
La apertura de museos los siete días de la semana es una tendencia global en expansión. Este fenómeno se vincula al auge del turismo cultural y la competencia entre grandes destinos. Los principales centros culturales de Europa del Norte, América del Norte y Oceanía ya ofrecen acceso permanente al público. Sin embargo, en América Latina, Asia y gran parte de África, sigue siendo común reservar un día semanal para tareas de organización y conservación.
El interés por ampliar los horarios se intensificó desde 2011. El objetivo es responder al aumento de visitantes y aprovechar los ingresos de estas instituciones. Le Journal des Arts señala que en urbes como Londres, Ámsterdam y Nueva York, museos emblemáticos como el British Museum, el Rijksmuseum y el Museum of Modern Art (MoMA) reciben visitantes todos los días del año. Esta práctica está presente también en Australia y Nueva Zelanda, donde instituciones como el Te Papa Tongarewa solo cierran en festividades importantes.
En Francia, el debate sobre la apertura diaria continúa. Laurent Fabius, exministro de Asuntos Exteriores, calificó de “anormal” el cierre semanal de museos como el Louvre, Orsay o Versalles. Sin embargo, el modelo francés mantuvo el día de cierre. Las razones incluyen la necesidad de realizar tareas de mantenimiento y de conservación de las colecciones, así como demandas sindicales sobre la organización del trabajo. Henri Loyrette, exdirector del Louvre, defendió la pausa semanal y aseguró que “las obras deben respirar”, en referencia a la protección del patrimonio.
El panorama europeo es diverso. Museos británicos y neerlandeses encabezan la apertura diaria y la gratuidad de acceso, permitiendo la llegada de un público numeroso. En contraste, en Italia y otros países mediterráneos, instituciones como la Galería de los Uffizi o los Museos Vaticanos permanecen cerradas al menos un día por semana. Madrid constituye una excepción reciente en Europa del Sur: el Museo del Prado adoptó la apertura diaria en 2011 para incrementar ingresos y afrontar la reducción de subvenciones públicas. El Reina Sofía, en cambio, mantiene el cierre los martes.

Estados Unidos es pionero en eliminar los días de cierre en los grandes museos. El MoMA de Nueva York dejó de cerrar un día a la semana en 2013 para responder al crecimiento de los visitantes, que pasaron de 1,5 a 3 millones al año tras su ampliación. El Guggenheim implementó el horario ininterrumpido en 2019, al cumplir sesenta años. Solo el Metropolitan Museum of Art y el Whitney conservan el cierre semanal, aunque esta excepción es cada vez menos frecuente. En Washington D.C., casi todos los museos federales de la Smithsonian Institution abren todos los días, salvo el 25 de diciembre, gracias al financiamiento público.
En América Latina y el Caribe, la norma es el cierre semanal, especialmente los lunes, por motivos organizativos y de mantenimiento. Ejemplo de ello es el Museo Nacional de Antropología en Ciudad de México. Algunas excepciones surgen en destinos turísticos, como el Museo del Oro de Bogotá durante el verano, o en ciertos sitios arqueológicos de Perú y Ecuador. Sin embargo, la mayoría de las ciudades de la región prefiere mantener la pausa semanal.
Oceanía refleja la influencia de los modelos anglosajones. En Australia y Nueva Zelanda, la apertura es casi completa. Museos como la Art Gallery of New South Wales en Sídney o la National Gallery of Victoria en Melbourne solo cierran en fechas excepcionales como Navidad o Viernes Santo. La política de acceso continuo está asociada con el impulso al turismo y el acceso democrático a la cultura.
La tendencia en Asia se inclina hacia el cierre semanal, motivado por la planificación de tareas de conservación. En China, Japón y Corea del Sur, museos de referencia como el Palacio-Museo de Pekín o el Museo Nacional de Tokio cierran tradicionalmente los lunes, salvo en temporadas de alta afluencia. Singapur se diferencia con su política de apertura diaria, ligada a su estrategia de posicionamiento internacional. Museos como el National Museum of Singapore y la National Gallery abren sus puertas cada día.

En África, predomina la costumbre del día de cierre, aunque existen excepciones. Egipto mantiene museos como el Museo Egipcio de El Cairo y el Grand Egyptian Museum abiertos todos los días, en estrecha relación con la importancia del turismo en su economía. En Sudáfrica, instituciones como el Museo del Apartheid y el Zeitz MOCAA solo modifican su calendario durante eventos especiales o vacaciones escolares.
De acuerdo con el recuento realizado por Le Journal des Arts en cincuenta museos de todo el mundo, la apertura diaria se consolida como nueva norma entre grandes instituciones del norte global, mientras que la tradición del cierre semanal prevalece principalmente en el sur del planeta.
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