
El canadiense Clarence Gagnon (1881-1942) es fundamentalmente conocido por sus pinturas de paisajes rurales de Quebec y las ilustraciones de algunas novelas, ya que Gagnon también fue un premiado grabador además de un notable dibujante e ilustrador. Gagnon había nacido en un pequeño pueblo en la zona rural de Quebec. Aunque se formó y mantuvo un estudio en París durante gran parte de su carrera, nunca perdió su amor por su lugar de nacimiento, que inspiró muchas de sus pinturas. Fue su madre quien fomentó muy temprano su interés por el dibujo y, a pesar de los deseos de su padre de que entrara en el negocio familiar, comenzó a estudiar dibujo y pintura a los 16 años con William Brymner en la Asociación de Arte de Montreal.
Las primeras pinturas de temas rurales de Gagnon atrajeron el interés y luego el patrocinio del empresario y coleccionista de Montreal James Morgan. Con un estipendio mensual de su mecenas, Gagnon pudo viajar a Europa para estudiar en la Académie Julian, en París de 1904 a 1905. Gagnon se distinguió al principio de su carrera por la calidad de sus grabados y ganó un premio mención de honor por su trabajo en el Salon de la Société des artistes français en 1905.
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En París, Gagnon también conoció a otros pintores canadienses como James Wilson Morrice con quien dibujó y de quien adoptó rápidamente el método de pintar. En 1908, Gagnon regresó a Canadá y se instaló en la región de Baie-Saint-Paul de Charlevoix, que se convirtió en su área de dibujo preferida.
De 1909 a 1914 Gagnon vivió entre Canadá, Francia y Noruega. Su carrera alcanzó un punto de inflexión cuando el marchand de arte parisino Adrien M. Reitlinger le ofreció una exposición en su galería de Montparnasse, en 1913. Radicado en París, Gagnon solo retrataba el paisaje canadiense y generalmente en invierno. Inventó un nuevo tipo de paisaje: un mundo invernal compuesto de valles y montañas, de agudos contrastes de luces y sombras, de colores vivos y de líneas sinuosas. A partir de 1916, su paleta consistió en blancos puros, rojos, azules y amarillos.
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En 1928, Gagnon se embarcó en su obra más famosa: las 54 pinturas que ilustrarían la edición de lujo de 1933 de la novela de Louis Hémon, Maria Chapdelaine. Basándose en su experiencia de las costumbres y las dificultades de las comunidades rurales de Quebec, Gagnon imaginó el cambio de estaciones y rituales de estas personas que vivían cerca de la tierra.
En 1936 Gagnon regresó a definitivamente a Canadá, donde murió el 5 de enero de 1942. Tenía sesenta y un años y fue miembro de la Real Academia Canadiense de las Artes. Una curiosidad: dejaba impresas sus huellas digitales en la parte posterior de sus lienzos para evitar falsificaciones.
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Gagnon era viudo cuando se casó con Lucille Rodier, quien provenía de una familia adinerada de Montreal. La familia de la joven se había opuesto a ese matrimonio, pero ella impuso su voluntad -por lo que fue desheredada- y vivió con el artista gran parte de su vida de casada en París. Poco antes de la segunda guerra regresaron a Canadá. Gagnon murió en 1942 y después del final de la guerra, Lucille regresó a París. Su apartamento, dejado al cuidado de un vecino, había permanecido intacto, lleno de maravillosas pinturas y bocetos que Gagnon nunca quiso vender durante su vida. Fue su viuda quien finalmente los vendió a diferentes marchands.
Nuestra belleza del día, La joven esposa del pintor -esta lánguida muchacha lectora plena de azules- pertenece a una colección privada. Aunque gran parte de su obra se encuentra en manos privadas, muchas de sus pinturas integran las colecciones de importantes museos y galerías de arte canadienses, del Reino Unido y de Francia, entre ellos: La Galería Nacional de Ottawa, la Montreal Art Association Gallery, la Vancouver Art Gallery, el Victoria and Albert Museum de Londres, la Walker Gallery de Liverpool, la Manchester Art Galler, Inglaterra, el Petit Palais de París, el Halifax, Saint John, en La Haya, Dresden, Florencia y Venecia.
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