La toma de ganancias global se desató por el avance del coronavirus en China. (AP)
La toma de ganancias global se desató por el avance del coronavirus en China. (AP)

Los bonos y las acciones de Argentina caían este lunes al compás de los mercados externos por ventas que disparaban inversores privados para alejarse de los activos de riesgo, en medio de la creciente incertidumbre sobre el coronavirus que surgió en China y que se propagó a varios países.

En las bolsas internacionales se imponen las caídas del orden del 2% debido a la inquietud por la propagación de la nueva enfermedad originaria de China y de su posible impacto económico.

El panel líder S&P Merval de ByMA (Bolsas y Mercados Argentinos) cae 2,7% en pesos, debajo de los 39.000 puntos, mientras que en promedio, los ADR de compañías argentinas operados en las bolsas de Nueva York restan pasadas las 14 horas un 3% en dólares.

Destacaban las bajas de Ternium (-7%) y Edenor (-5,9%), mientras que los papeles más representativos, como Grupo Galicia e YPF, experimentaban caídas próximas al 4 por ciento.

Fuente: Rava Online
Fuente: Rava Online

El gobierno de China anunció este lunes que ampliará tres días las vacaciones por el Año Nuevo lunar, cuya conclusión estaba prevista el día 30, para evitar contagios por el brote del nuevo coronavirus que ha infectado por el momento al menos a 2.744 personas, entre las que ha dejado más de 80 muertos, según los últimos datos oficiales.

Además, internamente se sumaba la incertidumbre en torno a una reestructuración de deuda soberana por unos 100.000 millones de dólares, mientras que la provincia de Buenos Aires busca diferir el pago del capital de un bono por 250 millones de dólares.

“Las preocupaciones se intensificaron por el impacto económico y humano del mortal coronavirus”, indicó un reporte de una consultora extranjera, mientras que el Gobierno argentino “comienza a dar (ahora) los primeros pasos en el frente externo” con la necesaria reestructuración de deuda, sostuvo la correduría Delphos Investment.

Para Portfolio Personal Inversiones, “se entró en tiempo de descuento. Así lo parece marcar, por un lado, la agenda de vencimientos y la escasa caja –lógicamente– para afrontarla. Y por otro lado la fecha límite autoimpuesta por el propio presidente –el 31 de marzo–. De hecho, en este escenario, se abrió el juego de las expectativas, que puede actuar como ‘amigo’, o el peor ‘enemigo’ de los precios”.


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