Hay Cenard para rato en Núñez. Dos años, por lo menos, y tres, muy probablemente. Y quizás el Centro de Alto Rendimiento Deportivo no se vaya nunca del todo de la zona norte de la ciudad, aunque su cierre haya sido en las últimas semanas una de esas historias confusas que crecen sin freno en medio de acusaciones de "negocio inmobiliario".

Sí, es cierto que Horacio Rodríguez Larreta, jefe del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, dijo hace menos de dos meses que el Cenard se trasladará a Villa Soldati, al sur de la ciudad, a los terrenos que fueron sede de los Juegos Olímpicos de la juventud. Pero se trata de un proyecto a largo plazo al que le faltan muchos aspectos importantes para hacerse real. Y en el medio pueden pasar muchas, pero muchas cosas.

Según pudo confirmar Infobae con altas fuentes del gobierno de la ciudad, la Secretaría de Deportes y el Comité Olímpico Argentino (COA), nadie espera que el Cenard cambie de sede este año ni el próximo. Y que lo haga en 2021 depende de varios factores, uno nada despreciable, la constelación política que dejen las elecciones de este año.
"El traslado no se va a hacer hasta que no esté todo listo y las instalaciones sean mejores que las actuales. Eso demora al menos dos años. O tres, en realidad", explica un hombre de acceso diario a Rodríguez Larreta.

¿Por qué tres? Porque una condición esencial para que el Cenard funcione en Villa Soldati es que haya en el predio de un hotel de entre 200 y 300 habitaciones que permita alojar a los deportistas del interior. Ese hotel no existe, y ni siquiera se abrió el proceso de licitación para construirlo. En un año de incertidumbre política y con la obra pública semiparalizada, en el gobierno de la ciudad ven improbable que el asunto se mueva. Así, 2019 es un año muerto para el traslado del Cenard. Es lo que se ve también desde la Secretaría de Deportes, que tiene su sede precisamente en el Cenard de Núñez.

"¿Qué vamos a hacer el 1 de enero cuando cierren el Cenard?". La frase salió en diciembre de los labios de un deportista y la pregunta fue para Diógenes de Urquiza, el sucesor de Carlos Mac Allister al frente del deporte argentino. De Urquiza no podía creerlo: el Cenard no se cierra hasta que no se abra uno nuevo y mejor, respondió. Y para eso falta mucho, señalaron a Infobae en las oficinas que coordinan el deporte argentino.

Amigo del presidente Mauricio Macri, los méritos de De Urquiza para acceder al cargo pasan sobre todo por su larguísima trayectoria en el deporte, que conoce como competidor, dirigente y empresario. No lo dirá en público, pero no es 2019 precisamente el mejor año para ser secretario de Deportes.

Aunque los Juegos de la juventud dejaron un legado de infraestructura y materiales deportivos de primer nivel, el presupuesto de la Secretaria para 2019 es en términos reales inferior al de 2016, y la sucesión de elecciones en todas las jurisdicciones impregna todo de un aire de provisionalidad. Los Juegos Panamericanos de Lima, que se celebrarán en agosto, sumarán presión para De Urquiza, con las inevitables comparaciones con medalleros de años anteriores y países de la región.

El COA, con Gerardo Werthein al frente, tampoco tiene dudas de que el Cenard tiene el menos tres años más de vida en Núñez. "Y estamos en la Argentina, es mucho lo que puede cambiar en tres años", dijo a Infobae una fuente muy cercana al presidente.

Así, los tres actores decisivos en el futuro del Cenard coinciden en que por un buen tiempo nada se moverá. Y, si por el COA y la Secretaría fuera, parte de las instalaciones permanecerían en Núñez para siempre.

Es ahí donde surge la venta de los terrenos del Tiro Federal, linderos con el Cenard, que compró el Grupo Werthein: "Si tuviera algo que ocultar no saldría con nombre y apellido como uno de los compradores; esto es transparencia absoluta", aseguró el empresario.

"Los terrenos del Tiro Federal pertenecen a la ciudad, que decidió terminar con la concesión. Antes, la gente no podía entrar ahí, ahora va a poder hacerlo. Nosotros tenemos un proyecto de ciudad potente. Buenos Aires está estancada en tres millones de habitantes desde hace décadas, lo que queremos es que salte a cuatro o cinco millones. Para eso se necesitan nuevos barrios y desarrollos. ¿Y cómo se financia eso?", dijo a Infobae uno de los hombres con poder de decisión en la cúpula del gobierno porteño.

En la ciudad niegan también el cierre del Instituto Superior de Educación Física Enrique Romero Brest. "No, todo lo contrario, se lo va a potenciar, se lo va a modernizar, va a ser mucho mejor una vez que lo instalemos en Parque Sarmiento, la futura sede de todas las federaciones deportivas".

Y mientras el deporte nacional se enfoca en un final del Cenard que aún está muy lejos de suceder, De Urquiza espera paciente que el presidente Macri firme un decreto que hace tiempo se mueve por su escritorio: la creación de la Agencia Nacional del Deporte. Todo sería mucho más sencillo si existiera ese ente autárquico, dicen en la Secretaría. Pero esa es otra historia.