Bogotá, enviado especial. Ayer, en la capital colombiana, nuestro país experimentó más de una ocasión para sentirse huésped privilegiado. Porque dos de los eventos culturales más importantes de Colombia incluyen, este año, a la Argentina como invitado de honor. Por un lado, la 16º edición del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá (FITB), que se llevará a cabo del 16 de marzo al 1 de abril. Por otro, la Feria Internacional del Libro (FILBO), que bajo el lema "Siente las ideas" se  desarrollará desde el 16 de abril hasta el 2 de mayo. Además, el pabellón argentino tendrá una temática futbolera; su lema será "la literatura argentina sale a la cancha". No es preciso experimentar un idilio con la cultura argentina contemporánea para reconocer la importancia de este doble homenaje. "Lo que va a suceder en Bogotá es una verdadera toma por parte de la Argentina de los diversos eventos", confesó a Infobae Mariana Garcés Córdoba, ministra de Cultura de Colombia.

Los ministros Mariana Garcés Córdoba y Pablo Avelluto. Foto: Ministerio de Cultura de la Nación
Los ministros Mariana Garcés Córdoba y Pablo Avelluto. Foto: Ministerio de Cultura de la Nación

Los preámbulos de FILBO, que este año festeja sus tres décadas de existencia, tuvieron lugar en un "almuerzo de líderes", en el marco suntuoso del hotel Marriott. Siguiendo los pasos de un menú bien criollo, acompañado por vinos argentinos, se sucedieron presentaciones y discursos. Estuvieron presentes, entre otros, el presidente de Corferias –Andrés López Valderrama–, y el presidente de la Cámara Colombiana del Libro, Enrique González Villa–. Y, por supuesto, el embajador de nuestro país en Colombia, el anfitrión Marcelo Stubrin.

Almuerzo de líderes en el Hotel Marriott de Bogotá
Almuerzo de líderes en el Hotel Marriott de Bogotá

En un clima de entusiasmo general, la ministra Garcés Córdoba abordó el lanzamiento de la feria desde un ángulo profundo. Nos anotició sobre las encuestas sobre la lectura que impulsó el gobierno colombiano, así como sobre los ambiciosos planes que, acaparando una parte importante del presupuesto destinado a cultura, se propusieron mejorar el hábito lector, sobre todo en los adultos jóvenes. En sus propios términos, se trataría de empezar a "caminar por el sendero de la lecturabilidad".

Discurso de Pablo Avelluto
Discurso de Pablo Avelluto

En un discurso distendido, el ministro argentino Pablo Avelluto comenzó recalcando su afinidad con la concepción de la cultura que alienta Garcés. Luego de confesar que durante 20 años se ganó la vida publicando libros, pasó a señalar cómo el fútbol y los libros son las dos pasiones que alían a la Argentina con Colombia. Comparó a ambas naciones, países fracturados en camino del diálogo y con un fabuloso pasado literario a sus espaldas. Pero llamó a abandonar la nostalgia y a apostar por lo contemporáneo: "Estamos enamorados del presente cultural argentino", no vaciló en afirmar. Tampoco faltó el elogio del espíritu emprendedor, esta vez en clave editorial. (La conjunción de tango y fútbol, folclore, rock y gastronomía marcan la fisonomía de la delegación argentina 2018: algo que transparenta, por decir poco, cierta postura dócil ante los lugares comunes de la argentinidad.)

Hubo otros oradores, entre ellos la directora de FILBO, Sandra Pulido. En varias ocasiones, se enfatizó la intención de que la feria propicie el surgimiento de nuevos negocios editoriales: como gran novedad de esta edición, figura el "Salón Internacional de Negocios". Giuseppe Caputo, director de contenidos culturales, desarrolló con minuciosidad el programa –abrumador y fascinante– de la inminente FILBO.

El teatro La Castellana de la ciudad de Bogotá
El teatro La Castellana de la ciudad de Bogotá

Pasadas las 20:00, llegó el turno para la apertura del Festival Iberoamericano (FITB) en el Teatro La Castellana, en el barrio del mismo nombre, situado al norte de la capital. Lo más selecto de la escena bogotana se apiñó en el foyer tanto antes del evento como en el cóctel posterior.

La vocera del Festival exhortó a "llevar el teatro más allá de las tablas". María Claudia López –secretaria de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá– profundizó la idea, al enfatizar el uso de espacios públicos, algunos poco convencionales. El espectáculo de clausura, de hecho, tendrá lugar en el lago metropolitano, en el Parque Simón Bolívar, con entrada libre y gratuita. También apostó por la formación del público espectador y remarcó cómo, en una suerte de círculo virtuoso, el incremento de las ventas de taquilla acaban favoreciendo la recaudación fiscal en su alcaldía.

En una intervención cálida y sencilla, Avelluto reiteró las ideas expresadas al mediodía y destacó cómo las obras de la selección argentina son representativas de una escena vibrante, no únicamente porteña. Siguió una función de la compañía de tango del argentino Leonardo Cuello. Impecable en lo técnico, el espectáculo ofreció muchos momentos de mágica ingravidez, no sin alguna veleidad acrobática. El público respondió con efusión a la entrega y el donaire del elenco en esta función inaugural.

