Por qué el hallazgo de un ataúd romano en Polonia sacude la arqueología europea

Un entierro singular desafía los métodos tradicionales de datación y abre un intenso debate sobre la influencia de este antiguo imperio en zonas poco exploradas

Guardar
El ataúd romano de Bagicz,
El ataúd romano de Bagicz, elaborado en madera de roble decorada, marca un hallazgo arqueológico excepcional en Polonia y despierta interés internacional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un descubrimiento arqueológico en Bagicz relacionado con un ataúd romano singular ha captado la atención internacional. El ataúd, confeccionado en madera de roble y decorado, fue hallado en el pueblo polaco, en un contexto que inicialmente desconcertó a los investigadores por su aparente antigüedad y las circunstancias particulares de su hallazgo.

Su hallazgo tuvo lugar durante trabajos de construcción de una carretera. El buen estado de conservación posibilitó que los arqueólogos examinaran tanto la estructura como los restos óseos en su interior, lo que sentó un valioso punto de partida para la investigación científica. Dentro del ataúd se hallaron elementos orgánicos y artefactos que permitieron aplicar una variedad de métodos de análisis y datación.

Según la información divulgada por Muy Interesante y avalada por el estudio científico realizado por la arqueóloga Marta Chmiel-Chrzanowska, R. Fetner y M. Krąpiec, el ataúd constituye un ejemplo extraordinario de la influencia romana en Europa Central.

Su localización en Polonia representa un hallazgo escaso, ya que la mayoría de los ataúdes romanos de madera conocidos proceden de otras regiones del antiguo imperio, lo que ha abierto un debate sobre el alcance real de las costumbres funerarias romanas en áreas periféricas al imperio.

Discrepancias en la datación: el desafío del ataúd de Bagicz

La datación por carbono 14
La datación por carbono 14 de los restos óseos en el ataúd de Bagicz arrojó fechas medievales, generando un debate entre los especialistas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis del ataúd de Bagicz evidenció una notable discordancia entre los diferentes métodos de datación empleados. Cuando los restos fueron sometidos a la datación por carbono 14 (C-14), los resultados situaron el entierro en torno al año 700 d.C., es decir, en pleno periodo medieval.

No obstante, la interpretación de los objetos funerarios y la estructura del ataúd, a través de la tipología arqueológica —un método que compara las características de artefactos y estructuras con otros hallazgos bien datados—, sugería de forma clara una cronología mucho más antigua, propia de la Edad de Hierro romana (siglos II-IV d.C.).

A la discrepancia se añadió el estudio por dendrocronología, una técnica que examina los anillos de crecimiento del roble utilizado para fabricar el ataúd. Este método, citado en el estudio de Chmiel-Chrzanowska en Archaeometry, indicó que el árbol fue talado a mediados del siglo III d.C., reforzando la hipótesis de una fecha mucho más temprana que la suministrada por el carbono 14.

El contraste entre el resultado del laboratorio y el contexto arqueológico dio lugar a un reto significativo. Los especialistas se vieron empujados a profundizar en las posibles causas de la desincronía temporal para desentrañar la verdadera antigüedad del hallazgo.

El papel de la dieta y el efecto reservorio en la datación

La investigación sobre el ataúd de Bagicz demostró que la dieta del individuo enterrado fue determinante en la interpretación errónea de la datación por carbono 14. Los análisis isotópicos realizados en los huesos detectaron un consumo elevado de pescado de agua dulce. Este dato resultó fundamental para comprender por qué la fecha obtenida por radiocarbono fechaba el entierro varios siglos después de lo que sugería el contexto arqueológico.

El consumo elevado de pescado
El consumo elevado de pescado de agua dulce por el individuo enterrado provocó el denominado efecto reservorio en la datación radiocarbónica (Imagen Ilustrativa Infobae)

El fenómeno identificado es conocido como efecto reservorio. Este efecto se produce cuando los organismos —en este caso, los peces— incorporan carbono de fuentes antiguas presentes en el agua, como sedimentos o material orgánico acumulado. Como consecuencia, los humanos que consumen habitualmente estos peces asimilan carbono “antiguo”, lo que puede modificar la datación por C-14 y hacer que los restos óseos parezcan mucho más recientes de lo que en realidad son.

El estudio de Chmiel-Chrzanowska y su equipo, citado en Archaeometry, indica que este sesgo ha sido registrado en otros escenarios arqueológicos donde el consumo de pescado era frecuente. En el caso de Bagicz, la alta proporción de proteínas acuáticas en la dieta del difunto provocó un desfase cronológico considerable en la datación radiocarbónica.

El abordaje interdisciplinario y la solución del enigma

La resolución del enigma cronológico en torno al ataúd de Bagicz fue posible mediante un enfoque interdisciplinario que integró diversas técnicas científicas y análisis arqueológicos. El equipo de investigación liderado por la arqueóloga Marta Chmiel-Chrzanowska y sus colaboradores combinó la datación por dendrocronología, el análisis tipológico de los objetos funerarios y el estudio isotópico de los restos óseos para llegar a una conclusión sólida sobre la antigüedad real del entierro, según lo publicado en Archaeometry.

Cada una de estas metodologías aportó una pieza esencial al rompecabezas. La dendrocronología permitió fechar con precisión la tala del roble utilizado para la construcción del ataúd, situando este evento en el siglo III d.C. Por su parte, la tipología de los objetos asociados al entierro coincidía con el periodo romano de la Edad de Hierro en Europa Central.

El análisis isotópico y la comprensión del efecto reservorio permitieron a los especialistas descartar definitivamente la fecha más tardía proporcionada por el carbono 14. Así, la colaboración entre disciplinas —arqueología, biología, química y geocronología— fue decisiva para esclarecer la cronología y evitar interpretaciones erróneas sobre la extensión y el impacto de la presencia romana en la región.