
La decisión de Michael Douglas de hacer una pausa definitiva en su carrera actoral ha cobrado fuerza durante el festival internacional de cine de Karlovy Vary, en la República Checa, donde el actor estadounidense ganador de dos premios Oscar manifestó que no tiene “intenciones reales” de regresar frente a las cámaras. Lo dijo en el festival donde, como productor ejecutivo, presentó una copia restaurada de Atrapado sin salida, al cumplirse 50 años del estreno de la icónica película dirigida por Milos Forman y protagonizada por Jack Nicholson.
Durante su intervención en el evento, Douglas subrayó que aunque no se considera completamente retirado y podría aceptar un proyecto especial si surgiera, siente satisfacción en este nuevo ciclo profesional y disfruta de observar la carrera de su esposa, la actriz Catherine Zeta-Jones. “Si aparece algo especial, regresaría. Si no, estoy bastante feliz. Me gusta ver cómo trabaja mi esposa”, expresó. Desde 2022, el actor ha optado por no asumir nuevos papeles, decisión que tomó conscientemente tras percatarse de que necesitaba detener su ritmo laboral. Su último trabajo fue interpretando a Benjamin Franklin en la serie Franklin, estrenada en 2024 por Apple TV.

Durante su conversación con los asistentes en Karlovy Vary, Michael Douglas afirmó que ha trabajado de manera ininterrumpida y a gran intensidad desde hace casi seis décadas. Explicó los motivos de su pausa con estas palabras: “No quería ser una de esas personas que de repente caen muertas en el set de filmación”. Hace quince años, además, superó un cáncer de garganta que lo sometió a tratamientos de radioterapia y quimioterapia.
En relación con ese proceso, Douglas rememoró que, gracias a evitar una intervención quirúrgica, pudo conservar la voz y no perdió parte de la mandíbula, lo que habría limitado su carrera como actor. “Habría significado no poder hablar y que me quitaran parte de la mandíbula, lo cual habría sido limitante como actor”, declaró en el festival.

El festival de Karlovy Vary sirvió también para que Michael Douglas compartiera su visión crítica sobre el panorama político en Estados Unidos. Ya había mostrado preocupación sobre este tema en una charla magistral durante el festival de Taormina, Italia, hace un mes, y ahora reiteró su inquietud por lo que considera una deriva autoritaria. “Me avergüenzo de mi país y pido disculpas”, manifestó en la cita italiana.
En suelo checo, Douglas expresó que Estados Unidos atraviesa una etapa de coqueteo con la autocracia y sostuvo que la actual dinámica política parece orientada a la obtención de beneficios personales. “La política ahora parece dirigida a sacar beneficio. […] La gente ahora entra en política para sacar dinero. Cultivamos un ideal, un idealismo, en EE UU, que ya no existe”, valoró el actor ante el público del festival.
[Fotos: prensa KVIFF]
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