Compañía de tango de Leonardo Cuello. Foto: Augusto Starita (Ministerio de Cultura)
Compañía de tango de Leonardo Cuello. Foto: Augusto Starita (Ministerio de Cultura)

En su decimosexta edición, el FITB asume una impronta más internacional. Además, debemos entender la palabra "teatro" de manera lo suficientemente elástica como para incluir la danza, el clown, la música, el cabaret y el arte callejero. Se destacan espectáculos radicales de la tendencia del "teatro físico" y otros que ilustran los avatares sofisticados que asume el circo contemporáneo. Son 40 obras provenientes de 15 países, y el arco abarca desde un espectáculo interpretado por la portuguesa Misia –la cantante más reconocida del fado– hasta el homenaje al esloveno Tomaž Pandur, fallecido en 2016. No faltan otras obras europeas, en un conjunto donde tenemos que incluir un par de espectáculos australianos, otros dos mexicanos y tres españoles.

En ese marco variopinto, la Argentina aporta diez obras notorias de algunos dramaturgos imprescindibles de la escena local. No faltan las contribuciones de Rafael Spregelburd, Mauricio Kartun, ni las comentadas reversiones de Copi, entre otros. Se ejerce tímidamente el federalismo al enviar tres creaciones de Rosario, Neuquén y Mendoza. En cuanto a la programación colombiana, que suma 18 espectáculos, es deliberadamente heterogénea: por un lado, obras de Bogotá y, por otro, piezas provenientes de las restantes regiones del país.

Otro momento de la obra de Leonardo Cuello
Otro momento de la obra de Leonardo Cuello

Los espectáculos pueden verse en más de 20 sitios, desde el elegante Teatro Colón hasta diversos espacios públicos de la ciudad, sin descontar la Plaza de Toros La Santamaría, donde felizmente la práctica de la tauromaquia es desplazada por una obra española de teatro aéreo con banda en vivo. Asombra la diversidad del público que estas obras convocan y cuya fisonomía contribuyen a crear, o recrear: se estima la presencia de unos 150.000 espectadores. El festival testimonia, por lo demás, la amplísima latitud de expresiones que hoy en día reunimos bajo la palabra "teatro".

Fanny Mikey (1930-2008)
Fanny Mikey (1930-2008)

Los colombianos parecen estar muy de acuerdo en reconocer que fue una argentina quien les enseñó lo que es el teatro. Se trata de la gran Fanny Mikey, judía de origen lituano que nació en Buenos Aires. Cuándo le preguntamos a la ministra Garcés Córdoba qué significado preserva su figura para los colombianos, se apresuró en contestar: "Para nosotros, todo. Al menos en el mundo del teatro". Cuando llegó a Colombia, Fanny recaló en Cali, que también es la ciudad de origen de la ministra: "Tuvo una relación muy particular con la ciudad, fue muy importante para todo el teatro que en ese momento se llevaba a cabo; además tuvo gran cercanía con el maestro Enrique Buenaventura y con el teatro experimental de Cali".

Compañía de tango de Leonardo Cuello
Compañía de tango de Leonardo Cuello

La Ministra recordó cómo luego Fanny se trasladó a Bogotá y fundó dos grandes espacios para la ciudad, en un momento en que los teatros privados casi no existían: el Teatro Nacional de la Calle 71, la Casa del Teatro; y después el Teatro La Castellana (precisamente donde tuvo lugar la ceremonia de apertura del FITB). "Dos emblemáticas sedes para ejercer la profesión" –continuó–, "donde además ella constituye sus grupos y produce permanentemente: no sólo invitando a dramaturgos y directores, sino también presentándose ella misma en escena. Finalmente son ella y Ramiro Osorio quienes dan vida al Festival Iberoamericano en 1988. Fanny lo administra durante muchísimos años: es su directora, su cabeza. Con una perspectiva de programación muy clara y con una evolución que se desarrolló de una manera muy competente desde lo administrativo y financiero".

Compañía de tango de Leonardo Cuello
Compañía de tango de Leonardo Cuello

Esta reinventora del teatro colombiano murió en 2008. Había emigrado de la Argentina antes de cumplir los 30 años. Eliminó su primer nombre –Elisa–, su apellido materno –Orlansky– y del paterno Mickey borró la "c" superflua, para transformarse para siempre en Fanny Mikey. La delataba su energía desbordante y su alborotada melena roja. En una pausa de su agitada agenda, Garcés Córdoba logró retratarla de manera inmejorable: "Era una argentina colombianizada, a la que le gustaba la salsa y que disfrutaba enormemente de su vida, sus vivencias, sus amigos en Colombia, pero que también tenía un gran arraigo, y que nunca dejó su ser argentino, pues lo llevaba muy adentro de su corazón".

 

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