Décadas después del boom de la literatura latinoamericana, que convirtió al realismo mágico en el sello distintivo de la región, varios de sus libros más notables tienen nuevo impulso en el siglo XXI con las series en las plataformas digitales.
La lluvia de flores amarillas en Macondo, el pueblo de Cien años de soledad del colombiano Gabriel García Márquez, los climas de ensoñación de la Comala de Pedro Páramo del mexicano Juan Rulfo, o los platos que afectan sentimientos en Como agua para chocolate de su compatriota Laura Esquivel, pueden verse ahora en adaptaciones del streaming.
Disponibles en Netflix en los primeros dos casos y en Max en el último, dan nueva vida a aquel éxito que comenzó en las décadas de 1960 y 1970, con García Márquez y Rulfo entre otros, y se extendió luego en el tiempo con Esquivel y una segunda generación de autores reconocidos por su renovación estética y su mirada latinoamericana.
También llegaron o llegarán versiones de El gallo de oro, del propio Rulfo, Travesuras de la niña mala, del peruano Mario Vargas Llosa, o La casa de los espíritus, de la chilena Isabel Allende, que desembarcará este año en Prime Video con producción de la propia Allende y de Eva Longoria.
“Se dio la casualidad de que todas coincidieron en el tiempo, con diferencia de meses”, señaló a la AFP Francisco Ramos, vicepresidente de Contenidos de Netflix para Latinoamérica.
Para el productor mexicano, lo que une a todos los títulos no es que pertenezcan a un “boom”, sino que “son muy buenas historias” que “cuentan cosas muy interesantes respecto de las culturas de esos países”.

“Un aporte distintivo”
Si en la mayoría de los casos se trata de novelas, este nuevo fenómeno incluye dos obras gráficas argentinas muy reconocidas no solo en América Latina.
Se trata de Mafalda, la tira diaria que el argentino Quino publicó entre 1964-1973 y que Netflix adaptará como serie animada de la mano del ganador del Oscar Juan José Campanella, y la historieta de ciencia ficción El Eternauta, del guionista Héctor Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López.
“Son dos obras muy específicas, que aparte tienen recorrido internacional, entonces para nosotros también es exportar cultura”, explicó Ramos en charla en Argentina, adonde llegó para exhibir a la prensa el primer episodio de El Eternauta, que estrenará el 30 de abril con el actor Ricardo Darín como protagonista.
“Son (casos) interesantes porque forman parte de la cultura popular y a la vez no se trata solo de entretenimiento, sino que también tienen un posicionamiento político”, dijo a la AFP el doctor en comunicación argentino Leonardo Murolo, especialista en narrativas digitales.
Para el también docente e investigador, en un país “que debate política partidaria, militante o activista todo el tiempo y que tiene una mirada crítica sobre su historia y su memoria”, estos títulos constituyen “un aporte distintivo” a la oferta audiovisual.
“Historias superconocidas”
Según un reporte de la agencia especializada Digital TV Research difundido en 2024, los suscriptores a servicios de streaming en Latinoamérica crecerán un 50% hacia 2029, hasta los 165 millones de hogares. Esa demanda lleva a las compañías a buscar títulos que garanticen visualizaciones.
“Las plataformas producen en grandes volúmenes para tener estrenos constantes”, dijo Murolo. Obras como Cien años de soledad, Pedro Páramo o El Eternauta tienen “índices de ‘colombianidad, mexicanidad y argentinidad’ que son atrayentes para generar identificación”.
Pero los proyectos de este tipo no solo deben atraer a las audiencias locales, curiosas por ver “cómo se cuentan estas historias superconocidas”, sino también tener el potencial de atravesar fronteras.
La primera temporada de la serie que adapta la obra cumbre de García Márquez, por ejemplo, funcionó entre los colombianos tras su estreno el 11 de diciembre, pero además -según Netflix- en su primera semana en el catálogo se posicionaba en el Top 3 Global entre las series de habla no inglesa y en el Top 10 de 38 países.

Inversión millonaria
“Hubiese sido muy difícil hace 20 o 15 años llevar a cabo producciones de esta envergadura”, aseguró Ramos.
La construcción de cuatro versiones en tamaño real de Macondo en cercanías del municipio colombiano de Ibagué o el uso de técnicas de Virtual Production con una pared LED en el rodaje en Buenos Aires de El Eternauta, son ejemplos del “desarrollo poderoso” de la industria audiovisual, agregó.
En esta línea, Netflix anunció el 20 de febrero que invertirá 1.000 millones de dólares en los próximos cuatro años para producir series y películas en México.
Sin embargo, el dinero no garantiza el éxito de toda adaptación de un clásico, advirtió Murolo.
“Se enfrenta al riesgo de los imaginarios individuales que han creado los públicos en relación con su historia favorita”, dijo. “Satisfacer a todos es imposible”.
Fuente: AFP. Foto: Max, Netflix y Jovani Pérez, Infobae México..
Últimas Noticias
Publican una obra inédita de los Machado que se creía perdida
La Fundación Unicaja saca a la luz un texto desconocido de Manuel y Antonio Machado, donde el ingenio y la crítica social se combinan para retratar el agitado panorama político de la España del siglo XVIII

Una explosión de creatividad: 100 libros ilustrados desembarcan en el Centro Cultural Coreano
Desde el 18 de marzo, la muestra invita al público a descubrir lo mejor de la literatura infantil coreana con booktrailers, proyecciones y propuestas inmersivas

Italia exige a la Bienal de Venecia pruebas de que el pabellón ruso cumple con las sanciones vigentes
Las conversaciones entre funcionarios de Italia y Ucrania han derivado en acciones oficiales para confirmar si la invitación a representantes rusos se ajusta a las normativas impuestas luego de la invasión

Adiós a Jürgen Habermas, uno de los pensadores más influyentes de la Alemania de posguerra
En decenas de libros, rechazó el cinismo posmoderno sobre la verdad y la razón, argumentando que la comunicación racional era la mejor manera de redimir la sociedad democrática

Emmanuel Horvilleur: “Si no hablo de lo erótico, prefiero dejar la música”
El cantante argentino vuelve a los escenarios mexicanos con su octavo disco, ‘Mi año gótico’, donde explora la sensualidad masculina y se reencontrará con Dante Spinetta en el icónico Festival Vive Latino



