Gustavo Alfaro está a un paso de lograr el regreso de Paraguay a las Copas del Mundo. Este jueves, en el estadio Defensores del Chaco, ante Ecuador, la Albirroja, actualmente quinta en la tabla con 24 puntos, depende de sí misma: un empate le asegura el pase directo al Mundial 2026.
El Profesor, de 63 años, viene generando una verdadera revolución en el país con sus frases que se vuelven virales y la levantada que protagonizó el elenco guaraní en el certamen. De hecho, Tigo Sports se refirió a la conferencia de prensa como una “homilía”. Y Alfaro no defraudó. Cuando le consultaron por sus sentimientos ante el momento que vive su selección, dejó otra sentencia con su sello: “Paraguay me hizo daño, rompió mi caparazón de protección. A mí no había flecha que me alcanzara, hasta que llegó Paraguay, me volvió un tipo muy vulnerable, humano y cercano, que se conmueve mucho”.
“Nunca prometimos resultados, los conseguimos. Lo que puedo garantizar es que no va a haber un jugador de Paraguay que no vaya a disputar una pelota como fuese el destino más importante de sus vidas. Es el partido que estuvieron soñando en 16 años... El partido que soñaron desde que patearon la primera pelota y se enamoraron del fútbol y soñaron con ser futbolistas y jugar en la selección”, incentivó desde el micrófono.
El ex DT de Boca y San Lorenzo se medirá ante Ecuador, conjunto al que llevó al Mundial de Qatar 2022. “Enfrentarlo siempre va a ser difícil para mí, pero les queremos ganar. Eso no quita en absoluto el sentimiento que tengo por ellos y por el país, que me dio una demostración de cariño y amor tan grande, y yo no sé si merezco tanto”, expresó.
El trasfondo de la relación entre Alfaro y Ecuador añade una capa de complejidad al encuentro. El entrenador fue responsable de llevar a La Tri al Mundial de 2022, pero su salida estuvo marcada por la controversia y la ruptura con la dirigencia, que derivó en demandas ante la FIFA y el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). “Las ingratitudes pegan fuerte. Tener que irnos de un lugar como me tocó irme de Ecuador, porque no nos cumplieron, me dolió. Fue un duelo de 11 meses”, confesó Alfaro, quien también recordó cómo motivó a sus jugadores en la anterior Eliminatorias para llegar a la gran cita.
“Les puse en el comedor tres fotos con las tres selecciones clasificadas a la Copa del Mundo, y un cuadro negro con una luz prendida y les dije: ‘En se agujero negro tienen que colgar la foto de ustedes’. Y el desafío de colgar esa foto en una pared es para colgarse en la historia”, relató.
Durante la rueda de prensa, se produjo un momento curioso cuando un periodista intentó adivinar la alineación de Paraguay, mencionando uno a uno los nombres de los posibles titulares. Alfaro, entre risas, respondió: “No le voy a decir, ¿lo mandó Beccacece?”, en referencia a su colega argentino.
Lechuga Alfaro, quien además de Ecuador supo dirigir a Costa Rica, apuesta a dejar su nombre grabado entre las leyendas de Paraguay, que no juega un Mundial desde Sudáfrica 2010. Y, de lograrlo, las demostraciones de cariño que lo emocionan seguramente se multiplicarán.
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