El secretario de Trabajo, Jorge Triaca, junto con el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica
El secretario de Trabajo, Jorge Triaca, junto con el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica

El Gobierno ya abandonó las metas de inflación para el futuro cercano, desde el anuncio del nuevo programa monetario en el que se pasó de metas de inflación a la de agregados monetarios y "base monetaria cero", compatible con el objetivo de déficit fiscal primario del 0% del PBI, como condiciones básicas para llevar la inflación de una tasa de más del 40% actual a menos del 30% el año próximo. La pauta del Presupuesto 2019 es de 23% a diciembre. Pero ese dato ya enfrenta sus desafíos.

Y si bien tanto desde el sector público como consultores privados sostienen que el salario no es creador de inflación, economistas si distinguen que la posibilidad de generalización de paritarias como las que se cerraron para camioneros y empleados judiciales tienen un potencial efecto de impedir el inicio de un ciclo de desinflación a partir de este mes.

"El salario no genera inflación, pero si la propaga", sostiene Juan Luis Bour, economista jefe de FIEL.

"Los salarios son un precio importante en la economía, de la misma forma que las tarifas o el tipo de cambio generan referencia para la economía, en algunos sectores más que en otros, pero en general afectan de alguna forma a todos", agrega Bour.

Capacidad de pago de las empresas

La diferenciación sectorial es un punto compartido por los analistas consultados por Infobae, que enfatizan que pocas actividades privadas llegan a los meses de revisión de las paritarias acordadas entre marzo y julio con más holgura que otras, o con mayor capacidad de transmitir ajustes para compensar los desvíos que esperaban en el Índice General de Precios. 

"No hay duda de que las demandas de revisiones en las paritarias se van a multiplicar entre ahora y fin de año, porque muchas se pactaron a principio de año con expectativas inflacionarias mucho menores de las que tenemos ahora", dijo Javier Lindeboim, economista y director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo de la UBA.

Las paritarias por si solas no son generadoras de inflación, pero si la propagan entre varios sectores

"Pero si bien este tipo de acuerdos pueden darse en sectores donde los empresarios estén en condiciones de convalidarlos porque tienen margen para aumentar los precios en el futuro, hay una realidad de menor actividad que no es universal", agrega Lindenboim.

Es que el ciclo recesivo que empezó en el tercer trimestre de este año y se proyecta dure hasta fines del primer o segundo trimestre del próximo tiene su mayor impacto en la capacidad de consumo de los hogares.

Pero luego de mediciones altas de inflación como las que fueron entre agosto y octubre, ese margen de recomposición salarios para los próximos meses está recortado, pero sin duda genera inquietudes respecto del objetivo de Hacienda de tender a una tasa de suba de los Precios al Consumidor menor al 25 por ciento a fines del año próximo.

"Entre septiembre y octubre estimamos que la inflación estuvo en el orden de 12% acumulada, eso por definición ya dice que en noviembre algún grado de desaceleración va a haber si se mantienen las variables cambiarias como ahora", consigna Lorenzo Sigaut Gravia, economista jefe de Ecolatina.

El economista sostiene que "si bien no la crean, los salarios suelen impulsar una inercia inflacionaria que afecta su desaceleración".

Seguí leyendo: