
Este sábado 6 de junio, desde las 19, Aristipo Libros abre sus puertas —y su vereda— para celebrar la edición número 27 de La Francachela, su fiesta gratuita de libros usados, vinos, empanadas y música en vivo, en Scalabrini Ortiz 605, casi esquina con Aguirre, en el barrio porteño de Villa Crespo. El evento se extenderá hasta la 1.30 de la madrugada.
Patricio Rago, escritor, autor de Ejemplares únicos y Homo ludens, y dueño de la librería, describe así lo que ocurre cada vez que la vereda se convierte en escenario: “La Francachela es un evento gratuito en una librería de usados que sale a la calle, con un DJ en la vereda y con una mesa de libros espectaculares; una fiesta en la que te podés encontrar con gente maravillosa, escritores, artistas, músicos, todos lectores, toda gente con ganas de pasarla bien. ¿Qué más se puede pedir?"
PUBLICIDAD
Desde su primera edición en 2017, el evento acumuló una comunidad de asistentes que lo describen como “el evento más lindo del mundo” y la fiesta “con más onda de la galaxia”. La cita se repite tres veces al año —el segundo sábado de marzo, junio y noviembre—, y cada convocatoria se anuncia a través de las redes sociales de la librería a principios del mes correspondiente.
El origen de La Francachela tiene algo de epifanía barrial. Rago cuenta que un amigo que vive en La Boca lo invitó a un cumpleaños y sacó la parrilla a la vereda. “Yo ya me había olvidado de que esa era una práctica común cuando éramos chicos y de hecho no tenía idea de que se podía hacer. Me pareció algo loco y a la vez hermoso esto de recuperar la vereda como espacio de socialización y disfrute. A mí me encanta estar en la calle; siempre me gustó sacar las sillas a la vereda y mirar a la gente pasar. Es algo que hacían nuestros padres, nuestros abuelos, y que no solo nos conecta con el barrio, con la comunidad, sino que además está buenísimo”. Esa imagen —la parrilla, la calle, los vecinos— fue la chispa que Rago trasladó al universo de los libros usados.
PUBLICIDAD

La propuesta nació como una movida alternativa a la Noche de las Librerías y creció hasta convertirse en un ritual propio, con identidad y feligresía. La palabra “francachela” —reunión de varias personas para divertirse sin moderación, juerga o diversión desmesurada— no suele asociarse al mundo del libro, y esa tensión es parte del concepto. “Al mundo del libro hay que desacartonarlo un poco. Tal vez haya demasiado cóctel en lugares caretas y falte un poquito más de calle, de barrio”, reflexiona Rago.
La Francachela se inscribe en una lectura más amplia que Rago hace sobre el vínculo entre cultura, comunidad y resistencia cotidiana. Para él, hay dos movimientos posibles frente a la adversidad: uno hacia adentro —la lectura, la escritura, la meditación— y otro hacia afuera, junto a otras personas. “Me gusta pensar que desde Aristipo trabajo en las dos direcciones. Ofrezco libros para que la gente encuentre un refugio en la lectura y también le ofrezco un lugar donde hay una comunidad lectora muy maravillosa, y en la que pueden surgir vínculos profundos y duraderos“.
PUBLICIDAD
Esa idea de comunidad es, para Rago, el núcleo de todo. “Leer no es algo aburrido, solitario y snob, un privilegio exclusivo de una élite iluminada, sino que leer es una fiesta, y tiene que estar al alcance de todos. Y además es algo que forma comunidad, ya que los lectores amamos hablar de lo que leemos, esa pasión nos une. Me gusta pensar que todos los lectores, aunque no lo sepamos, formamos parte de una comunidad, como una logia, una orden o una sociedad secreta."
[Fotos: librería Aristipo]
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Una criatura marina y una búsqueda inquietante: el universo de "Nieve en la orilla" da escalofríos
En su primera novela, Sofía Castillón recrea una atmósfera donde lo fantástico irrumpe en la vida cotidiana, los rituales alteran las fronteras de lo real y el pasado familiar es una fuerza imposible de frenar

El laberinto infinito de la retraducción: del chino que inventó su propio Quijote al enojo de Mark Twain y la fascinación de Borges
La literatura también puede ser un telefóno descompuesto. ¿Qué pasa cuando leemos la traducción de una traducción? ¿Cuánto se conserva del original? ¿Es una obra nueva? ¿Vale la pena preguntárselo?

Bernie Taupin, el letrista de Elton John que casi muere ahogado en México: 40 años de silencio y el álbum más personal de su vida
Un pescador con una cuerda lo salvó en una playa desierta. Tres décadas después, ese terror se convirtió en la semilla de un disco grabado completamente solo, sin discográficas ni socios creativos

"Los hermafroditas": el manuscrito de Foucault, inédito durante 40 años, que explica por qué el Estado necesita decirte qué sexo tenés
Un texto archivado durante décadas en la Biblioteca Nacional de Francia demuestra que en el siglo XVI el sexo se podía elegir, y que fue la medicina moderna la que impuso la idea de un sexo verdadero, único e inmutable

La revancha de la hija: escribió sobre su padre exiliado, él dejó de hablarle y ahora Josefina Licitra ganó el Premio Sor Juana con ese libro
“Crac” cuenta los años de silencio entre una periodista argentina y su padre, que se fue a España durante la dictadura cuando ella tenía tres años. El jurado de la Feria del Libro de Guadalajara lo eligió por unanimidad


