras detectaron un salto de precios en la segunda semana del mes, pero aún consideran que el índice general se va a mantener en un nivel similar al 1,7% de agosto
Se amplía la estacionalidad de la liquidación del agro y podrían ingresar dólares extra en lo que resta del año
La soja sube 27% en 2026 y alcanza su precio más alto desde diciembre de 2023. El trigo escala 45% y el maíz, 21%. La mejora de cotizaciones internacionales da margen para impulsar más exportaciones en los próximos meses

Precio para arriba: proyecta un nuevo repunte del metal que aporta más del 60% de las exportaciones mineras argentinas
Se acercaría a USD 5.000 la onza a fin de año, según Goldman Sachs, impulsado por las compras de bancos centrales, pero su bajo peso en carteras privadas y factores geopolíticos podrían elevar aún más el precio




