El renacer de Guido Andreozzi: de la charla que cambió su carrera al sueño cumplido de la Copa Davis

En 2019, tras alcanzar su mejor ubicación en el ranking, sufrió una grave lesión y se alejó del circuito de singles. En charla con Infobae, cuenta cómo fue el proceso que lo transformó en Top 30 en dobles y las sensaciones previas a su debut con Argentina

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Guido Andreozzi reconstruyó su carrera
Guido Andreozzi reconstruyó su carrera y hoy se destaca en la modalidad de dobles (Fuente: REUTERS/Henry Romero)

El tenis bien sabe de regresos, de aquella fibra interna que insiste en barajar y dar de nuevo donde todo parece concluir. Y en ese mapa de segundas oportunidades, hay un nombre que encarna una historia de perseverancia y reinvención: Guido Andreozzi.

Luego de alcanzar el punto más alto de su carrera -cuando su apellido figuró entre los 70 mejores del mundo en singles- y sufrir una lesión que quebró su recorrido y lo obligó a detenerse, el porteño de 34 años inició la reconstrucción. El retiro fue apenas una pausa mental, una decisión tomada con honestidad y convicción. Hoy, devenido en uno de los doblistas más destacados del circuito, Andreozzi cumplirá un anhelo que resistió al tiempo y a las caídas: jugar la Copa Davis.

“El año pasado ya tenía la sensación de que estaba cerca, de que si en algún momento surgía una baja podía aparecer una oportunidad. Lo venía sintiendo desde hacía bastante tiempo. Representar a la Argentina genera un orgullo enorme y confirma que el trabajo rinde frutos”, menciona, en charla con Infobae, el actual número 30 del ranking mundial de dobles.

El llamado de Javier Frana, capitán de la Selección Argentina de Tenis YPF, no lo tomó por sorpresa. “Estaba en mi casa, una tarde tranquila. Ya me lo venía olfateando. Javi me escribió y me dijo: ‘Guido, ¿tenés un tiempito para hablar?’. Tuvimos una charla larga, muy linda, y ahí me lo comunicó”, recordó.

El equipo argentino enfrentará a Corea del Sur del 6 al 8 de febrero, por la primera ronda de los Qualifiers de la Copa Davis, en el Gijang Stadium de Busan. Será una serie particular, no solo por disputarse sobre canchas rápidas bajo techo y tras un viaje de más de 30 horas, sino también porque Frana contará con un plantel integrado por cuatro debutantes y Andrés Molteni como referente principal.

“No digo que pese, pero sí es una situación con la que hay que convivir. Representar al país no es lo mismo que jugar en el circuito. Hay más presión, más expectativas de la gente y de la prensa”, analiza Andreozzi. Y agrega: “No hay que tenerle miedo. Con unión de grupo y una mentalidad positiva, las cosas pueden salir bien”.

Guido Andreozzi junto a Lourdes
Guido Andreozzi junto a Lourdes Carlé en la United Cup (Fuente: Antony Dickson / AFP)

“Sin esa charla, ya estaría afuera”

El buen momento que atraviesa hoy llegó después de un período oscuro. A fines de 2019, tras el mejor año de su carrera, Andreozzi sufrió una grave lesión en el hombro derecho. La recuperación coincidió con la pandemia y, cuando volvió al circuito, nada fue igual. “Jugué un año más en singles, pero no me sentía bien. El hombro no respondía y los resultados tampoco acompañaban. Desde lo anímico fue muy duro”, relata.

En 2021, una racha adversa -siete derrotas en ocho partidos- lo empujó a alejarse momentáneamente del tenis. “No tenía ganas ni de entrenar. Igual seguía conectado, porque el tenis es mi vida”, admite.

La chispa regresó gracias a una charla decisiva con el exjugador y actual entrenador Gastón Etlis, con la complicidad del tenista Máximo González, Machi, quien lo convenció de probar suerte en el dobles. “A esa charla le debo todo lo que estoy viviendo hoy. Sin eso, yo ya estaría afuera”, evoca.

La “segunda vida” deportiva de Andreozzi encontró sentido en la lógica del equipo. “Hay menos soledad. Tenés un compañero, compartís decisiones, objetivos y la cancha. Si uno tiene un mal día, el otro está para levantarlo. Eso fue lo que me hizo disfrutar todo este proceso”, explica.

Guido Andreozzi en 2023, jugando
Guido Andreozzi en 2023, jugando singles en el ATP 500 de Acapulco (Fuente: REUTERS/Henry Romero)

Con tres títulos ATP en dobles -uno de ellos en Buenos Aires en 2025-, presencia estable en el Top 30 y el debut en la Copa Davis, el argentino también guarda recuerdos especiales, como haber enfrentado a Rafael Nadal en Bastad 2024. “Compartir la cancha con Rafa es un privilegio. Lo viví como un premio”, señala.

Desde el Australian Open, donde compartió dupla con el francés Manuel Guinard (cayeron ante Tallon Griekspoor y Botic van de Zandschulp, de los Países Bajos, en el debut), Andreozzi no oculta sus ambiciones. “Tengo sueños por cumplir. La Copa Davis es uno de ellos. Y en dobles, mi gran objetivo es ganar un Grand Slam o un Masters 1000. Trabajo todos los días para eso”.