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Detrás de cada reina de ‘The House of the Dragon’ hay una mujer real que también luchó por el poder

La serie no solo retrata luchas dinásticas ficticias: sus protagonistas femeninas tienen raíces en figuras como la emperatriz Matilde, Leonor de Aquitania, Catalina de Médici y Zinaida Volkonskaya

Primer plano de una persona con cabello rubio platinado y un arete, mirando hacia un retrato medieval en un marco dorado. Fondo blanco con flores de lis
"La casa del dragón" toma de la historia real conflictos por el trono, la legitimidad y el poder femenino en Europa y Asia
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Puede que los dragones sean ficticios, pero la lucha por el trono, la influencia y la legitimidad en La casa del dragón tiene sus raíces en conflictos que marcaron la historia real.

Mucho antes de la ficticia Poniente, las mujeres de toda Europa y Asia se enfrentaban a rivales que reclamaban el trono, a facciones políticas y a sistemas diseñados para mantenerlas alejadas del poder.

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Al igual que Rhaenys Targaryen, Alicent Hightower y otras mujeres poderosas de la serie, aprendieron a desenvolverse en la corte, forjar alianzas, gestionar la opinión pública y luchar por su lugar en el orden político. A continuación, presentamos a cuatro inspiraciones reales de los personajes de la serie de televisión.

1. Rhaenyra Targaryen y la emperatriz Matilde (1102–1167)

Una mujer con cabello rubio platino y una corona dorada mira hacia el lateral. Viste una prenda negra de cuello alto. El fondo está difuminado
Rhaenyra Targaryen refleja a la emperatriz Matilde, cuyo derecho al trono inglés fue impugnado y derivó en la Anarquía inglesa. Emma d’Arcy como Rhaenyra Targaryen en "La casa del dragón"

Al igual que la verdadera emperatriz Matilde en Inglaterra, la ficticia Rhaenyra Targaryen (interpretada por Emma D’Arcy) se enfrenta a las críticas de sus contemporáneos y rivales por unas cualidades que a menudo se ganan la admiración de los gobernantes masculinos, entre ellas la determinación, el orgullo y la ambición política. Aunque ambas mujeres estuvieron a punto de alcanzar sus objetivos y casi conservaron el poder, ninguna de las dos lo mantuvo durante mucho tiempo.

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Ambas se enfrentaron a una oposición decidida por parte de pretendientes rivales. Matilde entró en Londres en 1141 y fue reconocida como gobernante de Inglaterra, pero fue expulsada antes de ser coronada.

El derecho de Matilde al reino fue impugnado por su primo Esteban de Blois, cuya usurpación del trono inglés desencadenó la guerra civil conocida como la Anarquía inglesa.

De manera similar, en La casa del dragón, el derecho de Rhaenyra al trono fue cuestionado por su medio hermano Aegon II, a pesar de que su padre la había designado claramente como heredera. La coronación de Aegon divide a Poniente y la sumerge en el conflicto.

Representación de monarca con corona dorada, túnica azul y roja, broche dorado y una cruz gris con puntos blancos. Fondo azul
La emperatriz Matilde tal y como aparece representada en los Evangelios de Enrique el León (hacia 1188)

En ambos casos, las crisis surgen porque facciones poderosas se oponen a una gobernante femenina. El autor de la serie de libros Juego de Tronos que inspiró la serie, George R. R. Martin, ha citado este periodo en la historia inglesa como fuente de inspiración para los conflictos de Poniente.

2. Rhaenys Targaryen y Leonor de Aquitania (h. 1124-1204)

Mujer con armadura y tocado plateado cabalgando un animal con armadura en su cabeza, bajo un cielo grisáceo
Rhaenys Targaryen se vincula con Leonor de Aquitania por su influencia política a través de la diplomacia, la familia y la sucesión. Eve Best, como Rhaenys Targaryen

Al igual que Rhaenys Targaryen (interpretada por Eve Best), Leonor de Aquitania ocupó un cargo que le otorgó prestigio e influencia: reina de Francia y, más tarde, de Inglaterra. Aunque ninguna de las dos llegó a ser la gobernante principal de su reino, ambas ejercieron un considerable poder político a través de los lazos familiares, la diplomacia y su reputación.

Leonor era respetada por su perspicacia política y su capacidad para sortear los conflictos dinásticos, al igual que Rhaenys.

Pintura de una mujer con cabello castaño largo y rizado, una corona, un vestido violeta, una capa roja con bordados y un broche. Sostiene un cáliz dorado y una moneda
Leonor de Aquitania gobernó como regente y negoció alianzas, mientras Rhaenys Targaryen concentra su peso en la dinastía Targaryen. "La reina Eleanor", de Frederick Sandys (1858)

Desempeñó un papel clave entre Francia e Inglaterra, mientras que Rhaenys es una de las voces más experimentadas y sensatas dentro de la familia Targaryen. Ambas comparten una visión común de la sucesión y las alianzas familiares, forjando el futuro político de sus descendientes más allá de su propia generación.

Leonor de Aquitania fue una figura política que sirvió como regente, negoció alianzas y gobernó directamente el Estado. Por el contrario, Rhaenys ejerce su influencia a través del consejo, los lazos familiares y su posición en la dinastía Targaryen. El poder de Leonor abarcó reinos y décadas, mientras que el papel de Rhaenys se limita en gran medida a la lucha entre los aspirantes rivales al Trono de Hierro –la sede del poder en Poniente–.

