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El calor extremo obliga al deporte de élite a cambiar horarios, rutinas y protocolos

Un informe británico señala que el aumento de las temperaturas eleva los episodios de estrés térmico, con desmayos en cancha y casos mortales bajo sospecha, y acelera medidas de adaptación

Ciclista, maratonista con agua en la cabeza y 38°C, futbolistas bebiendo y tenista recibiendo ayuda. Se lee Copa del Mundo 2026.
Un informe reúne desmayos y cuadros de estrés térmico en varias disciplinas, y detalla cómo clubes y organizadores ajustan rutinas (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El calor extremo dejó de ser un fenómeno aislado en el deporte de alto rendimiento. La crisis climática obliga a atletas, clubes y organizadores a modificar rutinas, horarios y protocolos de seguridad frente a temperaturas más altas y episodios menos previsibles, según un artículo publicado por el periódico británico The Guardian.

El impacto ya se percibe en competencias y entrenamientos de distintas disciplinas. El informe reunió casos de colapsos en cancha, cuadros de estrés térmico y una muerte bajo sospecha de golpe de calor en Japón, en un escenario que también alcanza a deportistas aficionados y abre interrogantes sobre la adaptación del calendario competitivo.

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El calor extremo ya golpea a varias competencias

De acuerdo con The Guardian, este verano dejó escenas que muestran un cambio de escala en el deporte de élite. La tenista rusa Ekaterina Alexandrova se desplomó en una cancha de Memphis y el también tenista checo Jakub Mensik sufrió un episodio similar en París, en jornadas atravesadas por altas temperaturas.

La investigación cita los desvanecimientos de Ekaterina Alexandrova en Memphis y de Jakub Mensik en París, y expone que la crisis climática vuelve menos previsibles las condiciones de competencia - REUTERS/Heiko Becker
La investigación cita los desvanecimientos de Ekaterina Alexandrova en Memphis y de Jakub Mensik en París, y expone que la crisis climática vuelve menos previsibles las condiciones de competencia - REUTERS/Heiko Becker

En el ciclismo, el atleta británico Tom Pidcock describió al Tour de France como una “zona de guerra”, en alusión al desgaste que implica competir bajo calor intenso. El árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev, que dirigió el partido entre Francia y Paraguay en el Mundial, luego presentó un cuadro de estrés térmico, según el reporte del medio británico.

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El caso más grave citado por el medio fue el de Saimoni Vunilagi, joven jugador fijiano de rugby de 26 años. El 7 de agosto murió por un presunto golpe de calor en Fukuoka, al sur de Japón, luego de un entrenamiento con su club Kyuden Voltex, en una jornada en la que la ciudad alcanzó 35℃.

Cambios en la preparación y en la organización

El investigador Lee Taylor, de la Universidad de Loughborough, sostuvo en The Guardian que el deporte enfrenta una transformación estructural. “Vivimos en un mundo de cambio climático”, afirmó, antes de señalar que la práctica deportiva deberá adaptarse a entornos más cálidos en casi todas las disciplinas y en todos los niveles.

Taylor mencionó varias herramientas para reducir riesgos. Entre ellas figuran ajustes logísticos, cambios de horario, preparación específica de los planteles, zonas de sombra y sistemas de enfriamiento. El artículo indicó que parte de esas respuestas ya apareció en la Copa del Mundo, aunque sin una aplicación uniforme.

Lee Taylor, de la Universidad de Loughborough, señala que muchos futbolistas tuvieron pocos días para aclimatarse antes del torneo, y reclama ajustes logísticos (AP Foto/Lynne Sladky)
Lee Taylor, de la Universidad de Loughborough, señala que muchos futbolistas tuvieron pocos días para aclimatarse antes del torneo, y reclama ajustes logísticos (AP Foto/Lynne Sladky)

Durante ese torneo hubo pausas obligatorias para hidratación, pero no se sumaron medidas extra en partidos con un índice de temperatura de globo y bulbo húmedo superior a 32℃, una referencia utilizada para medir el estrés térmico sobre el cuerpo. The Guardian también señaló que no existió margen para extender el descanso del entretiempo en encuentros con condiciones más exigentes.

El científico sostuvo que una pausa más extensa en ciertos partidos contaba con fundamento médico, ya que permitía bajar la temperatura corporal de los jugadores con mayor eficacia. El especialista también marcó otro condicionante central: el calendario. Al cierre de la temporada, muchos futbolistas contaron con pocos días para aclimatarse antes del torneo.

Ese problema no se limita al alto rendimiento. El artículo comparó esa situación con la de corredores aficionados en el Maratón de Londres de primavera, cuando una jornada repentinamente calurosa puede sorprender a participantes que pasaron meses sin entrenarse en ambientes de ese tipo.

Salud, rendimiento y una previsión cada vez más frágil

El investigador explica que unas seis semanas de trabajo en ambientes calurosos reduce riesgos y puede mejorar el rendimiento (AP Foto/David Cliff, Archivo)
El investigador explica que unas seis semanas de trabajo en ambientes calurosos reduce riesgos y puede mejorar el rendimiento (AP Foto/David Cliff, Archivo)

Taylor afirmó que una preparación adecuada incluso puede ofrecer una ventaja competitiva. Como antecedente, recordó que en el Mundial de Atletismo de Doha 2019, hasta el 40% de los participantes en pruebas de ruta no logró completar la competencia por falta de adaptación suficiente al calor.

A partir de ese dato, el investigador explicó que la aclimatación no solo reduce riesgos sanitarios, sino que además puede mejorar el rendimiento. También señaló que cerca de seis semanas de entrenamiento en calor pueden expandir la masa de hemoglobina entre 3% y 6%, una respuesta fisiológica comparable con la que buscan muchos equipos en campamentos de altura.

El especialista advirtió, de todos modos, sobre factores que agravan el peligro. Mencionó atletas con enfermedades no declaradas, carga viral previa, diarrea o consumo de medicamentos no informados. Esa combinación, explicó en el artículo, eleva el riesgo durante el esfuerzo físico en ambientes calurosos.

Tom Pidcock describió la carrera como una “zona de guerra” por las altas temperaturas (AP Foto/Mosa'ab Elshamy)
Tom Pidcock describió la carrera como una “zona de guerra” por las altas temperaturas (AP Foto/Mosa'ab Elshamy)

Taylor también remarcó la necesidad de que los eventos cuenten con un “heat deck”, un esquema de respuesta con personal médico y recursos para enfriar con rapidez a una persona afectada por golpe de calor por esfuerzo. Según detalló The Guardian, el enfriamiento corporal agresivo y completo constituye el método de referencia para proteger la salud y la vida.

La preocupación no pasa solo por los protocolos actuales. Taylor sostuvo que la principal dificultad radica en la pérdida de previsibilidad. Antes, los equipos trabajaban con datos históricos para prepararse ante el peor escenario probable de humedad y temperatura. Ahora, explicó, en los últimos cinco años aparecieron valores atípicos que alteraron ese esquema.

La situación muestra que el deporte de élite compite bajo una crisis climática que altera las condiciones de entrenamiento y de competencia, y empuja a federaciones, equipos y organizadores a ajustar sus decisiones para reducir riesgos.

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