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Familias regresan a casa tras las inundaciones, pero Costa Rica sigue bajo alerta por nuevas lluvias

La Comisión Nacional de Emergencias confirmó que todas las personas evacuadas ya abandonaron los albergues y regresaron a sus viviendas, aunque advirtió que el ingreso de la onda tropical número 26 mantendrá el riesgo de fuertes precipitaciones en varias regiones del país

Las familias que permanecían en albergues temporales regresaron a sus hogares tras la disminución de las afectaciones provocadas por las intensas lluvias de los últimos días.
Las familias que permanecían en albergues temporales regresaron a sus hogares tras la disminución de las afectaciones provocadas por las intensas lluvias de los últimos días.
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La emergencia provocada por las intensas lluvias de los últimos días en Costa Rica comienza a mostrar signos de mejoría. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) informó que todas las familias que permanecían en albergues temporales ya regresaron a sus hogares, luego de varios días de evacuaciones por inundaciones y el desbordamiento de ríos en distintas regiones del país.

La actualización representa un cambio significativo respecto al panorama registrado apenas unos días atrás, cuando la cantidad de personas desplazadas alcanzó su punto más alto desde el inicio de la emergencia.

El viernes, la CNE reportó que 1,125 personas permanecían resguardadas en 11 albergues, habilitados principalmente en comunidades de la vertiente del Caribe afectadas por las sucesivas ondas tropicales.

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Aunque los refugios ya fueron deshabilitados, las autoridades aclararon que la atención a las comunidades continúa.

Los equipos de respuesta mantienen la distribución de alimentos, artículos de higiene y otros insumos básicos para las familias que sufrieron daños en sus viviendas o pérdidas materiales debido a las inundaciones.

La asistencia se concentra en las zonas que registraron mayores afectaciones durante la emergencia, donde continúan las labores de evaluación de daños y apoyo humanitario.

Aunque los refugios ya fueron deshabilitados, la Comisión Nacional de Emergencias mantiene la entrega de alimentos, artículos de higiene y ayuda humanitaria en las comunidades afectadas. Crédito: CNE
Aunque los refugios ya fueron deshabilitados, la Comisión Nacional de Emergencias mantiene la entrega de alimentos, artículos de higiene y ayuda humanitaria en las comunidades afectadas. Crédito: CNE

Nueva onda tropical mantiene la vigilancia

Pese a la mejoría en las condiciones de las familias evacuadas, la CNE advirtió que el riesgo aún no ha desaparecido.

Para este lunes se espera el ingreso de la onda tropical número 26, un fenómeno que podría incrementar nuevamente las precipitaciones en diferentes sectores del territorio nacional.

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Ante ese pronóstico, la institución decidió mantener la Alerta Amarilla para la Zona Norte, la Vertiente del Caribe y el cantón de Turrialba, regiones donde los suelos permanecen saturados por las lluvias de los últimos días, lo que aumenta la posibilidad de nuevas inundaciones, deslizamientos o el crecimiento repentino de ríos y quebradas.

Las autoridades reiteraron el llamado a la población para mantenerse atenta a los reportes oficiales del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) y de la CNE, especialmente quienes viven cerca de cauces de ríos o en comunidades con antecedentes de deslizamientos.

También recomendaron evitar cruzar ríos crecidos, conducir con precaución en carreteras afectadas por las lluvias y seguir las indicaciones de los comités municipales de emergencia en caso de que sea necesario realizar nuevas evacuaciones.

Las autoridades mantienen la Alerta Amarilla para la Zona Norte, la Vertiente del Caribe y Turrialba ante el pronóstico de nuevas precipitaciones. Crédito: CNE
Las autoridades mantienen la Alerta Amarilla para la Zona Norte, la Vertiente del Caribe y Turrialba ante el pronóstico de nuevas precipitaciones. Crédito: CNE

La emergencia alcanzó su punto más crítico el viernes

El cierre de los albergues ocurre apenas dos días después de que la CNE informara el momento más complejo de la emergencia.

El viernes, las autoridades contabilizaron 1,125 personas albergadas, la cifra más alta registrada durante este episodio de lluvias, con refugios habilitados para atender a familias que debieron abandonar sus viviendas debido al desbordamiento de ríos e inundaciones, principalmente en la provincia de Limón y otras comunidades del Caribe costarricense.

Durante esos días, los cuerpos de emergencia realizaron operativos terrestres y acuáticos para trasladar alimentos, agua potable y suministros a poblaciones que quedaron incomunicadas por el aumento del caudal de los ríos.

Con el retorno de todas las personas evacuadas a sus hogares, las autoridades consideran que la fase más crítica de la emergencia ha sido superada.

Sin embargo, insisten en que las condiciones meteorológicas continúan siendo inestables y que el ingreso de una nueva onda tropical obliga a mantener la vigilancia permanente para responder con rapidez ante cualquier eventualidad.

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