3. Alicent Hightower y Catalina de Médici (1519–1589)

Una mujer con cabello rojizo, vestido largo verde y tocado dorado mira hacia adelante, flanqueada por dos figuras con armadura. De fondo, arquitectura de piedra y escalones
La casa del dragón muestra que Alicent Hightower usa alianzas matrimoniales dinásticas como herramienta política, en un paralelo con Catalina de Médici. Olivia Cooke como Alicent Hightower en "La casa del dragón"

Al igual que Alicent Hightower (Olivia Cooke) en La casa del dragón, la reina consorte de Francia Catalina de Médici trató de asegurar el futuro de sus hijos y fortalecer su dinastía en un contexto de inestabilidad política.

En la serie, Alicent utiliza las alianzas matrimoniales dinásticas como herramientas políticas, considerando que los vínculos de sus hijos son fundamentales para salvaguardar el futuro de su familia, tal y como hizo Catalina en la vida real.

Ambas mujeres se vieron en el centro de los acontecimientos en tiempos de crisis: Alicent durante la “danza de los dragones” (una catastrófica guerra civil sucesoria), y Catalina durante las guerras de religión francesas (ocho importantes conflictos civiles librados entre católicos franceses y protestantes calvinistas).

Aunque dedicadas al futuro de sus hijos, ambas mujeres acabaron siendo testigos de una tragedia dinástica. Catalina sobrevivió a varios de sus hijos, mientras que en La casa del dragón, Alicent ve cómo la guerra civil destruye a su familia.

Pintura de retrato de mujer de medio cuerpo con velo negro sobre la cabeza, gorguera blanca y vestido oscuro
Catalina de Médici ganó peso en la política francesa tras la muerte de Enrique II en 1559 y actuó como regente de Carlos IX. “Retrato de Catalina de Médici con atuendo de luto”, obra de François Clouet (hacia 1560)

Tras la muerte de Enrique II en 1559, Catalina se convirtió en una figura destacada de la política francesa, ejerciendo como regente de su hijo Carlos IX y, más tarde, como consejera principal de algunos de los reyes de la dinastía Valois, una rama de la dinastía capeta que gobernó Francia desde 1328 hasta 1589.

Por el contrario, Alicent ejerce su influencia gracias a su condición de reina, madre del rey y miembro de la familia Hightower. Es devota de la Fe de los Siete, la religión dominante en Poniente, y justifica sus acciones con retórica religiosa. Catalina, aunque católica, adoptó un enfoque pragmático, dando prioridad a la estabilidad dinástica y a los intereses de la corona francesa por encima de la lealtad confesional.

4. Helaena Targaryen y Zinaida Volkonskaya (1792-1862)

Mujer joven de cabello rubio platinado y ojos claros, vestida con un atuendo verde con patrones, mira hacia arriba sobre un fondo oscuro
“La casa del dragón” presenta a Helaena Targaryen como la “soñadora de la Casa Targaryen” por sus visiones proféticas. Phia Saban como Helaena Targaryen en "La casa del dragón"

No todas las mujeres influyentes a lo largo de la historia han buscado el poder directamente. Al igual que Helaena Targaryen (Phia Saban) en La casa del dragón, la princesa rusa Zinaida Volkonskaya pertenecía a las altas esferas, pero se mantuvo al margen de la política.

En la serie, Helaena es conocida como la “soñadora de la Casa Targaryen”, y se distingue del resto de su familia por sus visiones proféticas. Volkonskaya, por su parte, era conocida por sus intereses intelectuales y artísticos. Al igual que Helaena, muy querida en Desembarco del Rey, la capital de Poniente, ella también despertaba admiración más allá de sus círculos. Los salones de Volkonskaya atraían al zar Alejandro I.

Pintura al óleo muestra a una mujer con un sombrero rosa, vestido verde, collar de perlas, aretes de perlas y un libro abierto
Zinaida Volkonskaya transformó su actividad en Moscú y Roma, su poesía, su música y su mecenazgo en influencia cultural. “Retrato de Zinaida Volkonskaya” por Orest Kiprensky (hacia 1830)

La diferencia clave entre Volkonskaya y la ficticia Helaena radica en cómo expresaban sus talentos. Helaena se ha mantenido al margen de la vida pública, y rara vez ha convertido sus visiones o ideas en acciones políticas. Por el contrario, Volkonskaya transformó sus intereses intelectuales y artísticos en influencia cultural.

Además de organizar salones en Moscú y Roma, escribió poesía, compuso música, actuó en teatros privados y se convirtió en mecenas de las artes. Mientras que la influencia de Helaena es personal y simbólica, la de Volkonskaya fue activa, pública y cultural, ejercida a través de las redes que ella misma creó.

Las mujeres reales cuyas historias se reflejan en las heroínas de La casa del dragón ejercieron el poder de formas muy diferentes. Sus historias nos recuerdan que el poder femenino nunca se ha limitado a un único modelo. Algunas gobernaron; otras asesoraron, negociaron, ejercieron el mecenazgo o inspiraron. Pero a todas ellas les une su capacidad para moldear el mundo que las rodeaba, a pesar de las limitaciones que se les imponían.

*Doctoranda en Musicología por la Universidad de Birmingham.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation.

[Fotos: HBO/ British Library/ Canva; HBO; Biblioteca Estatal de Baviera, Múnich; Museo Nacional de Cardiff; Wiki Commons y Museo del Hermitage]

The Conversation

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