Vivir dentro de la caverna, ¿hasta cuándo?

El director del grupo de teatro callejero La Runfla reflexiona sobre la concepción y el sentido de la obra “Sombras del holograma o luz de los abrazos”, que se presenta los sábados en Parque Avellaneda

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Su nuevo montaje, "Sombras del
Su nuevo montaje, "Sombras del Holograma O Luz de los Abrazos", invita a cuestionar nuestra era tecnológica

Desde nuestra génesis grupal, allá por el año 1991, con el Grupo de Teatro Callejero La Runfla, venimos realizando espectáculos cuya temática aborda las diferentes problemáticas que genera “el poder”, ya sea a través de textos propios o adaptaciones de clásicos.

En esta oportunidad, tomamos como disparador la alegoría de La Caverna (libro Nro. 7 de La República, de Platón). Lo primero que nos preguntamos es: ¿cómo poetizar?, ¿cómo comparar, hoy, ese texto frente a nuestra realidad? Entonces, vemos que “las cadenas” qué se menciona en el texto de Platón, son reemplazadas por las redes sociales, a través de las fake-news, donde las sombras generadas por el poder sin rostro son hologramas reemplazables ante cualquier error por otro holograma similar, con los mismos objetivos. ¿Quiénes son los hologramas en esta época? Sin duda, los diferentes líderes de los sistemas que nos gobiernan. Hoy, más que nunca, estamos encadenados en un sistema que genera desconcierto, angustia, ansiedad, pero también conformismo y resignación.

En una sociedad, en la que luego de consumir noticias terribles, necesitamos alienación en búsqueda de imágenes que nos dan bienestar, frente a una pantalla que nos alimenta, nos hace consumir y nos habla de una felicidad vacía, irreal.

Estamos perdiendo los contactos personales, la contemplación, la escucha y lo que es peor aún, la memoria. Pero todo este accionar, para mantener esta tecnología y la acumulación del poder entre unos pocos, nos conduce, inequívocamente, a pensar también: ¿hasta cuándo podremos convivir dentro de la caverna?

Héctor Alvarellos, fundador y director
Héctor Alvarellos, fundador y director del Grupo de Teatro Callejero La Runfla

Tal vez resulte conocido el presente diagnóstico. Sobre todo esto quisimos hablar poéticamente en nuestro espectáculo, sin dejar de lado el humor. Lo pudimos medir justamente mientras cocinábamos nuestro espectáculo en plena campaña electoral. Recibíamos noticias que nos abrumaban y confundían, entonces sentíamos que esas “sombras” eran tan fuertes que interferían sobre la realidad de nuestro propio pensamiento crítico.

La Runfla hace sus espectáculos en el espacio público y el espacio público se encuentra en permanente disputa, y en muchos municipios o con la aplicación del código contravencional en la Ciudad de Buenos Aires, lejos de ordenar su uso, genera alteraciones. Eso perjudica, en muchos casos, a los artistas que en ese lugar se presentan.

Otro elemento fundamental que tuvimos como grupo durante estos 34 años, fueron los subsidios que contamos para nuestras producciones. Este apoyo es determinante al proyectar un espectáculo en el espacio abierto y público, dado que la recaudación (a la gorra) no lo hace rentable para cubrir los gastos que la producción genera. Por eso, el INT (Instituto Nacional del Teatro), PROTEATRO y el Fondo Nacional de las Artes son organismos cruciales para el sostén de la gran actividad cultural que este país posee, en donde además del beneficio que genera para quienes lo habitamos, genera un reconocido prestigio internacional.

La Runfla lleva más de
La Runfla lleva más de tres décadas presentando espectáculos callejeros que invitan a la reflexión

Otras de las cuestiones que realizamos, a lo largo de estos años, fue tratar de pertenecer a una comunidad y el Parque Avellaneda fue nuestro principal punto de anclaje. Cuando llegamos, era un espacio abandonado, con edificios deteriorados y con un importante estado de abandono. Allí instalamos nuestro primer espectáculo. Nos conectamos con vecinos interesados en construir un parque mejor y formamos el CESAV (Centros de Estudios Sociales y Actividades Vecinales). Nuestra actividad tenía dos ejes, uno específicamente artístico y otro de participación en las actividades que la comunidad demandaba. Así fue que logramos tener una ley específica, la 1.153, que determina que vecinos y gobierno deben planificar en conjunto y gestionar asociadamente. El parque creció, tuvo un plan de manejo, diferentes estratégicas, y entre ellas, la de cultura. Hoy, como siempre, todos pueden acercarse y participar.

Mientras crecimos en participación vecinal también lo hicimos artísticamente y nuestra identidad se hizo muy fuerte. Hoy, el proyecto cultural cuenta con muchos actores que son parte fundamental de esta actividad. Nosotros en 2004, después de varios espectáculos, nos dimos cuenta de que para seguir creciendo, debíamos generar un lugar de capacitación específica. Entonces, recuperando la larga experiencia en este lenguaje, decidimos sistematizar la enseñanza y crear un centro de capacitación, en donde los instructores sean los integrantes del grupo. Y una vez más, pensamos que era el Estado quien tenía que apoyar esto. Y así fue ratificado en un acuerdo entre la EMAD (Escuela Metropolitana de Arte Dramático) y la MTC (Mesa de Trabajo y Consenso de Parque Avellaneda). Hoy, cumpliendo 20 años, el Curso de Formación para la Actuación en Espacios Abierto tiene abierta la inscripción (para sumarse hay que visitar su página web).

Desde hace 34 años, el
Desde hace 34 años, el grupo La Runfla contribuye al desarrollo cultural del Parque Avellaneda

La Runfla invita, en esta oportunidad, a entrar en nuestra “caverna espectáculo”. A hacer uso del teléfono celular, involucrándolo en el juego que propone la puesta y luego en un momento diferente, para escuchar, ver y sentarnos alrededor del fuego, conservando el hecho colectivo de nuestra génesis, como seres humanos. Estamos convencidos de que el teatro, nuestro teatro, es un teatro libre, que uno entra o sale cuando lo desea. Hacemos un teatro para TODOS.

* Fundador y director del Grupo de Teatro Callejero La Runfla.

* Sombras del holograma o luz de los abrazos se presenta los sábados de febrero a las 21:30 hs. y los sábados de marzo y abril, a las 21 hs. en el Parque Avellaneda, Antiguo Tambo (sede del Centro de Artes Escénicas).