El Museo de la Cárcova se convierte en el escenario de una propuesta artística que desafía las nociones tradicionales de originalidad y reproducción en el arte. La muestra Amigos del siglo XX. Los motivos, creada por los artistas María Guerrieri y Max Gómez Canle, reúne reproducciones de obras emblemáticas del siglo pasado, presentadas sin firma ni intención de engañar, pero con un propósito claro: cuestionar la percepción del espectador sobre el valor de la copia y el significado del arte.
La exposición, que incluye pinturas y dibujos “homenaje” a de artistas como Pablo Picasso, Wassily Kandinsky, Henri Matisse, Sonia Delaunay, Giorgio de Chirico, Tarsila do Amaral y Jean Dubuffet, Kazimir Malevich, Fernand Léger, Lucio Fontana, Félix Vallotton, Lidy Prati, Luis Centurión, Jean Arp y Yente, entre otros, se presenta como un ejercicio de resignificación.
Las obras reproducidas buscan despojarse de su “aura” de originalidad para invitar al espectador a reflexionar sobre lo que realmente observa al enfrentarse al arte. En ese sentido, la muestra es una invitación a reflexionar sobre qué es lo que vemos cuando nos enfrentamos a una obra, y cuánto, la firma de la misma, influye sobre nuestra percepción.
“¿Qué ves cuando me ves?, cuando la mentira es la verdad", dice el estribillo de la icónica canción de Divididos, que indagaba en la hipocresía, en una verdad que se ocultaba, distorsionada quizá, y en ese sentido esta reinterpretación, desde otra perspectiva, nos habla sobre la construcción de la Historia del arte, lo canónico y cómo estas terminan siendo entronizadas por sobre la práctica misma. Lo que importa, parece decirnos, es la obra y no la práctica humana, su valor en tanto objeto por sobre la experiencia.
Así, el arte se convierte en pura mercancía, en puro relato, en puro se mira y no se toca, y de esta manera se lo aleja, cada vez más, de ser accesible como ejercicio creativo para cualquiera que desee hacerlo.
La propuesta de Guerrieri y Gómez Canle pone en crisis las jerarquías tradicionales entre lo original y lo reproducido, entre la autoría y la mediación, a través de un enfoque que se potencia al realizarse en un espacio cuya colección permanente está compuesta por calcos de esculturas icónicas de la historia del arte, generando un diálogo entre las piezas exhibidas y el propio entorno.
De esta manera, la muestra trata sobre lo falsificado, se corre de ese eje para colocarlo en la traducción, en la copia deliberada, para hacer visible preguntas sobre la esencia del arte: ¿Qué miramos cuando miramos? ¿La obra, el gesto creativo, el estilo, o nuestras propias creencias sobre lo que es arte o no?
Al abordar estas cuestiones, explicaron en el texto curatorial, la exhibición se convierte en un experimento perceptivo que intenta devolver vitalidad a obras que, con el tiempo, han sido transformadas en íconos desprovistos de su impacto original.
Por otro lado, el nombre de la muestra no solo alude a los artistas homenajeados, absorbe además a la relación afectiva que Guerrieri y Gómez Canle establecen con sus colegas, en un gesto en el que también hay humor, ironía y crítica al desestabilizar la experiencia del espectador, enfrentándolo a una nueva forma de interactuar con el arte.
La exhibición también incluye un programa de talleres y actividades diseñado para ampliar la experiencia de los visitantes. Estas iniciativas fomentan el diálogo, la reflexión y la producción artística en torno a los temas planteados por la muestra, ofreciendo un espacio para que el público explore las preguntas y tensiones que surgen al interactuar con las obras reproducidas.
María Guerrieri (1973) y Max Gómez Canle (1972) cuentan con trayectorias destacadas en el ámbito artístico. Guerrieri, formada en pintura y grabado en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, ha participado en numerosas exposiciones desde el año 2000, incluyendo muestras en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Centro Cultural Recoleta. Por su parte, Gómez Canle, también egresado de la misma institución, ha exhibido su obra en espacios como Ruth Benzacar, Casa Triángulo en São Paulo y La Maison Rouge en París. Ambos artistas comenzaron a trabajar juntos en 2012 bajo el nombre Amigos del siglo XX, consolidando una colaboración que explora las conexiones entre el arte contemporáneo y la tradición histórica.
*Amigos del siglo XX. Los motivos, de María Guerrieri y Max Gómez Canle, en el Museo de la Cárcova, Avenida España 1701, esquina E. R. de Dellepiane, CABA. Abierta hasta el 28 de septiembre, de martes a domingos de 10 a 17 h, feriados cerrado. La entrada es libre y gratuita. El museo cuenta con un bono contribución de $1000
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