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“Gracias a Dios estamos vivos”: Dos hermanos con huesos de cristal escaparon del terremoto en Quibdó y ahora piden ayuda para reconstruir su casa

Demilson y Danilson, que padecen osteogénesis imperfecta, lograron salir solos de su vivienda cuando el sismo de magnitud 7,4 sacudió el Chocó. La casa quedó con fisuras profundas en las columnas y debe ser demolida. Su familia pide ayuda para reconstruirla

Desde Quibdó, la presentadora mostró la historia de dos hermanos con dificultades de movilidad que escaparon solos del terremoto y cuya vivienda debe ser demolida - crédito @rossylemos/IG

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Demilson, de 11 años, y Danilson, de 17, se movilizan arrastrándose por el suelo.

La osteogénesis imperfecta —conocida como “huesos de cristal”— les provoca una fragilidad ósea extrema que los expone a fracturas con impactos mínimos. Cuando el terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Quibdó el 10 de agosto de 2026, los dos hermanos tuvieron que escapar solos de su casa en el barrio El Caví.

La vivienda, ubicada en uno de los sectores más vulnerables de la capital chocoana, quedó inhabitable. De acuerdo con el testimonio de la familia de los pequeños, las columnas presentan fisuras profundas y varias paredes colapsaron. Las autoridades ya le comunicaron a la familia que deben demolerla.

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Cómo escaparon del sismo

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La periodista compartió una de las historias que hasta el momento la han conmovido - crédito @rossylemos/IG

Demilson contó que al principio creyó que la sacudida sería breve. “Como empezó suave, pensé que era apenas de ratico”, dijo a Semana. Sin embargo, cuando el movimiento telúrico se intensificó, ambos corrieron hacia una construcción de madera cercana que consideraron menos peligrosa.

Cuando el terremoto comenzó, Danilson contó que estaba fuera de la casa al momento en que empezó el sismo, lo que facilitó que saliera más rápido para evitar consecuencias más graves.

“Lo que pasa es que como yo estaba allá afuera me dio más fácil de salir. Cuando empezó a sacudirse, la escalera se movía mucho, pero gracias a Dios logré bajar rápido. Me asusté, sí, pero gracias a Dios estamos vivos”, relató al medio mencionado.

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La carga que recae sobre su madre

Su madre, Emilse Moreno Mena, no puede trabajar fuera del hogar teniendo en cuenta la atención diaria de los dos menores –incluyendo llevarlos a la institución educativa– le exige dedicación a tiempo completo.

“Me ha tocado dura porque cuando ellos se fracturan, me ha tocado sola, no he tenido como una compañera para que me ayude con ellos”, contó.

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Losnpequeños tienen una condición en sus piernas que les limita la movilidad - crédito @rossylemos/IG

La manutención del hogar depende por completo del padre, que a diario sale a buscar el sustento para su familia, según contó Emilce a los diferentes medios de comunicación que han hecho eco de esta noticia. “Él es el que se encarga de todo en la casa”, señaló la madre de los menores, que pide ayuda para sacar adelante a sus hijos y la reconstrucción de su casa.

El traslado de los niños a sus actividades académicas se resuelve en motocicleta a cargo del padre o, cuando no está, con el pago de transporte informal, un gasto recurrente que se suma a la precariedad del núcleo familiar.

Qué necesitan para reconstruir

La petición de Emilse es concreta: materiales de construcción. “La solidaridad de la gente, que nos colaboren para lo de la vivienda, para que mis hijos tengan una vivienda digna. Cemento, varilla, la arena”, puntualizó ante Semana.

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La periodista dejó la cuenta bancaria a la que pueden donar para ayudar a la madre de los niños para reconstruir su casa - crédito @rossylemos/IG

El caso de los hermanos trascendió en redes sociales y fue recogido por varios medios de comunicación, como fue el caso de Rafael Poveda, que los visitó en su hogar arrebatado por el temblor.

La presentadora de Noticias RCN Rossy Lemos, quien viajó a Quibdó tras abandonar su cobertura en Cali, fue una de las primeras en documentarlo y difundirlo. “De los casos que más me han conmovido es el de ellos, que justamente estaban aquí cuando empezó el terremoto y tuvieron que, con sus medios, salir para poder resguardarse y sobrevivir”, dijo.

En las últimas horas comenzaron a llegar algunas ayudas, pero la familia advierte que aún no son suficientes para terminar la reconstrucción. La historia de Denilson y Danilson hace parte de una emergencia de mayor escala: según las autoridades departamentales, más de 2.600 viviendas resultaron destruidas o gravemente averiadas en el Chocó tras el sismo, y 49 ingenieros estructurales fueron desplegados para evaluar el estado de las edificaciones afectadas.

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