Con el crecimiento de las guerras entre 2022 y 2023, las principales potencias militares elevan en millones sus presupuestos en Defensa y se posicionan en los bandos que protagonizan las distintas guerras en Medio Oriente y Europa. A pesar de que la diplomacia se ve relegada en los tiempos modernos, existen Estados que decidieron no desarrollar sus ejércitos y se mantienen al margen de las acciones bélicas.
¿Por qué hay países que deciden no tener ejército?
Mientras que, para algunos países, la guerra es un negocio del que se puede sacar una ganancia y otros se ven forzados a contar con recursos militares por su ubicación geopolítica, hay Estados que no tienen un ejército por decisión propia.
Algunos de ellos, con un pasado colonial a sus espaldas, delegan la defensa nacional a sus antiguos regentes. Por ejemplo, Aruba lo hace con los Países Bajos; las islas Caimán y otros territorios de ultramar, con el Reino Unido; Polinesia, con Francia; y Groenlandia, con Dinamarca.

Hay otros casos marcados por su neutralidad o intrascendencia en las grandes disputas históricas que tampoco cuentan con un ejército. La Ciudad del Vaticano, si bien es un territorio independiente políticamente y conocido por su relevancia religiosa, no posee una fuerza propia. Aunque no tiene tratado de protección con Italia, informalmente, la responsabilidad por su seguridad recae sobre su vecino.
Otra de las naciones europeas que delegan la defensa es Liechtenstein. En 1868, desfinanciaron el ejército por considerar su mantenimiento demasiado caro y dependen de Austria y Suiza, otro Estado conocido por su posición neutral en las guerras mundiales que asolaron Europa.
El Principado de Andorra, en disputa entre España y Francia, obtuvo su independencia plena recién en la década del 80. Lejos de desprenderse, depende de ambas potencias europeas para su protección. Similar es el caso de Mónaco, que obtuvo su autonomía en el siglo pasado, pero mantiene distintos acuerdos con los franceses para la circulación del euro y la protección.

Islandia y su llamativo vínculo con la OTAN
La situación de Islandia es particular. El exterritorio de las potencias nórdicas y dominio de Dinamarca tuvo su independencia de la corona danesa y su transformación en república en 1944. Por su naturaleza insular y ubicación geográfica, no sufrió grandes conflictos y, por este motivo, no posee Fuerzas Armadas.
Actualmente, forma parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y le otorga a la alianza de 32 países la responsabilidad de su defensa. Los islandeses son el único miembro de la OTAN en prescindir de sus fuerzas militares.
Costa Rica y Panamá comparten la prohibición constitucional de tener ejército permanente, siendo los únicos países en expresarlo en la Carta Magna. Los costarricenses lo hicieron en 1949, mientras que los panameños lo acordaron en 1994. Ambos delegan la defensa de su territorio terrestre y marítimo a las denominadas Fuerzas Públicas.

Uno por uno, todos los países que no tienen fuerzas militares
- Andorra
- Aruba
- Islas Caimán
- Islas Cook
- Ciudad del Vaticano

- Costa Rica
- Curazao
- Dominica
- Islas Feroe
- Polinesia Francesa

- Groenlandia
- Granada
- Islandia
- Kiribati
- Liechtenstein

- Islas Marshall
- Mauricio
- Micronesia
- Mónaco
- Montserrat

- Nauru
- Niue
- Palau
- Panamá
- Santa Lucía

- San Vicente y Granadinas
- Samoa
- San Marino
- San Martin
- Islas Salomón
- Tuvalu
- Vanuatu
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