Tras el terremoto, ahora Colombia podría sufrir un brote de enfermedades: Minsalud anunció refuerzos en la vigilancia en zonas afectadas

La ministra advirtió sobre el riesgo de brotes de enfermedades respiratorias, sarampión y problemas vinculados al acceso limitado a agua potable

Brigadas del Instituto Nacional de Salud realizan vigilancia epidemiológica y verifican esquemas de vacunación en las zonas más golpeadas - crédito REUTERS/Juan David Duque
Brigadas del Instituto Nacional de Salud realizan vigilancia epidemiológica y verifican esquemas de vacunación en las zonas más golpeadas - crédito REUTERS/Juan David Duque
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Las autoridades sanitarias colombianas han advertido que las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto en Colombia exceden ampliamente los daños visibles en viviendas, carreteras y hospitales.

El Ministerio de Salud ha señalado que la emergencia abre camino a graves riesgos sanitarios en las regiones más afectadas, donde la vida cotidiana se ha visto alterada por la necesidad de permanecer en albergues temporales, las dificultades para acceder a agua potable y la prestación limitada de servicios médicos.

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Las condiciones generadas tras el sismo plantean un panorama preocupante para la salud pública. Según la ministra de Salud, Ana María Vesga, existe un “riesgo sanitario” especialmente en los lugares donde “cientos de familias permanecen en albergues temporales, hay dificultades para acceder a agua potable o los servicios médicos funcionan de manera limitada” explicó en Caracol Radio.

La ministra de Salud, Ana María Vesga, enfatizó la prioridad de la vigilancia epidemiológica para prevenir brotes de enfermedades en las zonas más afectadas por el terremoto -crédito Acemi
La ministra de Salud, Ana María Vesga, enfatizó la prioridad de la vigilancia epidemiológica para prevenir brotes de enfermedades en las zonas más afectadas por el terremoto -crédito Acemi

La ministra resaltó que “el hacinamiento, los problemas de saneamiento y la afectación del suministro de agua son factores que propician la aparición de brotes de enfermedades en las regiones más golpeadas”.

Brotes de enfermedades: foco en infecciones respiratorias y sarampión

Entre las amenazas más inmediatas, el Ministerio de Salud ha puesto el foco en las enfermedades respiratorias debido a que muchas personas comparten espacios reducidos en refugios y alojamientos provisionales.

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Vesga manifestó que “siempre ese es el coletazo de estas tragedias porque suceden muchas cosas que tienen afectación, particularmente por los albergues, por el agua y por la descomposición de cadáveres”.

Un aspecto especialmente sensible es el del sarampión. La ministra remarcó que ya se han “reportado un par de casos” y actualmente están bajo seguimiento epidemiológico.

Brigadas del Instituto Nacional de Salud realizan vigilancia epidemiológica y verifican esquemas de vacunación en las zonas más golpeadas - crédito REUTERS/Juan David Duque
Brigadas del Instituto Nacional de Salud realizan vigilancia epidemiológica y verifican esquemas de vacunación en las zonas más golpeadas - crédito REUTERS/Juan David Duque

El contexto regional incrementa la preocupación: una circular del Ministerio, emitida en junio, advertía sobre siete casos confirmados de sarampión hasta la semana epidemiológica 20 de 2026, en un entorno donde la enfermedad ha mostrado un repunte en América. Por eso, la vacunación se vuelve prioritaria en los albergues, donde las brigadas sanitarias verifican y completan esquemas de inmunización, poniendo el foco en niños y personas susceptibles.

El objetivo de la vigilancia, según detalló Vesga, es detectar rápidamente “brotes respiratorios y brotes de sarampión” y activar medidas para contenerlos. Brigadas del Instituto Nacional de Salud (INS) han sido desplegadas en los territorios afectados para realizar un “levantamiento epidemiológico y levantar alertas ante cualquier comportamiento inusual de enfermedades”.

El agua potable y la higiene, ejes críticos tras el terremoto

El acceso seguro al agua potable representa otro eje fundamental en la prevención de enfermedades posteriores al desastre. El Ministerio de Salud ha identificado que la falta de agua segura, saneamiento e higiene puede aumentar el riesgo de “enfermedad diarreica aguda, enfermedades transmitidas por alimentos, hepatitis A, fiebre tifoidea y, en determinados escenarios, cólera”.

Cali habilitó la cancha de Hockey Miguel Calero y el Diamante de Béisbol como albergues temporales para damnificados por el terremoto de magnitud 7,4 - crédito Alcaldía de Cali
Las autoridades recomiendan consumir solo agua segura y seguir medidas estrictas de higiene para prevenir enfermedades transmitidas por el agua - crédito Alcaldía de Cali

Las autoridades recomiendan a las familias que habitan en zonas donde el servicio de acueducto presenta dificultades que consuman solo agua de procedencia segura y sigan las instrucciones locales sobre tratamiento o hervido.

Además, se han detectado mayores riesgos de enfermedades transmitidas por vectores, como mosquitos, y casos de leptospirosis, dado que en algunos sectores el agua se acumula y favorece la proliferación de estos agentes.

Cadáveres, animales y otros riesgos secundarios

La presencia y descomposición de cadáveres tras el sismo es otro factor bajo observación. Vesga mencionó que la vigilancia sanitaria incluye este aspecto, aunque organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han aclarado que “los cuerpos de personas fallecidas como consecuencia de un desastre natural generalmente no producen epidemias”, ya que las víctimas suelen morir por traumatismos y no por enfermedades infecciosas.

Sin embargo, la manipulación de cadáveres requiere precauciones, sobre todo para evitar la contaminación de fuentes de agua. Las personas encargadas de la recuperación de cuerpos deben seguir protocolos de bioseguridad estrictos, según las recomendaciones internacionales.

En paralelo, han surgido riesgos adicionales como el incremento de mordeduras de serpiente. Las ministra informó que “nos han pedido sueros antiofídicos, por ejemplo, que tienen que estar también en esas zonas siempre disponibles en caso de estas emergencias”.

El impacto en la capacidad hospitalaria

Los efectos sobre la infraestructura de salud han complicado aún más la respuesta en los territorios afectados. La ministra Vesga confirmó que “hay 308 entidades hospitalarias afectadas tras el terremoto”, lo que ha forzado la instalación de hospitales móviles y el traslado de pacientes a centros aún operativos como medida temporal.

El Gobierno Nacional, a través del INS y sus equipos, mantiene “brigadas y grupos de trabajo” en todas las zonas afectadas, realizando un monitoreo constante para “levantar alertas” y garantizar que los recursos sanitarios lleguen a quienes más lo necesitan.

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